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Sábado 03 de febrero de 2024 - 07:08 PM

Con cultivo de café, tienen una nueva oportunidad en la vida

Gracias a la cooperación entre el Comité de Cafeteros de Santander y el Establecimiento Penitenciario de Mediana Seguridad de San Gil (Epms), internos en prisión domiciliaria tendrán la opción de trabajar a través de cultivos de café.

Suministrada / VANGUARDIA
Suministrada / VANGUARDIA

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Publicado por: Miguel Orlando Alguero

Los errores que Moisés Moreno Márquez cometió en el pasado, allí se quedaron. Después de cumplir seis años de prisión intramural en el Establecimiento Penitenciario de Mediana Seguridad de San Gil (Epms), regresó junto a su familia a culminar su pena bajo la figura de prisión domiciliaria.

Para vincularse de nuevo a la sociedad, se hizo beneficiario de la estrategia de cooperación entre el Comité de Cafeteros de Santander y el Epms, una iniciativa que busca la resocialización de la persona que está próxima a la libertad o ya en libertad, para la incorporación a la vida en sociedad, después de su pena. Esta también busca la eliminación de obstáculos para que los pospenados ejerzan plenamente sus derechos y deberes como ciudadanos y la promoción de una actividad productiva, como estrategia de la disminución de la reincidencia.

En este camino de dejar atrás esos difíciles momentos en la cárcel, lejos de su esposa y sus dos hijos, el café será el soporte y la oportunidad que ayudará a que Moisés salga adelante.

Con el apoyo del Comité de Cafeteros de Santander, en tres años, hará el establecimiento de 4.500 plantas de café, un proyecto productivo para su nueva vida en libertad.

“Me siento agradecido con Dios por la oportunidad que me dio de salir de la cárcel y con el Comité de Cafeteros, porque esto es un logro que no se me pasaba por la mente mientras estaba preso, cuando me contaron acerca de este proyecto me llenó de alegría y de ánimo para seguir adelante”, expresa Moisés con emoción y expectativa por el futuro.

En la vereda Hatillo Alto, en el municipio de Coromoro, en la finca de su mamá, Moisés llevará a cabo su sueño de convertirse en un joven caficultor, tal y como toda su familia

“Con el café, mi familia ha logrado muchas cosas, mi mamá es cafetera y mis hermanos y mis tíos también, eso me motivó más. Ya tengo listas las bolsas para enchapolar y ponerme juicioso a trabajar y a sembrarlo”, cuenta Moisés.

Además de empezar a construir su nueva vida, por cada día que trabaje, el Inpec le descuenta ocho horas de condena, lo que es una posibilidad de salir libre mucho más rápido.

Oportunidades para todos

Con Moisés, el Comité y el Epms San Gil iniciaron un piloto de esta alianza de cooperación, y los avances han sido positivos, tanto que, junto a Moisés, seis jóvenes más, que están a punto de salir del establecimiento intramural, quieren hacer parte del proyecto.

Uno de ellos es Pablo Antonio Higuera Buitrago, también del municipio de Coromoro. Este joven, de 30 años, ya recibió las bolsas y la polisombra, y pronto recibirá la chapola, para cumplir con la primera fase que consiste en la elaboración de los almácigos.

“Me siento contento porque esto es un apoyo para seguir trabajando en el campo. Desde niño aprendí a tenerle amor al café, sé que es un cultivo productivo y muy bueno. Quiero seguir sembrando y aprovechar la oportunidad”, dice Pablo Antonio.

En la segunda fase del proyecto, se hará la siembra de la chapola de café y al finalizar, el Comité de Cafeteros les hará la entrega de los fertilizantes, para la nutrición de sus cafetales.

“Desde el programa de Empalme generacional del Comité de Cafeteros venimos trabajando con jóvenes rurales, pero esta es una nueva experiencia. En esta nueva estrategia de cooperación, queremos llegar a jóvenes rurales, hijos de cafeteros que están en prisión domiciliaria y vigilancia electrónica o que quedan en libertad, para que puedan establecer el cultivo de café en sus fincas”, explica Eduar Medina, coordinador de Desarrollo Social del Comité de Cafeteros de Santander.

Agrega que con esta iniciativa pretenden aportar a la disminución de la reincidencia y que estos jóvenes vean en el café un proyecto de vida.

“Veo en Moisés y en Pablo Antonio un alto grado de satisfacción de resultados, que si se puede, tenemos el Estado en presencia, al Comité de Cafeteros y los recursos, estamos muy felices de lograr que tengan una segunda oportunidad”, destaca Milena Medina Lozano, subdirectora del Establecimiento Penitenciario de Mediana Seguridad de San Gil.

Por su parte, el director regional Oriente del Inpec, el teniente Henry Mayorga Meléndez hizo un reconocimiento a la Federación “por esta oportunidad que le está brindando a las personas privadas de la libertad que están saliendo del establecimiento penitenciario de San Gil y la iniciativa de hacerlo extensivo a la regional oriente. A Moisés lo veo muy entusiasmado por el proceso que ya lleva, por la vocación que se ve en él, sé que es un ejemplo a seguir, pues con el están motivadas seis personas más”.

Se espera que este proyecto piloto sea replicado con jóvenes de Mogotes y Curití, para lograr hasta el momento el acompañamiento de siete jóvenes que ven en el café una oportunidad de libertad.

Publicado por: Miguel Orlando Alguero

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