Cultura
Lunes 23 de febrero de 2026 - 04:58 PM

Los tres maestros bumangueses que llevan 30 años salvando el son cubano

Tienen más de 30 años de trayectoria y dividen sus vidas entre las aulas de clase y los escenarios. Conozca la historia de Yambambé, los tres maestros bumangueses que se resisten a dejar morir el son cubano clásico.

Los tres maestros bumangueses que llevan 30 años salvando el son cubano. Foto suministrada/VANGUARDIA
Los tres maestros bumangueses que llevan 30 años salvando el son cubano. Foto suministrada/VANGUARDIA

Compartir

Publicado por: Redacción Cultural

“Yambambé” resuena a tambor, a Caribe y a poesía. Bautizados con la fuerza de la palabra que el cubano Nicolás Guillén inmortalizó en su célebre “Canto Negro”, esta agrupación bumanguesa se ha erigido como un auténtico bastión de la bohemia local. En una ciudad que históricamente ha respirado y sentido profunda afinidad por los ritmos antillanos en sus tradicionales tertulias, este trío asume hoy una misión casi quijotesca: mantener vivo un son cubano primigenio que, desplazado por los ritmos urbanos y comerciales contemporáneos, cada vez se escucha menos en las nuevas plataformas.

Desde hace más de tres décadas, la agrupación funciona como una máquina del tiempo sonora para rescatar la esencia de leyendas indiscutibles como el Trío Matamoros, Los Maraqueros y Los Compadres. No se trata de un simple ejercicio de nostalgia de fin de semana, sino de un acto de resistencia y devoción. Para Yambambé, la cadencia afrocaribeña es una herencia invaluable que deciden interpretar con atrevimiento y, a la vez, con un profundo respeto, ofreciendo a los soneros santandereanos de todas las épocas un refugio donde la clave y el compás tradicional siguen intactos.

Lejos de las lógicas de la industria de masas, el alma de la agrupación está cimentada en una amistad inquebrantable y en el rigor de tres hombres que han dividido sus vidas entre los escenarios, las aulas y los talleres. El ensamble melódico cobra vida a través de los hermanos Salcedo: Gonzalo, docente de vocación, impone el carácter con la primera voz y la brillantez de la guitarra puntera; mientras que Juan Carlos, un hábil artesano y músico profesional de tiempo completo, lo secunda entrelazando su guitarra y la segunda voz.

Los tres maestros bumangueses que llevan 30 años salvando el son cubano. Foto suministrada/VANGUARDIA
Los tres maestros bumangueses que llevan 30 años salvando el son cubano. Foto suministrada/VANGUARDIA

El trío encuentra su equilibrio perfecto con la llegada de Juan Carlos Ariza Caicedo. Licenciado en música y un respetado pedagogo con más de treinta años de trayectoria en las áreas de Educación Artística y Humanidades, Ariza cierra este formato aportando la tercera voz y el pulso vital desde la percusión. Juntos demuestran que el conocimiento académico y el sabor de la calle pueden coexistir en un mismo formato musical.

Pero el mapa sonoro de Yambambé no se limita a las calles de La Habana o Santiago de Cuba. Como investigadores y conocedores de las raíces folclóricas, han volcado su madurez artística hacia la preservación del patrimonio sonoro colombiano. Con la misma maestría con la que ejecutan un montuno caribeño, el grupo interpreta la melancolía propia de nuestra música andina y la bravura de los aires llaneros, logrando un diálogo cultural fascinante a través de las cuerdas.

Yambambé trasciende la definición de un ensamble musical. Son tres amigos, maestros del arte y de la vida, empeñados en demostrar que la buena música se niega a morir. Su vigencia en la escena cultural es la prueba viviente de que, mientras existan voces afinadas y manos dispuestas a tocar la madera, el son tradicional seguirá teniendo un rincón de honor en Bucaramanga.

Elija a Vanguardia como su fuente de información preferida en Google Noticias aquí y únase a nuestro canal de Whatsapp acá.

Publicado por: Redacción Cultural

Publicidad

Publicidad

Noticias del día

Publicidad

Publicidad

Tendencias

Publicidad