Nacional
Jueves 13 de junio de 2024 - 07:12 PM

“El sector privado se siente amenazado”: Mauricio Cárdenas, exministro de Hacienda

En diálogo con Vanguardia, el exministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas Santamaría, se refiere al estancamiento económico, la pérdida de confianza en el sector privado y algunas decisiones como el aumento en el precio del diésel.

El exministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas Santamaría, señaló que el recorte de $20 billones es un mensaje de responsabilidad del Gobierno.| Foto Marco Valencia / VANGUARDIA
El exministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas Santamaría, señaló que el recorte de $20 billones es un mensaje de responsabilidad del Gobierno.| Foto Marco Valencia / VANGUARDIA

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El exministro de Hacienda y Crédito Público (2012-2018), Mauricio Cárdenas Santamaría, tiene claro que el momento por el que pasa la economía de Colombia requiere de acciones para recuperar la confianza.

El recorte del gasto en el Gobierno, la inflación y el estancamiento fueron algunos de los temas que el exministro y profesor de la Universidad de Columbia, comentó en su visita por Bucaramanga con académicos y agremiaciones.

En su análisis, Cárdenas plantea que el Banco de la República mantendrá la prudencia en la reducción de las tasas de interés. El exministro considera que además del recorte de $20 billones anunciado por el Ejecutivo, se debe realizar otro por $30 billones, si se quiere cumplir con las responsabilidades fiscales del país.

Además, señala que las posturas del Gobierno truncan la confianza del sector privado y con ello se perjudica el crecimiento.

Preguntas y respuestas

Pregunta: La inflación en mayo se mantuvo en 7,16 % y se frenó luego de 13 meses continuos de caída, ¿qué lectura hace de ese resultado?

Hay muchas señales que van en la misma dirección y es que el Banco de la República no va a ser agresivo en la reducción de tasas de interés, que es lo que quiere toda Colombia. Pero el Banco de la República tiene una misión y es, ante todo, asegurarse que la inflación esté en el 3 % a final del año entrante, y con el dato de inflación que muestra una cierta pausa, el Banco va a ser prudente.

Al Banco de la República también lo va a llevar a esa prudencia el tema fiscal. El Gobierno anunció un recorte de $20 billones en el presupuesto, pero necesita hacer un recorte de otros $30 billones para realmente cumplir con la regla fiscal.

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Entonces, el Banco de la República también va a estar expectante de ver cuáles son las medidas fiscales que se toman y si efectivamente se va a cumplir con la meta.

No anticipo una reducción rápida de las tasas de interés, la veo más lenta. Lo cual no quiere decir que no vayan a bajar, van a bajar, pero no en decisiones de reducciones muy agresivas.

Diría que si la tasa está en 11,75 % pienso que va a terminar el año en 9.25 %. Creo que la tasa va a bajar en el resto de este año en 50 puntos básicos por cada sesión.

Pregunta: En una de sus columnas recientes, llamada ‘Tejiendo optimismo’, usted señala que ese tejido está amenazado y empieza a romperse, que se debe estar alerta al 2026, ¿hasta dónde cree que aguantarán esos hilos de optimismo con este Gobierno?

Creo que este Gobierno, en muchos campos, está tratando de deshacer ese tejido y es algo relativamente fácil. El tejido no estaba terminado, es fácil halar los hilos y romperlo. Nosotros tenemos que crear otra narrativa: el país tiene que seguir construyendo este tejido y es un tejido donde ha habido siempre una armonía, una alianza entre lo público y lo privado, como que se van juntando esas dos partes y se van entrelazando.

Este Gobierno las quiere separar porque considera que el sector privado no debe estar, no debe hacer parte de la salud, de las pensiones, de las carreteras, no le gusta el sector privado o quiere interferir cada vez más con el sector privado.

Por ejemplo, en la banca, el Presidente anuncia en Asobancaria, que va a obligar a los bancos a hacer inversiones forzosas. Eso es el propio Gobierno decidiendo a quién le prestan y a quién no. Entonces, necesitamos reconstruir una narrativa donde lo público y lo privado se vuelven a entrelazar, que es la fórmula como resolvimos muchos de nuestros problemas. Pero este Gobierno tiene una visión muy ideológica que tiene es estatizar la sociedad colombiana.

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Pregunta: Fedesarrollo reveló hace un par de días que la confianza de los consumidores volvió a caer en mayo y que la intención de compra de bienes durables también, ¿son señales de que no solo son los inversionistas quienes están desconfiando, sino también la gente del común?

El país está estancado lo cual es peor que una recesión porque una recesión es cíclica y se cae pero se sale, y se sale porque hay fórmulas de política económica, fiscales, monetarias, para salir de una recesión. El estancamiento es un concepto más complejo porque es más duradero y lo que está generando el estancamiento es la falta de confianza: ha caído la inversión y la confianza afecta el ánimo de los empresarios.

¿Qué es lo que estoy viendo? Que también está permeando al consumidor, que está frenado en temas de consumo masivo, en bienes durables, semidurables, ventas de vehículos y electrodomésticos cayendo al 15 %.

La falta de confianza no es solo un problema de los empresarios, también es un problema de los hogares que ya no sienten el ánimo para comprar una serie de productos y eso hace que la economía se desacelere más.

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Mauricio Cárdenas Santamaría, exministro de Hacienda en el Gobierno de Juan Manuel Santos, dijo que aumentar progresivamente el precio del diésel es una medida necesaria | Foto Marco Valencia / VANGUARDIA
Mauricio Cárdenas Santamaría, exministro de Hacienda en el Gobierno de Juan Manuel Santos, dijo que aumentar progresivamente el precio del diésel es una medida necesaria | Foto Marco Valencia / VANGUARDIA

Pregunta: Anif recalcó la caída de 8.9 % en el uso de tarjetas de crédito durante el primer trimestre de este año: 1.4 millones de tarjetas que dejaron de circular, ¿a dónde pueden estar recurriendo los colombianos a la hora del crédito y del consumo?

Hoy tenemos 14.4 millones de tarjetas de crédito en Colombia. Hace dos años, teníamos 16 millones. Esto es simplemente reflejo de que los bancos no renovaron las tarjetas de crédito y cuando no hay tarjetas de crédito, no hay cómo comprar electrodomésticos, vehículos o motocicletas. Entonces se frena mucho ese crédito o la gente se tiene que ir al ‘gota gota’, que le sale mucho más caro, y eso frena una economía.

Hoy estamos en tarjetas de crédito como estábamos en el peor momento de la pandemia.

Lo preocupante es que ya mucha gente perdió esa opción para llegar al fin del mes. Tenemos un Gobierno que sigue hablando del fin del mundo, cuando hay un problema y es cómo llegar al fin de mes. Algo anda mal y lo que anda mal es la confianza y, ¿por qué está mal la confianza? Porque la economía colombiana depende mucho del sector privado y el sector privado se siente amenazado, está siendo hostigado. El Gobierno le está dejando muy claro que no es bienvenido en muchos sectores. Entonces, eso obviamente lleva a la gente a frenar la inversión y eso nos va a afectar el crecimiento no de hoy, sino de hoy, mañana y pasado mañana.

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Pregunta: El término reactivación parece desgastado, pero, ¿qué se debe corregir en el manejo actual del gobierno para impulsar el crecimiento?

Generar confianza. Si ahí está el problema, ahí está la solución. El Gobierno debe dejar de tratar al sector privado como un adversario, lo debe tratar como un aliado. El sector privado es, para mí, lo que ha permitido que este país haya progresado en los últimos 30 años.

De manera que lo primero que tiene que hacer el Gobierno es dejar de tratar al sector privado como el enemigo y empezar a tratarlo como el socio para el desarrollo de Colombia, dándole confianza, tranquilidad y estabilidad.

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Esta última decisión con el sector financiero, de exigir o solicitar o promover unas inversiones forzosas, para mí, es decir: ‘el Estado va a manejar todo, hasta quién recibe crédito en Colombia’.

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Mauricio Cárdenas Santamaría, exministro de Hacienda

(...) La verdad es que la gran pregunta que nos hacemos los colombianos es ¿El presidente Petro va a seguir en campaña, pensando es en el 2026, lo cual lo llevaría a seguir gastando o va a pensar más en el aquí y ahora (2024)

Necesitamos que esta economía no se nos desordene, mantener controlado el gasto público, reducir el déficit fiscal y que baje la tasa de interés. Eso es lo que necesitamos hoy. Esto se lo digo no solo al Gobierno, sino a los que les interesan las candidaturas presidenciales: no pongan a este país con el foco en el 2026, pónganlo en el hoy, porque este país está estancado en materia económica y solo lo vamos a sacar de este estancamiento, si el Gobierno actúa en defensa de la economía y deja la política de lado, si los empresarios toman decisiones para salir de esta situación económica generando optimismo y dando alivios a la gente, y si los candidatos del 2026 se dedican menos a la política y más ayudar al país y a promover esos acuerdos que necesitamos para sacar esta economía del estancamiento.

Pregunta: El Gobierno ha insistido en subir el precio del diésel porque si no hay aumento en 2024, la deuda del Fepc sería de $12 billones. Transportadores de carga advierten que este incremento podría disparar precios e incluso la canasta familiar, desde su experiencia, ¿cómo lidiar con esta ‘papa caliente’?

Uno tiene que ser serio. Es muy fácil hacer política y hacerse popular hablando de que los precios de los combustibles no tienen que subir.

Pero le pasa lo que le pasó al ministro del Interior, Luis Fernando Velasco, que hizo una carrera política sobre la base de que la gasolina debía ser barata y que ‘no voy a subir’, pero ahora tiene que ser parte de un Gobierno que el realismo lo lleva a que la gasolina esté a $16.000 el galón.

Uno tiene que ser consistente y yo quiero ser una persona que le muestre a Colombia que la consistencia es parte también de nuestra forma de ser, o sea, como el país rechaza la oportunismo, quiero ser consistente y una forma es decir: ‘el precio del diésel o del Acpm tiene que subir porque estamos gastando la plata de los impuestos de los colombianos’. Hay gente que paga IVA todos los días, la gente que paga el 4x1000 todos los días. Esa plata se está yendo en tener un Acpm barato y eso no debe ser así.

Nosotros no debemos gastarnos la plata de los impuestos de los colombianos dando ese subsidio.

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El Gobierno se ha demorado en empezar a subir el precio del Acpm, pero tiene que gastar su capital político.

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Mauricio Cárdenas Santamaría, exministro de Hacienda

Gustavo Petro en vez de estar dando discursos, agitando las bases, promoviendo que en el futuro va a resolver todos los problemas o que todos los males de Colombia son culpa de sus antecesores, debería estar diciendo: ‘somos responsables y lo correcto es subir el precio de la Acpm y tenemos que enfrentar las consecuencias políticas que ello signifique’. Ese es un Presidente que es líder. Un Presidente que no es líder es un Presidente que se dedica a provocar, inflamar, generar controversia y polemizar. Un líder es el que está dispuesto a sacrificar su capital político en decisiones que son necesarias para todos.

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Pregunta: Vía decreto, el Gobierno busca suspender las exportaciones de carbón a Israel, decisión que impactaría en cerca de $650.000 millones al año, a pesar de que hay un TLC vigente, ¿qué le parece esta determinación?

Todo Gobierno debe proponer medidas que sean efectivas, que no sean un saludo a la bandera. Deben seguir la fórmula de todo médico: la receta debe mejorar al paciente y debe asegurarse que no le empeora su situación, que no le hace más daño.

Quitarle a Israel el carbón puede conducir a que los mismos palestinos tanto en la Franja de Gaza como en Cisjordania, tengan menos energía eléctrica porque muchas de estas plantas de energía eléctrica, desde Israel, suministran energía a grupos palestinos.

No estoy seguro que el Gobierno haya hecho ese ejercicio de analizar en qué se utiliza el carbón colombiano, y segundo, ¿cómo se puede sustituir el carbón colombiano por otras fuentes de carbón? Al final lo que hace Colombia es perder el negocio y dárselo a alguien más.

Creo que hay que analizar muy bien todas estas consecuencias, especialmente el acceso a la energía eléctrica por parte de la población palestina.

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