Gremios piden al Gobierno que voltee sus ojos a Santander

Publicado por: Luisa Fernanda Ruiz Villamizar
Ya han pasado cuatro días desde que las fuertes lluvias registradas en Santander ocasionaron una avalancha de roca y lodo el sector conocido como Pescadero hasta el casco urbano del municipio de Piedecuesta y Málaga.
Además de las vidas que cobró la tragedia, 29 veredas en estas zonas están fuertemente afectadas.
El Instituto Nacional de Vías, Invías, afirmó que no hay fecha establecida para la apertura de este corredor vial que conecta con el sur de Santander y Bogotá. Para Víctor Azuero, presidente de la Sociedad Santandereana de Ingenieros, SSI, las obras podrían tardar hasta tres meses.
Mientras se ejecutan las labores de remoción de rocas y lodo; la economía de las familias santandereanas y los sectores económicos comienza a sentirse.
Las primeras ‘secuelas’ que deja el cierre indefinido de esta vía son el incremento de los precios de alimentos, altos costos para los transportadores de vehículos de carga y livianos, y sobrecostos en el envío de los productos.
Permisos con riesgo
Las lluvias presentadas durante la noche del 25 de febrero y la madrugada del 26 no fueron tan fuertes para la gran emergencia que se tuvo en estas zonas. Esto ha llevado a que muchos se cuestionen por qué se presentó esta situación.
Según explicó Azuero, los ríos deben contar con zonas de amortiguación, que son áreas de vegetación ribereña que se dispone en forma de franja a lo largo de la red hidrográfica.
“El río tiene zonas de amortiguación que tienen que respetarse, pero en este sector se han convertido en balnearios y rellenos para ubicar bombas de gasolina. Todo esto lo ha permitido la autoridad ambiental. Entonces durante estas lluvias intensas, el río no tuvo zonas de descanso y de almacenamiento, y alcanzó gran velocidad, la cual golpeó estos puntos donde se causó la pérdida de la banca”, explicó Azuero.
El experto aclaró que desde la SSI se hará un monitoreo con drones para tener un balance de cuántas zonas han sido afectadas y así hacer una comparación con imágenes del pasado con la situación actual.
“Podrán suceder cosas peores que las actuales”, anotó el presidente de la Sociedad Santandereana de Ingenieros.
Los gremios santandereanos solicitan al Gobierno Nacional mayor atención a las vías, pues situaciones como la que vive actualmente el departamento deja ver la necesidad del mantenimiento y buenas obras que se carece.
Vías congestionadas
Según la denuncia de algunos conductores, la vía alterna Bucaramanga – Zapatoca – Barichara – San Gil está sin pavimentar, lo cual ha afectado el flujo vehicular. En algunos casos, los conductores han tardado hasta 12 horas en este recorrido.
De acuerdo con la Policía de Carretera, el estado de la vía hasta Zapatoca se encuentra en normalidad. Sin embargo, desde este punto hasta San Gil hay mayor dificultad, es estrecho y hay mayor tráfico vehicular.
Por su parte, María Edith Prada Galvis, alcaldesa de Galán, aseguró que la vía que de su municipio comunica a Zapatoca con Barichara no está pavimentada, no aguanta flujo de dos carriles y menos vehículo de carga así sean pequeños.
Según reportó la mandataria, un camión se quedó atrapado en el lodo y por eso la vía colapsó. Además, en la mañana de ayer, el paso fue cerrado por las condiciones del suelo tras la lluvia registradas en la madrugada del viernes.
En este corredor vial se está permitiendo el tránsito de vehículos livianos hasta camiones turbos.
La mandataria de los galaneros pidió al Gobierno Nacional intervención en la vía pues es la única alternativa para ir a San Gil cuando hay emergencias en la vía Curos.













