La tenista rusa Mirra Andreeva levantó en Roland Garros 2026 el primer Grand Slam de su carrera, convirtiéndose en la campeona más joven del torneo en 34 años y en la primera rusa en ganar en París desde Maria Sharapova.

París encontró una nueva reina. Sobre la tierra batida que tantas leyendas ha consagrado, una joven de apenas 19 años escribió el capítulo más importante de su carrera y confirmó que el futuro del tenis femenino ya es presente.
Con una madurez que contrasta con su juventud, Mirra Andreeva transformó años de promesa en una realidad contundente al conquistar Roland Garros y levantar el primer Grand Slam de su trayectoria.
Andreeva conquistó París con autoridad
La rusa Mirra Andreeva, de 19 años, conquistó en Roland Garros su primer título de Grand Slam al imponerse a la polaca Maja Chwalinska, procedente de la fase previa, por 6-3 y 6-2 en 1 hora y 22 minutos.
La tenista de Siberia, entrenada por la española Conchita Martínez, se convirtió en la primera rusa en levantar la copa desde Maria Sharapova en 2014 y en la ganadora más joven desde el tercer título conquistado por Monica Seles en 1992.

Actualmente número 8 del mundo y con un ascenso que la acercará al top-5 tras su triunfo en París, Andreeva se consagra en una temporada en la que ha sido la jugadora más sólida del circuito. Acumula 36 victorias, la mayor cifra del año, además de 23 triunfos sobre tierra batida y apenas tres derrotas.
El fin del cuento de hadas de Maja Chwalinska
Frente a ella estuvo una rival que también había construido una historia memorable. Maja Chwalinska, de 24 años, logró algo inédito en Roland Garros al alcanzar la final desde la fase previa.
La polaca, ubicada en el puesto 114 del mundo y convertida en la finalista de peor ránking de la historia del torneo, había sorprendido durante dos semanas gracias a un tenis atrevido y diferente que le permitió derribar a varias favoritas en su camino hacia la definición.
Sin embargo, la potencia de derecha de Andreeva y su consistencia terminaron por imponer condiciones. Tras un inicio irregular de ambas con el servicio, la rusa tomó el control desde el séptimo juego y encadenó nueve consecutivos que terminaron inclinando definitivamente el partido.
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Chwalinska logró reaccionar cuando perdía 5-0 en el segundo set y sumó dos juegos, uno de ellos rompiendo el saque de su rival, pero en el siguiente cedió nuevamente su servicio y con ello sus opciones de seguir soñando con el título.
Al concretar la victoria, Andreeva cayó de rodillas sobre la tierra batida parisina, consciente de que acababa de alcanzar la cima del tenis mundial.
De semifinalista a campeona
La imagen contrastó con la de hace apenas dos años, cuando llegó a las semifinales de Roland Garros pero todavía le faltaba la madurez necesaria para dar el salto definitivo.
Aquella jugadora impulsiva fue dando paso a una versión más equilibrada y sólida. Los resultados de esta temporada ya anticipaban el gran momento que atravesaba: conquistó el torneo de Linz, fue finalista en Madrid, semifinalista en Stuttgart y alcanzó los cuartos de final en Roma.

Todos esos antecedentes terminaron conduciéndola hacia el primer Grand Slam de su carrera, precisamente en el torneo que siempre ha considerado su favorito.
El emotivo discurso de la nueva campeona
Tras recibir la copa Suzanne Lenglen de manos de la francesa Mery Pierce, campeona en el año 2000, Andreeva protagonizó uno de los momentos más emotivos de la ceremonia.
“Me doy las gracias a mi misma por haber creído en mí”.
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“He dado el cien por ciento hasta cuando era más difícil, cada día trato de mejorar como jugadora y como persona. Me doy las gracias por haber trabajado duro y haber sacado lo mejor de mi misma”, dijo la rusa.
También dedicó unas palabras cargadas de humor a Mery Pierce:
“No sé si darte las gracias porque ganaste a mi entrenadora (la española Conchita Martínez) en aquella final”.
Posteriormente agradeció a quien considera una pieza clave de su crecimiento deportivo.
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“Gracias por estar siempre ahí por darme tantos consejos”.
La campeona recordó además el sueño que perseguía desde niña:
“Cuando era niña veía Roland Garros y levantar ahora este trofeo es un sueño, todavía no me lo puedo creer”.
Andreeva también destacó el papel de todo su equipo de trabajo.
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“A veces soy una persona difícil, incontrolable. Quiero dar las gracias a mi madre que me ha impulsado a superar mis límites, que me ha impulsado a trabajar hasta cuando no tenía ganas”.
Y concluyó con una frase especial dedicada a la ciudad que la vio coronarse:
“París se ha convertido en un lugar especial en mi corazón”.
La tenista también reservó un mensaje para su psicólogo, a quien considera una pieza fundamental en el cambio de actitud que la condujo hasta el título.
De la Siberia extrema a la cima del tenis mundial
Los 45 grados bajo cero que llegan a marcar los termómetros en Krasnoiarsk, en la profunda Siberia donde nació el 29 de abril de 2007, ayudaron a moldear el carácter explosivo y competitivo de Mirra Andreeva.
Desde muy joven fue considerada una de las mayores promesas del tenis femenino, aunque con el paso del tiempo aprendió a canalizar su temperamento.
En 2022 decidió mudarse junto a su hermana mayor Erika a la Costa Azul francesa. Primero se instaló en un club de Cannes, donde también entrenó Daniil Medvedev, y posteriormente se trasladó a otro centro deportivo en Niza, donde continúa desarrollando su carrera.

En 2024 tomó una decisión que terminaría marcando un antes y un después: ponerse bajo la dirección de Conchita Martínez, ex número 2 del mundo, campeona de Wimbledon y finalista de Roland Garros.
La española logró dotarla de mayor estabilidad emocional y competitiva, permitiéndole convertir el enorme talento que poseía en resultados concretos.
Una estrella anunciada desde la adolescencia
Su historia con el tenis comenzó siguiendo los pasos de su hermana Erika. Su madre se enamoró de este deporte tras ver por televisión la semifinal que Marat Safin ganó a Roger Federer en el Abierto de Australia de 2005 y decidió que sus hijas fueran tenistas.
La familia abandonó las estepas siberianas para instalarse primero en Sochi y posteriormente en el Mediterráneo francés.
Antes de mudarse a Francia, Andreeva tuvo sobre la mesa dos posibilidades para continuar su formación: la Academia de Rafael Nadal, en Manacor, y la academia dirigida por Jean-René Lisnard en Cannes. Finalmente eligió esta última.
Lisnard detectó rápidamente un potencial extraordinario y llegó a pronosticar que ganaría entre diez y quince títulos de Grand Slam.
El nombre de Andreeva comenzó a resonar con fuerza en 2023, cuando con apenas 16 años se convirtió en la jugadora más joven en superar la fase previa de Roland Garros desde Amelie Mauresmo en 1995.

Al año siguiente confirmó que su irrupción no era casualidad. Alcanzó los octavos de final en Australia y las semifinales de Roland Garros, convirtiéndose en la tenista más joven en llegar tan lejos desde Martina Hingis en 1997.
En aquel torneo derrotó en cuartos de final a Aryna Sabalenka, número uno del mundo, que no había perdido ningún partido de Grand Slam durante la temporada.
Meses después regresó a París para conquistar la medalla de plata en dobles femeninos de los Juegos Olímpicos junto a Diana Schaider.
El tenis por encima de la polémica
A pesar de que su carrera también se ha visto rodeada por debates relacionados con la situación política de Rusia, Andreeva siempre ha evitado pronunciarse públicamente sobre esos temas.
Las críticas de algunas jugadoras ucranianas y episodios como el protagonizado por Marta Kostyuk en 2023 marcaron parte de sus primeros años en el circuito, aunque con el tiempo las tensiones se han reducido.
De hecho, Kostyuk fue una de las rivales que cayó ante Andreeva en las semifinales de este Roland Garros.
Ahora, la joven rusa entra definitivamente en la historia del tenis al convertirse en la primera campeona de Roland Garros de su país desde Maria Sharapova en 2014. Lo hizo sin bandera rusa en las tribunas y sin escuchar el himno de su nación en la Philippe Chatrier, pero con un trofeo que confirma que una nueva estrella ha llegado para quedarse.














