Esa voz, ese carácter, esa forma de vivir la vida: libre, diferente. Eso es lo que Manuel José Álvarez recuerda de la gran Chavela Vargas, a quien conoció en 2004, ocho años antes de su fallecimiento. Su historia vive en forma de musical y llega este jueves al Teatro Santander.

Publicado por: Paola Esteban
Era una mujer compleja, difícil. Marcada por tanto amor y desamor, por tantas dificultades, por todas sus extraordinarias debilidades y grandes fortalezas: así describe Manuel José Álvarez a la gran Chavela Vargas: una mujer que se hizo y deshizo a sí misma con toda la pasión desbordada de una cantante de rancheras de voz ronca y única, como toda ella.
La conoció en 2004 y fue el único colombiano que la trajo a Bogotá para, también, un único concierto, apenas ocho años antes de su muerte.
“Fue una mujer que se adelantó a su época, una feminista, una mujer rebelde que controvirtió todos los paradigmas del comportamiento. Una mujer solitaria, pero al tiempo llena de carácter, de firmeza y de ternura. Pero una mujer muy difícil”, explica Manuel José Álvarez.
Pero pocos con un carácter fácil han sido capaces de cambiar unas circunstancias crueles para volverlas a su favor.
Salió de su natal Costa Rica a los 17 años rumbo a México, tuvo el valor de vivir con Frida Kahlo y Diego Rivera, de hacerse amiga de Jose Alfredo Jiménez y de cantar las rancheras más tristes a las mujeres.
En el documental “Chavela”, que se puede ver en Netflix, se muestra cómo la bebida le ganó durante mucho tiempo la partida: quince años ausente de los escenarios hasta que Pedro Almódovar la encuentra, la saca del inframundo y la instala, ahora sí, en la gloria.
A Manuel José Álvarez lo que más le sorprendió de Chavela Vargas fue su capacidad para seguir luchando.
“Esa rebeldía incansable, esa lucha por la libertad de la mujer, por su propia libertad, por hacer lo que ella quería ser, por ser dueña de su destino y marcar su vida como ella quiso hacerlo. Eso no es fácil”, cuenta Manuel José Álvarez.

El director del musical “Chavela por siempre Vargas”, que se presenta en el Teatro Santander este jueves 12 y sábado 14 a las 7:30 p.m., explica que Chavela Vargas fue un hito, un antes y después en la interpretación de la ranchera, una visionaria.
“Tenía una forma de interpretar las letras de las canciones que te daban un puñetazo en el estómago y después te llegaban al cerebro. Una voz ronca, que no era la voz más maravillosa del mundo, pero era muy particular, era una voz muy peculiar que transmitía todas las emociones de una forma como solamente ella lo ha logrado”.
Es por eso que Chavela Vargas será por siempre capaz de arrancarnos el alma y las generaciones más jóvenes sabrán, de una forma u otra, que es ella quien canta.













