Mientras que el consorcio Ruta del Sol ejecuta obras de rehabilitación y construcción de puentes sobre la calzada antigua, conductores advierten del peligro por la falta de señalización y el hecho de que se circula en sectores con doble calzada y de repente ésta se reduce a solo una con carril bidireccional.

Publicado por: REDACCIÓN ECONOMÍA
Pese a que la inauguración de los primeros 70 kilómetros de construcción de doble calzada de la Ruta del Sol sector 2 (antigua Troncal del Magdalena Medio) en noviembre de 2013 fue anunciada con ‘bombos y platillos’, lo cierto es que la movilidad en algunos sectores, especialmente entre Aguachica y San Alberto es tortuosa, según advierten varios conductores
De los 67 kilómetros que distan entre estos dos sectores y que incluyen un peaje, la doble calzada no es continua, avanza a pedazos, los carriles se reducen de cuatro a dos y los pasos por centros poblados son tortuosos para los habitantes y también el transporte de carga pesada, especialmente el que tiene que atravesar vías estrechas, sin pasos peatonales seguros y con cruces peligrosos no aptos para un tráfico que va a más de 80 kilómetros por hora.
Así lo pudo constatar esta redacción que tras un recorrido por la zona, siguió las quejas hechas por varios usuarios quienes esperaron encontrarse con un panorama totalmente distinto al que se vive hoy en el proyecto de infraestructura vial más importante que se desarrolla en el país, con una inversión estimada en $3,1 billones entre Puerto Salgar (Boyacá) y San Roque (Cesar).
Aunque los conductores no desestiman el desarrollo del proyecto y el mejoramiento de la movilidad en sectores habilitados completamente, lo cierto es que los caseríos y municipios que se desarrollaron en torno al comercio generado por la vía, empiezan a ser impactados seriamente por los cambios drásticos tanto económicos, como culturales y sociales.
Entre estos figuran los caseríos del municipio de San Alberto, Minas y El Líbano. El primero tiene actualmente el paso completamente bloqueado, mientras que en el segundo la movilidad fluye parcialmente en un solo sentido. Los comerciantes están desesperados. “Esta es la vía de la quiebra. No hay que negar el progreso del país, pero es que nos lo quieren quitar todo, aquí nadie va a poder entrar y con solo bloquearnos una calzada las ventas ya se nos han reducido a la mitad. Acá trabajan 11 personas, nos tocó reducirlas a 7 y próximamente van a ser seis”, aseguró Álvaro Prada, propietario de un establecimiento comercial, quien agregó que “el Gobierno no puede hacer las obras a costa de la ruina de los pueblos, ¿qué va a pasar con todo el desempleo que se va a generar?”.
Precisamente en este caserío de El Líbano se reunieron más de 200 firmas por parte de la comunidad para que la entrada al centro del poblado no fuera bloqueada totalmente. Para los conductores el estado actual de la ejecución de las obras constituye un riesgo para el tránsito. “Va uno manejando en doble calzada y de repente la calzada es sencilla, hay que reducir abruptamente la velocidad y casi que adivinar por dónde viene el tráfico en el otro sentido. Afortunadamente no se han presentado accidentes para lamentar”, indicó un transportador consultado que pidió reserva de su nombre.
Cabe recordar que en abril de este año se cumplen cinco años del inicio de la concesión.
Balance de obras
Según el concesionario, el Sector 2 de la Ruta del Sol está dividido en siete tramos. En este momento la construcción de la doble calzada avanza en los siguientes tramos: Tramo 1: Puerto Salgar-Cañoalegre; Tramo 2: Cañoalegre-Puerto Araujo, Tramo 5: San Alberto-Aguachica, Tramo 6: Aguachica-La Mata y Tramo 7: La Mata-San Roque. Al cierre del año pasado se habían invertido $2,3 billones y según las firmas se cuenta con 1.200 equipos para ejecutar las obras.














