La Academia de Historia de Santander realizará este 20 de julio, en la Casa de Bolívar de Bucaramanga, un acto académico para conmemorar los 215 años del Grito de Independencia. Entrada libre.

Publicado por: Redacción Cultural
Con el propósito de honrar la memoria histórica y fomentar una reflexión crítica sobre el proceso de emancipación, la Academia de Historia de Santander llevará a cabo la conmemoración de los 215 años del Grito de Independencia de la Nueva Granada. La cita es el domingo 20 de julio a las 11:00 de la mañana en la Sala de Conferencias del Museo Casa de Bolívar (calle 37 No. 12-15), en Bucaramanga. La entrada es libre y abierta a todo público.
El acto académico se enmarca en la misión de la Academia de preservar, estudiar y difundir los hechos históricos que han forjado el devenir del país y, en particular, de la región santandereana. Desde su fundación, esta institución se ha consolidado como un espacio de pensamiento y divulgación del pasado, promoviendo una comprensión profunda de los procesos sociales, políticos y culturales que han dado forma a Colombia.
La jornada se iniciará con las palabras del presidente de la Academia, el doctor Armando Martínez Garnica, historiador de reconocida trayectoria y autor de numerosos estudios sobre la independencia y el constitucionalismo en el Nuevo Reino de Granada. Su saludo dará paso a la interpretación del Himno Nacional, gesto simbólico que enmarca la solemnidad del encuentro.
El momento central del evento será la conferencia Los acontecimientos del 20 de Julio, a cargo del Miembro de Número Juvenal Fonseca Moreno. En su intervención, el académico abordará los distintos factores que confluyeron en la jornada del 20 de julio de 1810, considerada tradicionalmente como el inicio del proceso independentista colombiano. La charla no solo repasará los hechos ocurridos en Santa Fe ese día, incluido el célebre altercado en la casa del español José González Llorente, sino también el impacto que tuvo en las provincias y cómo la disputa por la soberanía se tradujo en un complejo ciclo de guerras, pactos y confrontaciones internas.
En palabras de Fonseca, “el 20 de julio no debe ser visto como un mito fundacional estático, sino como una oportunidad para interrogar la forma en que se construyó la idea de nación, los proyectos que se disputaron en su nombre y las exclusiones que también acompañaron el proceso”.
El lugar escogido para la conmemoración, la Casa de Bolívar, tiene un valor simbólico y patrimonial profundo. Este inmueble, declarado bien de interés cultural, ha sido testigo de importantes episodios de la historia regional y es hoy sede de la Academia. Su elección refuerza el vínculo entre memoria, territorio y ciudadanía.















