En la mágica noche del 5 de septiembre, el Museo Panóptico de Ibagué, la capital musical de Colombia, se transformó en un templo de melodías y emociones. Bajo el cielo estrellado, las notas musicales se elevaron como susurros de esperanza y celebración, marcando el inicio de la quinta versión del Ibagué Festival 2024.

La velada comenzó con la energía de The New Orleans Jazz Vipers, quienes trajeron desde Estados Unidos el espíritu del jazz más puro y auténtico. Sus ritmos contagiosos y su pasión desbordante hicieron que el público se sumergiera en un viaje sonoro a través de las calles de Nueva Orleans, donde cada nota parecía contar una historia de alegría, misterio y resistencia.

Luego, el escenario fue tomado por el hijo pródigo de Ibagué, Santiago Cruz. Con su voz cálida y sus letras profundas, Santiago narró las vivencias de su tierra, su gente y le cantó al infaltable, al amor. Acompañado por la Orquesta Sinfónica Juvenil del Conservatorio de Ibagué y la Orquesta Sinfónica del Conservatorio del Tolima, dirigidas magistralmente por el maestro Germán Gutiérrez, cada canción se convirtió en una oda a la identidad y el orgullo tolimense.

“Desde el año 2012 he querido aproximar las canciones de amor, de pareja, desde una orilla que sea un poco más sana, más nutritiva. Desacostumbrarnos de las letras de canciones que dicen ‘si tú no estás, yo no puedo respirar’, ¡uno sí puede respirar!; ‘que si no estás mi vida está incompleta’. ¡No!, ese es el problema, debemos tener nuestra vida completa para disfrutarla con plenitud. Entonces, he escrito canciones como ‘Desde lejos’, ‘No te necesito’, que son canciones que hablan del amor desde otra orilla menos melodramática. Esta canción que vamos a hacer ahora habla un poco de eso y quiero que la cante el invitado más especial de esta noche: ustedes”, dijo Santiago Cruz luego de más de una hora del inolvidable concierto.
El maestro Gutiérrez, con su batuta mágica, logró fusionar los sonidos sinfónicos con el pop de Santiago Cruz, creando una armonía perfecta que resonó en los corazones de todos los presentes. Las orquestas, compuestas por jóvenes talentos locales, demostraron que la música es un lenguaje universal que trasciende fronteras y generaciones.

Santander presente en el Ibagué Festival 2024
Esta velada de inauguración tuvo representación santandereana, se trata de Juan David Luque Becerra, que con su corno francés interpretó melodías junto a sus más grandes amigos. “Fue una experiencia espectacular. Era un montaje exigente por la cantidad de canciones y el tiempo que teníamos para montar cada tema, pero se hizo con disciplina y profesionalismo. Al subir a tarima se sintió una energía linda del público, lo que nos hacía estar un poco nerviosos, pero a la vez tranquilos al tocar. La gente cantaba a todo pulmón cada tema disfrutando cada minuto el evento”, dijo.

La noche culminó con una ovación de pie. Cada tanto se escuchaba a alguien gritar “te amo Santiago”, y no era para menos, un aplauso que no solo celebraba el talento de los artistas, sino también la riqueza cultural de Ibagué y Colombia viajó al cielo para decirle al mundo: ¡aquí estamos! Sin duda, este concierto inaugural no fue solo un evento musical, sino una declaración de amor a la música y a la tierra que nos ve nacer, una Colombia diversa, soñadora.

“Nuestra realidad nos ha llevado, generación tras generación, a ser hijos de un calvario que no hemos sabido disipar. Sin embargo, en este escenario, tenemos un ejemplo de lo que la música y la cultura pueden lograr para superarlo. Estos jóvenes han elegido un instrumento por encima de muchas otras cosas, y estamos en este lugar, símbolo de transformación, con la esperanza de que algún día Colombia deje de ser, o los colombianos dejemos de ser, hijos de este calvario tan duro que vivimos”, dijo Santiago Cruz durante el concierto, al referirse a la violencia en Colombia y a lo que significa que este evento se haya llevado a cabo en el Museo Panóptico, un lugar que pasó de ser cárcel, donde de hecho estuvo recluido Manuel Quintín Lame, el colombiano que inspiró la primera guerrilla indígena de América Latina, a ser museo de vida, de paz, de historia.

Así, el Ibagué Festival 2024 comenzó con una sinfonía de culturas y emociones, prometiendo ser un faro de inspiración y creatividad para todos los que tengan la fortuna de ser parte de él.
















