Ante la falta de gas nacional, los industriales migraron a otros combustibles de mayor contaminación, según Naturgas. La estrechez del mercado y la falta de pagos del Gobierno presionan al sector.

La falta de gas nacional le está pasando ‘factura’ al sector industrial del país y pone contra las cuerdas la transición energética.
Ante el panorama de gas local, el país ha tenido que incrementar la importación de ese energético desde Estados Unidos y Trinidad y Tobago, lo que ha generado mayor impacto en los costos para hogares, industrias y comercios.
En ese sentido, diferentes gremios han hecho un llamado al Gobierno Nacional para reactivar la exploración en el país con el fin de abaratar los costos. No obstante, el Gobierno Petro mantiene su postura de no entregar nuevos contratos de exploración e insiste en la importación de gas desde Venezuela.
De acuerdo con Naturgas, la estrechez en la oferta de gas natural en el país tiene repercusiones en el medioambiente. Ante la falta de gas local en el último año, la industria nacional sustituyó cerca de 38,6 GBTUD de gas natural por otros combustibles más contaminantes.
Según ese gremio, ese cambio provocó un aumento cercano a 164 mil toneladas adicionales de dióxido de carbono. Dicho sector industrial representa cerca de un tercio de la demanda nacional de gas.
“Estamos viendo un retroceso silencioso en la transición energética del país. Durante décadas el gas natural permitió que la industria colombiana fuera más limpia y competitiva. Hoy la pérdida de autosuficiencia en gas está obligando a migrar hacia combustibles más contaminantes”, dijo Luz Stella Murgas, presidenta de Naturgas.

Para el gremio, incrementar la oferta de gas natural debe ser una prioridad nacional, viabilizando tanto fuentes locales como externas que garanticen un suministro confiable y competitivo para el sector productivo.
Santander aumenta su consumo de GLP
Ante el incremento del precios en el gas natural, el Gas Licuado del Petróleo, GLP, se ha convertido en el combustible más usado por las industrias para este cambio.
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De acuerdo con Naturgas, la sustitución se distribuyó hacia el GLP (50 %); hacia el carbón (23 %); el bagazo (12 %); el fuel oil (10 %) y la electricidad (5 %).
El GLP es comúnmente conocido como gas en cilindro, tanques o pipetas, aunque ésta no es su única presentación.
De acuerdo con la Asociación Colombiana del GLP, Gasnova, Santander se ha consolidad como el quinto departamento con mayor consumo.
“Con una cobertura territorial que alcanza el 98% de los municipios del país, el sector del GLP evidencia un crecimiento en la demanda desde finales de 2023, impulsado principalmente por los sectores industrial y comercial”, dijo Alejandro Martínez Villegas, presidente de Gasnova, el gremio cuyas compañías representan el 78 % del mercado del GLP envasado y el 42 % en redes de distribución en Colombia.
Ese gremio señaló que en 2025 la demanda de GLP en el país aumentó 7,6% en comparación con 2024, jalonada principalmente por los sectores industrial y comercial, que crecieron 16,2 % en el mismo periodo. De igual forma, se destacó que el sector residencial tuvo un crecimiento de 2,5 %.
La financiación, otro problema para la seguridad energética
Otro de los puntos críticos en este sector es la financiación. Natalia Gutiérrez, presidenta del Consejo Gremial y de Acolgen, hizo un llamado al Gobierno Nacional para que se cumplan con pagos esenciales para la sostenibilidad del servicio.
“La energía y el gas de millones de colombianos están en riesgo. La falta de pago de compromisos por parte del Estado genera un hueco financiero que amenaza la continuidad del servicio”, dijo Gutiérrez.
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De acuerdo con la líder gremial, el Gobierno adeuda cerca de $3,7 billones en los servicios de energía y gas.
5/7 No es solo eso. Aún hay saldos pendientes por los alivios otorgados durante la pandemia (Opción Tarifaria) que suman $2,2 billones. Además, entidades públicas deben $1,4 billones por servicios ya consumidos.
— Natalia Gutierrez (@NGutierrezJ) March 12, 2026
“El problema principal: los subsidios. Estos son descuentos que las empresas aplican hoy en el recibo de los más vulnerables, confiando en que el Estado los devolverá después. Pero ese dinero no está llegando”, dijo Gutiérrez.
Asimismo, la dirigente gremial señaló que aún hay saldos pendientes por los alivios otorgados durante la pandemia, en la estrategia conocida como Opción Tarifaria. Estos suman $2,2 billones. “Además, entidades públicas deben $1,4 billones por servicios ya consumidos”, precisó Gutiérrez.

















