Cultura
Martes 22 de abril de 2025 - 10:36 AM

Sully Santos, la bumanguesa que transforma el arte en velas con alma

Sully Santos, comunicadora y artesana bumanguesa, creó Rafiki Creaciones, un emprendimiento de velas artesanales y piezas en cemento inspiradas en la naturaleza y hechas a mano desde Tausa, Cundinamarca.

Sully Santos, la bumanguesa que transforma el arte en velas con alma
Sully Santos, la bumanguesa que transforma el arte en velas con alma

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Publicado por: PAOLA ESTEBAN C.

En un jardín de Tausa, donde florecen margaritas entre el cemento y la niebla, una mujer bumanguesa de nombre largo y espíritu brillante empezó a pintar su destino con acrílicos. Sully Catherine Santos Herrera, comunicadora de profesión, artesana de vocación y orgullosamente nacida en Bucaramanga, encontró entre los pétalos de su entorno la inspiración para dar vida a Rafiki Creaciones, un proyecto nacido de la tierra, el arte y el alma. Lea también: Narrar para sanar: el arte de escucharnos en el pódcast de Karina Abril

Todo empezó como empiezan las cosas más bellas: sin plan, sin prisa, sin pretensiones. Sully moldeaba con sus manos piezas en cemento y yeso mientras el canto de los pájaros la guiaba. Y fue allí, entre macetas y pinceles, donde se atrevió a decir “sí, lo vendo”, cuando alguien le preguntó si podía tener una de esas bellezas que publicaba en redes. Ese “sí” fue una chispa que encendió no solo velas, sino un propósito.

La vida de una emprendedora no tiene horario. Sully lo sabe bien. No solo mezcla ceras y esencias, también graba, edita, responde mensajes, embala pedidos, los lleva, los cobra y luego vuelve a comenzar. “Emprender es tal como lo muestran con humor en redes sociales”, dice con una sonrisa entre risas y empaques. Pero bajo ese humor hay algo más: pasión pura, una constancia que no se ve en las publicaciones, pero que se siente en cada pieza que entrega.

Rafiki, que en suajili significa “amigo” y que también es el nombre del sabio personaje de El Rey León, no es solo una marca, es un reflejo de su creadora. Cada vela está hecha con cera pura, aceites aromáticos y un soplo de naturaleza. Cada pieza de yeso lleva los trazos únicos de quien ha aprendido a mirar el mundo con sensibilidad, desde su infancia, cuando ya jugaba a ser artista sin saberlo.

“Las personas me preguntan mucho cómo hago para crear piezas tan lindas”, cuenta Sully. Y la respuesta es sencilla, casi poética: vocación artística, amor por lo que hago y sensibilidad a lo que me rodea. Lo dice sin alarde, con la humildad de quien ha aprendido que el arte verdadero no se fabrica: se siente.

En sus creaciones no solo hay belleza. Hay memoria. Hay aroma a hogar. Hay manos que no saben estar quietas porque fueron hechas para dar forma a la calma. Sully entiende que las velas son más que un objeto: son luz en la oscuridad, compañía en el silencio, ritual y consuelo.

“Encendemos una vela para elevar una oración, pedir un deseo, crear un ambiente romántico o simplemente llenar el espacio con su aroma”, afirma con voz serena. Y es cierto. Detrás de cada llama hay un pedazo de historia que espera ser contada.

Hoy, a sus 43 años, esta mujer nacida en Bucaramanga, afincada en los paisajes de Cundinamarca, sigue aprendiendo, explorando nuevos diseños, perfeccionando aromas, moldeando sueños. Porque, como ella misma dice, nunca es tarde para volver a lo que amamos.

Y así, mientras otros corren, Sully crea. Mientras otros apagan, ella enciende. Y en cada vela que enciende, deja un pedacito de sí misma, iluminando con arte lo que muchos no se atreven a mirar con el alma.

Publicado por: PAOLA ESTEBAN C.

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