Este lunes, ambas potencias se reúnen tras nuevas tensiones por el control del suministro de minerales esenciales para la industria tecnológica y militar. Washington acusa a Pekín de romper la tregua arancelaria pactada en Ginebra.

Publicado por: Laura Juliana Flórez
Estados Unidos y China vuelven a sentarse en la misma mesa. Este lunes 9 de junio, en Londres, retomarán el diálogo comercial tras una nueva ola de tensiones, esta vez centradas en un recurso poco conocido pero fundamental: las tierras raras. Lea también: Palma de aceite: el motor verde de Santander que impulsa al país
El motivo es claro: Washington acusó a Pekín de incumplir los acuerdos alcanzados recientemente en Ginebra, luego de que el gobierno chino impusiera nuevas restricciones a la exportación de estos minerales estratégicos.
China, por su parte, asegura que ha comenzado a aprobar ciertas solicitudes de venta, pero las dudas persisten.
¿Qué son las tierras raras y por qué importan tanto?

Aunque su nombre suene exótico, las tierras raras son esenciales para fabricar productos como celulares, baterías, autos eléctricos, turbinas eólicas, e incluso armas de alta precisión. Lea también: “Perdón, lo hice por mi familia”: el adolescente que disparó a Miguel Uribe rompe el silencio
Sin estos minerales, gran parte de la industria moderna simplemente no funciona. China controla casi la mitad de las reservas globales de estos recursos, y procesa casi todos los elementos pesados de este grupo que se usaron en 2024, lo que la convierte en una pieza clave de las cadenas de suministro globales.
Solo en 2024, extrajo 270.000 toneladas, frente a las 45.000 toneladas producidas por EE.UU., según datos del South China Morning Post.
Tensión creciente por las nuevas reglas chinas

Desde abril, China impuso un nuevo sistema de licencias para exportar siete minerales raros (como samario, gadolino y disprosio) alegando razones de seguridad nacional.
Esto ha provocado inquietud entre gobiernos y empresas por el posible impacto en sectores estratégicos como la electrónica, la automoción y la defensa. Lea también: Cirugía cerebral de emergencia: así fue la intervención que mantiene con vida a Miguel Uribe
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Además, se intensificaron los controles aduaneros, la vigilancia sobre la minería ilegal y las inspecciones de exportación, reforzando la percepción de que Pekín está endureciendo su política sobre estos recursos clave.
Estados Unidos, que depende en un 70 % de las tierras raras chinas (y hasta en un 92 % en el caso de los elementos pesados), considera que estas medidas vulneran el pacto de tregua comercial firmado en Suiza.
En ese acuerdo ambos países se comprometieron a reducir significativamente sus aranceles, pero la implementación de estas medidas chinas ha reavivado el conflicto. “El suministro se reanudará”, prometió el presidente Donald Trump tras una llamada con su homólogo Xi Jinping, sin dar más detalles.
Negociaciones en Londres: ¿un nuevo intento de desescalar?
'I am pleased to announce that Secretary of the Treasury @SecScottBessent, Secretary of Commerce @HowardLutnick, and @USTradeRep, Ambassador Jamieson Greer, will be meeting in London on Monday, June 9, 2025, with Representatives of China...' - President Donald J. Trump pic.twitter.com/KUF4f2bJAN
— The White House (@WhiteHouse) June 6, 2025
Por parte de China, asistirá a la reunión el vice primer ministro He Lifeng, una de las figuras más cercanas al presidente Xi Jinping. Lea también: Claudia López suspende visita a Bucaramanga tras atentado a Miguel Uribe
Estados Unidos estará representado por el secretario del Tesoro, Scott Bessent, el secretario de Comercio, Howard Lutnick, y el representante comercial, Jamieson Greer.
Además de las tierras raras, también están sobre la mesa otros temas delicados: las restricciones a los semiconductores avanzados, claves en la carrera por la inteligencia artificial, y los visados a estudiantes chinos en universidades estadounidenses, recientemente cancelados por Washington.
La resolución favorable permitiría estabilizar las cadenas de suministro globales, mientras que un fracaso podría escalar aún más la tensión, afectando industrias de todo el mundo.
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Las tierras raras, aunque invisibles para muchos, están en el centro de una negociación que puede definir el futuro económico y geopolítico de esta década.
*Con información EFE

















