El Mundial 2026 revivió sus maldiciones: la del campeón, el N°1 del ranking y el técnico extranjero golpean a Argentina, Francia, Brasil y Colombia.

Publicado por: Danilo Cárdenas
El Mundial 2026 ya rueda. Con el triunfo de México 2-0 frente a Sudáfrica en el Estadio Azteca quedó inaugurada la primera Copa del Mundo con 48 selecciones, repartida entre Estados Unidos, México y Canadá. Y junto al balón despertaron también los fantasmas: las maldiciones y agüeros que torneo tras torneo persiguen a las favoritas y que, esta vez, apuntan a varias de las grandes candidatas.
No todo es superstición de tribuna. La Asociación Americana de Psicología (APA) ha planteado que este tipo de rituales le sirven a los deportistas de alto rendimiento para reducir los niveles de cortisol, la hormona del estrés, y aumentar la sensación de control en escenarios de máxima presión. Es decir, las cábalas cumplen una función real en la cabeza de quienes juegan.
Estos son los seis mitos que más rondan a las potencias en esta edición, con la historia y las estadísticas que los sostienen. Le puede interesar: James Rodríguez sueña con la final del Mundial y postula a Luis Díaz al Balón de Oro

La maldición del campeón
Es la más temida de todas. Sostiene que el vigente campeón del mundo no logra revalidar el título de forma consecutiva. El último que lo consiguió fue Brasil, que ganó en 1958 y repitió en 1962; desde entonces, más de seis décadas después, nadie ha vuelto a hacerlo. El mito, sin embargo, fue endureciéndose con el tiempo hasta convertirse casi en una sentencia de eliminación temprana.
Los números asustan. En cuatro de los últimos cinco mundiales, el campeón defensor se despidió en la primera fase: Francia cayó en 2002 sin anotar un solo gol tras su título de 1998, Italia repitió el papelón en 2010 después de coronarse en 2006, España quedó eliminada en la fase de grupos de 2014 pese a venir de levantar la Copa en 2010, y Alemania completó la racha en Rusia 2018. Más atrás, Italia (1950) y Brasil (1966) ya habían inaugurado la estadística. La única excepción reciente fue Brasil, que tras ganar en 2002 alcanzó los cuartos de final en 2006.
El número uno del ranking FIFA
El segundo agüero golpea justo donde más duele al favorito: desde que existe el ranking FIFA, en 1992, ninguna selección que llega como número uno del mundo ha terminado levantando el trofeo en ese Mundial. La estadística se ha cumplido sin excepción durante más de tres décadas.
El repaso es revelador. En Sudáfrica 2010, Brasil encabezaba el escalafón y fue España quien se coronó; en Brasil 2014, España llegó como líder y se fue en la fase de grupos, mientras Alemania festejaba; en Rusia 2018, Alemania era número uno y cayó en primera ronda, con Francia (entonces séptima) quedándose la Copa; y en Qatar 2022, Brasil mandaba en el ranking, pero Argentina se consagró desde el tercer puesto. Los campeones suelen salir, más bien, de un rango que va del segundo al decimoctavo lugar.
El dato vuelve a complicar a Argentina, que recuperó la cima del ranking a pocos días del inicio del torneo. La Albiceleste carga así con una doble advertencia: la maldición del campeón y la del número uno. Para la Selección Colombia, ubicada en el top 15, la estadística juega curiosamente a favor: ningún campeón reciente llegó como el mejor del mundo en el papel.
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La maldición del Balón de Oro
El tercer mito apunta a las individualidades. Según este agüero, la selección que tenga entre sus filas al vigente ganador del Balón de Oro no consigue el título mundialista. Es una creencia que cruza el premio individual más prestigioso del fútbol con el fracaso colectivo en la Copa del Mundo.
En esta edición, el reconocimiento lo ostenta el francés Ousmane Dembélé, lo que coloca a Francia, una de las máximas candidatas, bajo la sombra del mito. Los Bleus, finalistas en Qatar 2022, son de los mayores aspirantes al título, pero deberán esquivar este agüero si quieren volver a la cima.

La maldición del técnico extranjero
Quizá la estadística más contundente de todas: en casi un siglo de mundiales, ninguna selección ha sido campeona del mundo con un director técnico extranjero. Desde que Uruguay ganó la primera Copa en 1930 de la mano de Alberto Supicci hasta el más reciente título, todos los campeones fueron dirigidos por un entrenador de su misma nacionalidad. No hay una sola excepción en 22 ediciones.
El dato se refuerza si se mira la otra cara: apenas tres seleccionadores extranjeros han alcanzado siquiera una final. Fueron el inglés George Raynor con Suecia en 1958, el austriaco Ernst Happel con Países Bajos en 1978 y el austrohúngaro Karel Petru con Checoslovaquia en 1934. Ninguno levantó el trofeo. Es una de las tradiciones más sólidas y silenciosas de la historia del torneo.
El maleficio toca de cerca a dos pesos pesados de este Mundial. La Selección Colombia está dirigida por el argentino Néstor Lorenzo, y Brasil apostó por el italiano Carlo Ancelotti, uno de los técnicos más laureados de la historia, que llega justamente con la misión imposible de romper la racha. Si la estadística se mantiene, ambos seleccionados tendrían el camino cuesta arriba para reclamar el título.

El patrón del Grupo F
El quinto agüero es más reciente, pero igual de tozudo. Desde que se implementó esta letra en la fase de grupos del Mundial de España 1982, ninguna selección ubicada en el Grupo F ha terminado siendo campeona del mundo. Más de cuatro décadas de ediciones sin que la estadística se rompa.
En el Mundial 2026, el Grupo F lo integran Países Bajos, Japón, Suecia y Túnez. Los Países Bajos, históricos finalistas mundialistas y siempre candidatos a dar la sorpresa, son el nombre más llamativo de ese grupo y el que más tendría que pelear contra esta estadística si aspira a llegar lejos.












