Cultura, memoria y biodiversidad fueron protagonistas de la jornada realizada en El Llanito.

Publicado por: John Arias
La ciénaga del corregimiento El Llanito fue escenario el pasado sábado de una jornada cultural y ambiental que reunió a niños, jóvenes y familias alrededor de la conservación de la biodiversidad y el cuidado de las especies silvestres.
En el marco del conteo de aves más importante del mundo, la Fundación Chavarrí lideró diferentes actividades pedagógicas y artísticas en este territorio de Barrancabermeja, reconocido por su riqueza natural y ecosistemas.
La iniciativa también hizo parte del programa Somos Barrio, impulsado por la Secretaría de Cultura y Patrimonio, y desarrollado en el puerto principal del corregimiento. Lea también: Emprender y conservar: historias que nacen en la Serranía de los Yariguíes

Un mensaje de conservación a través del arte
Durante la jornada, la Fundación Chavarrí compartió con la comunidad mensajes enfocados en la protección de las aves, la fauna silvestre y los ecosistemas de la región.
Uno de los momentos más destacados fue la presentación de una obra de teatro interpretada por artistas locales, quienes utilizaron la expresión corporal y el arte escénico para generar conciencia sobre el respeto por la vida silvestre.
A través de la puesta en escena, los asistentes reflexionaron sobre las consecuencias de prácticas como la caza y la tenencia de animales silvestres, costumbres que aún persisten en algunas zonas del país.
Niños, jóvenes y padres de familia participaron activamente de la actividad, que buscó sembrar conciencia ambiental y promover el cuidado de la naturaleza desde las nuevas generaciones.

La importancia de proteger la biodiversidad
Los organizadores destacaron que espacios culturales y educativos como este permiten fortalecer el vínculo de las comunidades con sus territorios y promover acciones de conservación.
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Además, insistieron en que la protección de las especies silvestres y los ecosistemas depende en gran medida de la educación ambiental y de la participación activa de las familias y las comunidades.
La jornada concluyó con un llamado a rechazar prácticas que afectan la fauna y a construir una cultura de respeto por todas las formas de vida presentes en la región.
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