La artista visual nacida en Barrancabermeja, Isabella Londoño, persistió en su amor por las artes, que se manifestó desde la infancia y que la llevó mostrar su trabajo fuera del país. Hoy vuelve su mirada hacia su tierra y hacia su ser como mujer.

Publicado por: Paola Esteban
Isabella Londoño nació en Barrancabermeja. Desde niña manifestó su interés por el arte, sus padres la apoyaron y hoy es ilustradora de del Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo.
Y más: ha hecho vídeos experimentales que se han exhibido en festivales tanto nacionales como internacionales, en ciudades como Río de Janeiro, Milán, Estambul.
Estuvo en la Feria del diseño de Milán, con las cápsulas animadas de Teatropedia, que es en lo que ha estado trabajando en los últimos meses y actualmente se encuentra en la producción de un documental sobre Barrancabermeja donde intenta buscar sus raíces.
“Es un proyecto codirigido con un sociólogo y un artista bogotano e intento indagar sobre ese territorio que es muy constructivo, que tiene unas complejidades que abarcan también la complejidad del país, pero también quiero encontrar esa relación que tengo con el territorio, que lo llevo profundamente y que la distancia, porque ya llevo once años viviendo en Bogotá, hace que cambie la perspectiva”, explica en una entrevista vía zoom.
Estudió Artes en la Universidad de los Andes en Bogotá, estudió en la Javeriana una maestría en creación audiovisual e hizo un intercambio con la Universidad Nacional Autónoma de México para la maestría en Artes Visuales.
Hoy vuelve su mirada hacia Barrancabermeja y relaciona ese extrañar sus raíces con su propia búsqueda de ser mujer.
Hablamos con ella acerca de cómo lleva su trabajo fuera de Colombia y los temas que aborda en su obra.

¿Cómo llega a exhibir su trabajo en estos espacios tan importantes?
“Siempre está el trabajo, hacer las cosas con mucho gusto y con mucho amor. A mí esto realmente me encanta, yo vivo muy feliz de las artes y realmente lo puedo decir, pero también es mucha suerte: vivimos como con condiciones.
En mi universidad me rodeé de personas que me contactaron y que me recomendaron: me hablaban de festivales de cine experimental y creo que mi trabajo es bueno porque lo hago con muchísima pasión”.
La mujer y la identidad, así como los orígenes y el territorio son los temas de su obra, ¿por qué?
“Cuando una es artista no siempre se hace obra teniendo la conciencia sobre mi tema es tal, pero uno sí hace muchas cosas y luego se da cuenta de que una tiene un patrón y creo que es esta búsqueda de una interioridad, de una identidad.
Mi identidad está muy relacionada con el cuerpo y con la mujer, el tema del feminismo también. Mi tesis de maestría era una búsqueda desde un enfoque de género sobre las prácticas que se inscriben en el cuerpo de la mujer y que se vuelven sociales, una de ellas es la depilación femenina. Es muy concreto, pero a la vez habla del cuerpo femenino y esta búsqueda de mi propia experiencia como mujer y como mujer feminista, pero que también se relaciona con una búsqueda de mis orígenes. Es una búsqueda una sensibilidad corporal: habla de la materialidad y las sensibilidad de un cuerpo que vive a través de perspectiva de mujer y que buscan sus orígenes también.
Le puede interesar: “Lo hemos ensayado 60 años”: una reflexión sobre las recomendaciones de la Comisión de la Verdad
En el último proyecto es eso, es buscar un origen y entender que me ha venido construyendo por ser de Barrancabermeja, venir de un territorio violento y a la vez muy privilegiado porque es un enclave petrolero. Verme como una mujer en este lugar, en este entorno. Es una búsqueda desde el feminismo, desde lo corporal y desde los orígenes”.
Se ha notado esta nueva perspectiva del territorio: quizá lo trae esta nueva generación o quizás ha sido retomado. Cuéntenos sobre esta relación con el territorio.
“Viví dieciséis años en Barranca. Una no se da cuenta de lo importante que es el territorio hasta que pasa el tiempo. Más o menos hace dos años he vuelto la mirada sobre Barranca para redescubrirla. La nostalgia es inevitable, el lugar de infancia siempre despierta la nostalgia, un cariño por algo que estuvo muy presente en ese momento.
Luego viene la investigación. Recordar es buscar archivo, información y darme cuenta de que viví en un territorio en el que había muchos conflictos sociales, los sigue habiendo, había cultura, a pesar de la violencia había posibilidades, a pesar de las condiciones duras, en parte por la relación con la industria petrolera y vivir en medio del bienestar y de la violencia.
Yo hacía parte de un grupo de personas que vivíamos seguras y eso me hizo darme cuenta de esas condiciones sociales en las que uno nace, pero que luego se tiene que reformular.
Vuelvo a dar un taller de ilustración editorial en la Feria del Libro de Barrancabermeja con profunda emoción, no sólo de enseñar y de compartir lo que sé y lo que he aprendido, descentralizar el conocimiento y la cultura que es tan importante.
Vuelvo con estas ganas de volver a ver el lugar y de conocer que están haciendo los chicos y las chicas, si les interesa o no las artes, qué posibilidades tienen. Fueron tres días de cuatro horas: cada día chicos y chicas de escuelas públicas de Barrancabermeja.
Me di cuenta de que si hay muchas posibilidades, muchas ganas de ser, muchas intenciones, que las condiciones son muy difíciles también. Me reveló las ganas que tengo de trabajar en Barrancabermeja, de darme cuenta de todo el potencial, de hacen falta recursos, hace falta estimular la cultura y que Barrancabermeja es un territorio complejo y rico”.
Hablemos un poco acerca de esta generación tan visual, los memes, por ejemplo. Cuál es su pensamiento acerca de esta relación entre las artes visuales, esta generación y su forma de expresar emociones, sentimientos y su visión del mundo.
Me parece supremamente interesante hacer desde las artes un acercamiento a la cultura popular, a la cultura visual popular y, de hecho, en mi tesis de maestría, que además de hacer una exhibición con videoperformance, vídeo y escultura tenía que hacer un texto, abordé los memes como una de esas formas de entender la cultura, que eso es cultura.
No tengo una visión purista de lo que es la cultura visual y me parece que los memes en particular fueron importantes para mí. Los memes los hacen para que se distribuyan muy rápidamente y para que conmuevan”.













