En las manos de Felipe Vergel, el vidrio deja de ser solo un material para convertirse en poesía. Este artista santandereano, que transforma la fragilidad en fortaleza y la transparencia en emoción, acaba de ser galardonado como Mejor Expositor Revelación Nacional en Farex Cartagena, un logro que celebra su talento y su pasión por crear belleza en cada pieza.

Publicado por: PAOLA ESTEBAN C.
Su fascinación por el arte comenzó en su niñez, en casa de sus abuelos, rodeado de cuadros, esculturas y lámparas que parecían contar secretos en voz baja. “Desde pequeño, el arte fue parte de mi vida. Siempre preguntaba por qué una pintura podía transmitir sufrimiento o amor, y cómo algo tan sencillo como una lámpara podía hablar sin palabras”, recuerda con nostalgia. Lea también: La danza cuenta lo que las palabras soñaron: Doña Flor y sus dos maridos llega al Teatro Santander
Pero fue un viaje a Italia hace 12 años lo que marcó el rumbo de su destino. Allí, entre talleres y vitrinas repletas de máscaras, vajillas y lámparas de vidrio, Felipe quedó cautivado. “Ver cómo los artesanos transformaban el vidrio en leyendas, en vida… fue como presenciar magia. Algo tan delicado podía convertirse en algo poderoso y eterno”.
Ese encuentro con el arte del vidrio se convirtió en su pasión. Tras formarse en Bellas Artes en la Universidad Jorge Tadeo Lozano, Felipe encontró en la vitrofusión el lenguaje perfecto para expresar su mundo interior. Bajo su marca, Felipe Vidrio, crea piezas únicas que capturan la dualidad de la vida: fragilidad y resistencia, sutileza y contundencia, luz y sombra.
Felipe Vergel Acevedo ve en el vidrio algo más que un material: lo concibe como un espejo del alma. Es un maestro en el arte de la vitrofusión, convierte la transparencia en historia y la fragilidad en fortaleza. Su reciente reconocimiento como Mejor Expositor Revelación Nacional en Farex Cartagena no solo celebra su talento, sino su capacidad de emocionar a través de cada pieza que crea.

“El vidrio es como la vida misma”, reflexiona Felipe. “Es frágil, pero también es fuerte. Se puede romper, pero nunca deja de ser hermoso. Es un material que trasciende”. Con esta filosofía, sus obras no solo decoran espacios; cuentan historias y despiertan emociones en quienes las contemplan.
El reciente triunfo en Farex Cartagena fue para Felipe un hito personal y profesional. “No fue solo un premio, fue la confirmación de que seguir mis sueños valió la pena. Cada pieza que llevé a Farex tenía un pedacito de mi historia, de mi alma”, comparte con humildad.
En el evento, sus creaciones no pasaron desapercibidas. Desde cuadros de colores vibrantes hasta piezas minimalistas que capturaban la esencia de la luz, Felipe logró cautivar al público y al jurado. “Este reconocimiento es también de mi familia, de quienes siempre me apoyaron. Mi abuelo Alfredo, que amaba el arte, y mi madre, que pintaba y me enseñó a encontrar belleza en lo cotidiano, son parte de todo esto”.
Con los pies en la tierra pero la mirada en el horizonte, Felipe Vergel sueña con llevar su arte a cada rincón del mundo. Quiere que el vidrio, ese material que lo atrapó en un taller italiano, se convierta en un lenguaje universal de belleza y emoción. “Mi meta es que mis obras sean parte de la vida cotidiana de las personas, que transformen espacios y toquen corazones. Porque al final, el arte no solo se ve, se siente”.
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Felipe continúa su camino como alquimista del vidrio porque en lo frágil también reside la fuerza.
Farex Cartagena 2025: un lienzo vivo de tradición y creatividad
En el Centro de Convenciones de Cartagena, del 3 al 12 de enero, Farex 2025 celebró un cuarto de siglo de historia, tejido con manos artesanas y corazones soñadores. Esta feria, un faro de cultura y tradición en Colombia, reunió a más de 250 expositores que convirtieron la ciudad amurallada en un mosaico de colores, texturas y aromas.
Desde artesanías que cuentan historias hasta moda que mezcla raíces y vanguardia, Farex ofreció un recorrido por el alma creativa de Colombia y de otros rincones del mundo. Decoraciones que susurran leyendas, gastronomía que despierta recuerdos y arte que toca el corazón se encontraron en este espacio único.
La agenda fue tan diversa como vibrante: pasarelas que hicieron desfilar la tradición, presentaciones musicales que pusieron a bailar a la historia y conversatorios que destacaron voces poderosas, como el homenaje a Gloria Triana, guardiana de la memoria cultural. Este año, por primera vez, 18 artesanos locales apoyados por el Instituto de Patrimonio y Cultura de Cartagena (IPCC) llevaron sus obras al escenario, ampliando el caleidoscopio de talentos.
Este 2025, Farex generó más de 5.600 millones de pesos en ventas.
















