Las nuevas generaciones saben de ella solo por referencias: la reconocerán como la señora que presentaba “Naturalia”. Pero Gloria Valencia de Castaño era mucho más. “Gloria en colores” es la oportunidad para redescubrirla a diez años de su fallecimiento.

Gloria Valencia se subió a un tren por primera vez a los 12 años y fue para abandonar su natal Tolima y ubicarse en un internado estudiantil en Bogotá a pedido de su padre, Clímaco Botero, un prestante industrial que hasta fue alcalde de la ciudad.
Corría el año 1939.
Botero había tenido a Gloria fuera de su matrimonio oficial y tenía que esconderla de la élite tolimense donde se movía.
¡Y qué paradoja del destino!
Gloria Valencia se convirtió, a lo largo de los años, en la mujer más conocida de la televisión colombiana.
Tanto, que llegó a ser llamada la “Primera dama” de esa caja mágica que conquistó al mundo.
Y si abandonar su casa materna, donde vivía apegada a su mamá, una modista humilde, fue un suceso que la marcó, perder uno de sus pulmones, sin duda, templó su carácter: en el internado donde estudiaba una de las institutrices la castigó dejándola arrodillada en el frío toda la noche.
Ya la joven Gloria Valencia se había mojado lo suficiente en los charcos bogotanos mientras se presentaba con la banda del colegio.
Como consecuencia contrajo pleuresía y eso obligó al médico a determinar que había que extraerle el pulmón infectado y dejarla con la mitad del otro.
Siempre se quejó del frío bogotano, pero por lo demás, trabajó incansablemente por la cultura y el arte del país desde diferentes frentes: fundando la emisora HJCK, referente radiofónico y buscando el patrocinio para diferentes programas culturales.
Y, con todo, le quedó tiempo para defender el medioambiente colombiano: en 2013 se promulgó la Ley de Honores a Gloria Valencia de Castaño, que otorga beneficios tributarios a los contribuyentes que realicen donaciones para la conservación de los parques nacionales naturales y de los bosques naturales de nuestro país.
No es de extrañar que su hija, también famosa, Pilar Castaño y su nieta, María López Castaño (hija de Pilar) se hayan unido para publicar “Goria en Colores”, un libro narrado de manera cronológica alrededor de ocho décadas con fotografías y referencias a sus entrevistas y cartas.
Conocimos a Gloria Valencia de Castaño en relación con su esposo, Álvaro Valencia, pero el libro la rescata en su vida personal que va mucho más allá de esta asociación: la retrata en la íntima relación con su mamá, Mercedes, que falleció primero que su famosa hija y el mismo año con apenas meses de diferencia.

Un referente para las nuevas generaciones
Gloria Valencia de Castaño fue la primera mujer que apareció en televisión: en 1954 se presentó con una camisa blanca y con su cabello corto, nada menos, al estilo más atrevido de la época, para entrevistar al maestro León de Greiff.
En adelante mezcló sus intereses culturales con la moda y, luego, con su pasión por la naturaleza.
Naturalia nació en 1974 y terminó en 1993 y por este programa es conocida por las generaciones más jóvenes.
“Gloria en Colores” busca resaltar su figura y su trabajo como referente nacional, particularmente, para las mujeres.
“Definitivamente lo que necesitamos ahora es referentes femeninos que hagan sentir a las tantas niñas de provincia, para quienes está dedicado el libro, tantas niñas que están creciendo en el campo, que están rodeadas de ríos, planicies, que se sienten alejadas de las grandes ciudades y de los grandes cambios. Un libro como este es un recordatorio de que sí vale la pena soñar y luchar y que no solamente les va bien a las personas con grandes recursos económicos, estudios o a la gente de la ciudad. Todas tenemos derecho a soñar y no importa el origen”, explica Pilar Castaño en entrevista con Vanguardia.
Además de este libro, Pilar y su hija, María López, lanzan con el Grupo Éxito una colección con la marca de la empresa, Bluss, que hará parte de una cápsula de moda que será firmada por Pilar Castaño y que fue lanzada hoy, 15 de julio, al mercado.
Gloria Valencia de Castaño fue la primera mujer en tener un programa en la televisión colombiana. Pero no fue cualquier espacio. Su agudeza hizo que Gustavo Rojas Pinilla lo censurara.
Valencia solía decir: “¿Mi estilo? Pasar inadvertida y, una vez advertida, inolvidable”. Y así fue.













