Espiritualidad
Viernes 22 de noviembre de 2024 - 01:42 PM

Espiritualidad: Tómese de la mano de Dios y confíe en Él

Cuando sienta angustia, tómese de la mano del Señor y confíe en que Él vendrá con todo su poder sobre usted para darle fuerzas y llenarlo de esperanzas.

¡Vaya de la mano de Dios!
¡Vaya de la mano de Dios!

Compartir

Para encontrar esa paz interior que tanto anhela, es importante detenerse por un instante, respirar y dedicarle atención plena a cada acto que realice. Más allá de la rutina diaria, es fundamental que se regale ese momento de reflexión para conectarse con usted mismo.

Sí, yo sé que las preocupaciones externas se acumulan al punto de hacerlo sentir abrumado y, en ocasiones, desesperado. ¡Pero, cuidado! Es evidente que cada vez que se sumerge demasiado en los problemas cotidianos corre el riesgo de caer en cuatro trampas muy comunes: 1. La desazón, 2. El estrés, 3. El abatimiento y 4. El miedo.

Pese a esas fastidiosas redes, no tiene porqué quedare atrapado en ellas; hay un camino sencillo para empezar a liberarse. Para ello, encuentre un lugar tranquilo, un espacio que le transmita calma. Siéntase cómodo, cierre los ojos por un par de minutos y, en ese silencio, invoque la orientación del Creador.

Abra su corazón y busque esa luz que le muestre una salida. En este acto, se trata de soltar aquello que no puede controlar y confiar en algo más grande que usted.

Reflexione: ¿qué puede hacer para avanzar y no dejar que la tristeza lo consuma? Ojo, este ejercicio requiere de apertura y de sinceridad; es decir, si no está dispuesto a escuchar con el alma, puede que la respuesta pase desapercibida. Dios, el universo, o como prefiera llamarlo, siempre responde, pero sólo si está dispuesto a abrir su corazón.

Sus promesas son firmes y su guía es constante. A veces, cuando más se aleja de usted mismo, la vida se encarga de mostrarle el camino de regreso. El problema es que, muchas veces, usted decide ignorar las señales del cielo y se pierde en el camino.

Lea además: Vitamínicos Espirituales

¿Sabe algo? Aquellos que enfrentan grandes desafíos, como las adicciones, a menudo encuentran destellos de esperanza. Pero para seguir esas luces, es necesario creer en la posibilidad de transformar el camino. No es la lógica la que conecta con lo divino; es el corazón, esa chispa interna que siente más allá de las palabras.

Publicidad

En los momentos más oscuros, la fragilidad humana se hace evidente, pero también brilla con fuerza el amor incondicional de Dios, un amor que nunca falla. Tanto si es creyente como si no, este mensaje se aplica a todos: hay que recuperar la confianza y debe abonar la debida esperanza en un futuro mejor.

Déjeme evocar esta sabia cita bíblica: “Dichoso el que confía en el Creador, porque será fuerte como una montaña”. Esta frase nos recuerda que aquellos que logran superar sus desafíos tienen dos elementos clave: 1. Fe en algo superior; y 2. Confianza en sí mismos.

¡Debe estar de la mano del Señor!
¡Debe estar de la mano del Señor!

Recuerde: ¡Siempre hay un camino hacia la paz interior; sólo necesita tomarse de la mano de Dios!

Espiritualidad
Espiritualidad

Las inquietudes asaltan con frecuencia a nuestro estado de ánimo. No obstante, con cada cuestionamiento tenemos una posibilidad más para afrontar un nuevo horizonte, ya sea razonando o aplicando sanas estrategias para el alma. ¿Cuáles son esos temores que lo afectan en la actualidad? Háblenos de ellos para reflexionar al respecto en esta página. Envíe su testimonio a Euclides Kilô Ardila al siguiente correo: eardila@vanguardia.com En esta columna, él mismo le responderá. Veamos el caso de hoy:

¡Hablemos de los ángeles!
¡Hablemos de los ángeles!

Testimonio: “Quisiera saber cómo se invocan los ángeles. ¿Qué piensa de ellos y cuál es la misión que tienen en nuestra vida. Gracias por responderme estas dudas”.

Respuesta: Los ángeles tienen el propósito de ser mensajeros de Dios y ellos siempre lo van a custodiar a usted. La verdad es que la invocación a ellos es una práctica espiritual que sólo es posible si usted está cargado de fe y esperanza.

Ojo: a ellos los puede buscar para que lo protejan y le brinden fortaleza; no para que le solucionen sus problemas. Es decir, la misión de ellos es acompañarlo en su camino, ayudándolo encontrar la paz interior.

Publicidad

Con una poderosa oración, se invoca a los cuatro arcángeles principales: San Miguel, San Gabriel, San Rafael y San Uriel.

San Miguel, conocido como el protector celestial, simboliza la fuerza y el valor necesarios para enfrentar los desafíos. Su espada de luz corta todo mal, protegiendo a quien lo llama con un escudo de justicia y fe.

San Gabriel, el mensajero de la esperanza, representa la comunicación divina y el anuncio de buenas noticias. Su presencia infunde claridad y confianza, iluminando el camino con sabiduría y paz. En los momentos de incertidumbre, su guía es un faro que orienta hacia decisiones justas y amorosas.

San Rafael es el arcángel de la sanación. Su energía restaura el cuerpo, la mente y el espíritu, envolviendo con sus alas al creyente para brindarle protección y bienestar. Su misión es ayudar a sanar heridas físicas y emocionales, proporcionando equilibrio y armonía en todos los aspectos de la vida.

Publicidad

Mientras tanto, San Uriel abre los caminos hacia la luz y la gloria del Señor. Su presencia ilumina el sendero con entendimiento y propósito, eliminando obstáculos y guiándonos hacia el bien.

Invocar a estos arcángeles es un acto de amor y confianza en el poder divino, que permite que las bendiciones fluyan, las angustias disminuyan y que la felicidad encuentre siempre un lugar en el hogar y el corazón.

Claro está que, además de estos ángeles, hay otros seres, de carne y hueso, que aparecen en nuestra vida para darnos una mano amiga en el momento en el que más los necesitamos. Hablo de ese amigo, ese padre, ese hijo o esa persona que apareció y nos ofreció su ayuda.

Breves reflexiones

¡Piense de forma positiva!
¡Piense de forma positiva!

La verdadera farmacia es su mente y las medicinas que debe mantener a la mano son: una dosis de enfoque en el presente, una tableta de palabras constructivas, un jarabe de silencio y, sobre todo, dos buenos frascos de fe.

Publicidad

Mire nuevos horizontes y permítase crecer.
Mire nuevos horizontes y permítase crecer.

Las grandes obras las planean los soñadores atrevidos, las realizan los luchadores perseverantes y disciplinados, las disfrutan los que saben apreciar el presente y las realizan los emprendedores. Y, como casi siempre ocurre, las buenas acciones las critican los eternos e inútiles amargados.

Escuche el Podcast de Vanguardia.com: Vitamínicos Espirituales
Escuche el Podcast de Vanguardia.com: Vitamínicos Espirituales

A lo largo de nuestra vida nos enfrentamos a momentos alegres y otros que no lo son tanto. De hecho, en muchas ocasiones nos vemos con la obligación de estar preparados para aprender a abrazar también las sensaciones de tristeza, desafío, triunfo y reflexión. En las circunstancias más delicadas siempre será bueno leer o escuchar mensajes alentadores, que nos ayuden a ver la luz al final del túnel y consigan darnos esa positividad, motivación y enseñanza que tanto ansiamos.

Elija a Vanguardia como su fuente de información preferida en Google Noticias aquí y únase a nuestro canal de Whatsapp acá.

Publicidad

Publicidad

Noticias del día

Publicidad

Publicidad

Tendencias

Publicidad