En Vanguardia conversamos con la golfista santandereana Valery Plata, quien recientemente hizo historia al convertirse en la quinta colombiana en ingresar al circuito profesional femenino.


Publicado por: Néstor González Álvarez
Para ganar su primer Campeonato Nacional de golf tardó cuatro años. Aunque ocupó los puestos de privilegio durante este lapso se tiempo, siempre le costó subir al primer cajón del podio.
A pesar de ello, Valery Plata Pardo no bajó los brazos, siguió entrenando con más disciplina y, finalmente, la recompensa llegó, con el anhelado título en 2014.
Valery, que empezó la práctica del golf a los ochos años e inmediatamente demostró que tenía condiciones, le hace honor a la letra del himno de la ‘Tierra del Cañón del Chicamocha’, “santandereanos, siempre adelante, santandereanos ni un paso atrás”.
Esa tenacidad, a prueba de todo, la llevó a consolidarse año a año entre las mejores del país, hasta lograr ser la número uno del escalafón amateur de Sudamérica.
Las dos últimas temporadas han sido impresionantes para esta santandereana que no solo juega muy bien al golf, sino que se destaca en los estudios de Gestión de Cadenas de Suministro y a final de 2022 consiguió el histórico paso al golf profesional, algo que únicamente lograron otras cuatro deportistas ‘cafeteras’: Marisa Baena, Carolina Llano, Paola Moreno y la también santandereana María José Uribe, con quien entrena y entabló una buena amistad.
Del camino que realizó para conseguir la entrada al LPGA Tour 2023, de esos instantes donde la pasó mal, pero salió adelante, y de las metas que tiene para el futuro, entre otros temas, Valery Plata dialogó con Vanguardia.
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La cita fue en las instalaciones del periódico, a las 2:30 p.m., y ella arribó 10 minutos antes, en compañía de su mamá, Eilen, quien con su amena sonrisa expresa el orgullo de tener a una campeona en casa.
Valery saludó con amabilidad, no es muy expresiva, pero cuando se le pregunta por el golf, evidencia la pasión que la lleva a alcanzar las metas.
De esos primeros pasos en el deporte, indicó que “cuando era niña jugué diferentes deportes, entre ellos natación, baloncesto, voleibol, patinaba un poquito, pero me quedé con el golf. Mi papá (Reinaldo Plata) vio un aviso de clases de golf en Ruitoque, nos inscribió a mi hermano y a mí, y ahí empezó todo”.
¿Se le facilitó jugar?
“Tuve buenos resultados desde el principio, en mi primer torneo quedé de tercera, empecé a jugar, a competir, empecé a viajar y más o menos a los 12 años fue cuando dije que quería jugar a otro nivel, competir afuera del país y también ir a la Universidad en Estados Unidos”.
¿Cómo hizo para alternar el estudio y el deporte?
“Yo diría que no es fácil, pero tampoco es imposible, estudié en la Quinta del Puente, donde se portaron muy bien conmigo y me facilitaron las cosas para hacer todo de la mejor manera, aprendí a manejar mis tiempos y mis amigos y mis padres siempre fueron un apoyo”.

¿Cuál ha sido el momento más alegre en el golf?
“Hay muchos, depende del momento, cuando era niña, ganar mi primer nacional infantil en 2014 era lo que más quería desde que tenía nueve años y lo conseguí a los 13; luego, cuando conseguí la beca en mi Universidad Estatal de Michigan; y ahorita, tomar la tarjeta del LPGA que es un sueño hecho realidad”.
¿Y los momentos más adversos?
“Yo creo que hubo un par, hubo una época que estaba jugando muy regular y no fue tan grave, fueron un par de meses. Después de mi primer año de Universidad, entre marzo y agosto de 2019, otra vez estaba jugado muy regular y a las personas cercanas les decía que no sabía qué hacer, porque intentaba por diferentes lados y no lograba descifrar ese bajón”.
¿Cómo superó esos instantes de adversidad?
“Una de las cosas mas importantes es el sistema de apoyo que uno tiene, en cuanto a equipo de trabajo, familia, amigos... y en mi caso fue así, tuve personas muy importantes en ese momento, me ayudaron a levantarme y otra cosa es acordarse de las cosas buenas que uno ha hecho antes y ver que el futuro está por delante y pueden venir cosas importantes”.

¿Cómo explica el éxito de los dos últimos años?
“Los últimos dos años fueron muy buenos, grandes resultados que se dieron rápido y es algo que no es normal, hay veces que pasan las cosas muy rápido y otras que se tardan más, pero esto es producto del trabajo, no hay ninguna otra respuesta, que Dios ha puesto las cosas que pasen así en mi camino”.
¿Qué significa ser una de las cinco colombianas en la historia del LPGA?
“Significa un montón, en la lista hay nombres de jugadoras tremendas, jugadoras que tuvieron grandes procesos, desde mi punto de vista es un orgullo, es un sueño, fui a jugar la clasificación con la meta de llegar, pero sabía que tenía que jugar muy bien y se dieron las cosas de a poquito y como que no me había dado cuenta, pero con el tiempo vas fijándote en el gran objetivo que alcanzaste”.
¿Cuáles son los objetivos en el circuito profesional para 2023?
“No me he sentado a planear muchas cosas, después de la clasificación vinieron un montón de desplazamientos y después de eso vine a Bucaramanga, tuve un tiempo de descanso, me desconecté un poquito del golf y ahora estoy retomando, tengo un par de ideas de metas pero nada muy puntual por ahora”.
¿Qué consejo le otorga a los niños que desean triunfar en el deporte?
“Que es muy importante soñar en grande y que uno solo llega hasta donde sueña, uno no se puede poner metas pequeñas, ni ponerse límites, sino que hay que soñar en grande y tratar de llegar allí”.














