El ministro de Hacienda, Ricardo Bonilla, dijo que en octubre próximo se revisará si es necesario un nuevo recorte en el presupuesto tras caída en el recaudo. Fedesarrollo estima que falta ajuste por $11 billones.

Los problemas de ‘caja’ en el Gobierno Nacional durante este año tendrían un nuevo ‘round’. Tras el recorte de $20 billones en el presupuesto de varios ministerios, analistas y centros de investigación señalaron que para cumplir con las obligaciones fiscales, el Gobierno debe tomar otra decisión de ajuste en el presupuesto, que para este año alcanza los $502,6 billones.
El ministro de Hacienda y Crédito Público, Ricardo Bonilla, aseguró en diálogo con El Tiempo que por ahora no se prevé un nuevo recorte en el presupuesto. No obstante, el jefe de la cartera confirmó que en octubre de este año se revisará si es necesario un nuevo ajuste.
“Tenemos que ir mirando el comportamiento del recaudo en lo que resta del año para saber hacia el mes de octubre si es necesario aplicar alguna medida de caja. Por ahora es lo que necesitamos hacer”, dijo Bonilla al citado medio.
En el primer ‘tijerazo’, el Gobierno sacrificó $13,4 billones en funcionamiento para ministerios, principalmente Hacienda y Trabajo, y otros $6,6 billones en inversión, sin comprometer educación, salud, ni defensa.
Gobierno Nacional aplazó gastos por $20 billones (1,2% del PIB) para cumplir con la Regla Fiscal. El ajuste incluye $13,4 billones en funcionamiento y $6,4 billones en inversión, sin impactar Educación, Salud, Defensa ni proyectos estratégicos.
— MinHacienda (@MinHacienda) June 24, 2024
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Fedesarrollo advierte recorte
Los cálculos de Fedesarrollo son claros: la necesidad de recorte presupuestal para este año sería de $31 billones. Lo anterior a partir de las cifras presentadas en el Marco Fiscal de Mediano Plazo (Mfmp), entregadas por el propio Gobierno.
“Creo que inexorablemente en la segunda mitad del año tendrá que venir un recorte adicional cercano a esos $11 billones adicionales para garantizar el cumplimiento de la regla fiscal”, indicó el director de Fedesarrollo, Luis Fernando Mejía, quien agregó que es buen paso que el Gobierno haya sincerado las cuentas con el primer recorte.
Adicionalmente, Mejía anotó que ese recorte que ya hizo el Gobierno no tendría mayores implicaciones en el crecimiento económico.
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“No creo que haga una diferencia sustancial en términos de actividad productiva, y sí es muy importante hacerlo (recorte) para evitar un problema de sostenibilidad”, aclaró el directivo de Fedesarrollo.
Anticipan un 2025 complejo
Días atrás, el Grupo de Investigaciones Económicas del Banco de Bogotá (IE), se refirió a la decisión del recorte inicial. No obstante, apuntaron que ese recorte deberá ser superior para cumplir con las obligaciones fiscales.
Dicha entidad, también tomó como referencia el citado documento del Mfmp, para asegurar que el Gobierno prepararía un recorte en el gasto de $50,8 billones.
“Si bien el riesgo de incumplimiento de la Regla Fiscal parece haberse contenido en 2024, cálculos propios indican que desde ya las finanzas públicas de 2025 se encuentran comprometidas”, señaló ese informe de IE.
De hecho, en el documento oficial, el propio Gobierno reconoció que los mismos motivos que llevaron a un recaudo por debajo de la meta se presentarán el año entrante. “Las mismas razones que conducen a un menor recaudo proyectado en 2024 también tienen un efecto sobre el recaudo proyectado de 2025, que se reduce frente a lo estimado en ediciones anteriores del (Mfmp)”, dice el documento oficial.
#InformeBdB✂️Gobierno realizaría recorte de gasto primario de $50.8 billones en 2024 para cumplir la Regla Fiscal. No obstante, los riesgos continúan, en especial para 2025. 💵
— Investigaciones BdB🥈🥈🥈🥉 (@IEBancodeBogota) June 24, 2024
Informe: https://t.co/LQKwUsKDXV pic.twitter.com/Uyf4PKmMkt
Otra de las conclusiones que hizo el IE, es que en el mediano plazo, las finanzas públicas podrían verse “comprometidas” ante el “optimismo” y confianza en los ingresos petroleros. Además, plantearon el reto de la presión de gasto que implicarían las reformas sociales.

















