Si el absurdo pudiera darle solidez a un movimiento cinematográfico, “Museo”, de Alonso Ruizpalacios, estaría en un sitial de honor, por hacer de dos personajes, como Juan Núñez y Wilson, los protagonistas de un robo monumental e histórico, pero realizado con los recursos más elementales, ingenuos y simples que se pudieran establecer.

Publicado por: JIMMY FORTUNA
Basada en hechos reales, esta película, ambientada en la víspera de la esperada Navidad de 1985, rompe con la calma y la alegría habitual de esta época al darse a conocer la noticia de que, presumiblemente, un grupo de ladrones profesionales de arte realizaron un robo al emblemático Museo Nacional de Antropología en Ciudad de México. Lo que las autoridades desconocen es que este acto fue perpetrado por dos incomprendidos personajes, que padecen sus propios dilemas, al no haber logrado el éxito profesional como veterinarios. Entre menciones a Carlos Castaneda, famoso escritor y antropólogo peruano, Juan Núñez y Wilson, interpretados por Gael García Bernal y Leonardo Ortisgris, respectivamente, estos personajes, que no tienen nada que perder ni nada que ganar, obtienen su primer éxito en sus vidas: birlar 140 piezas que dan cuenta del legado cultural de México.
En un mundo en que la realidad es más extraña que la ficción, son válidas las palabras de Juan cuando expresa que “¿por qué arruinar una buena historia diciendo la verdad?”. Ante esto, el reto que queda es dejarse llevar por la lentitud de esta narración que intenta, por momentos, exasperar al espectador por la estética que la historia y el juego de cámaras, de manera intencional, son desarrolladas en aras de hacer verosímil lo inverosímil del mundo.













