Espiritualidad
Domingo 31 de mayo de 2026 - 07:58 AM

Hablemos de esa esperanza que resiste la fuerza del viento

Los seres humanos más fuertes, como los árboles, también fueron sacudidos por el viento.

Ninguna tormenta dura para siempre
Ninguna tormenta dura para siempre

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No hay árbol al que el viento no haya sacudido. Y si lo pensamos bien, la vida también es así: todos pasamos por momentos difíciles.

Pero también es cierto que los árboles que siguen en pie no son los que nunca enfrentaron el viento, sino aquellos que echaron raíces profundas y aprendieron a resistir cada sacudida sin dejar de crecer.

Después de la borrasca, viene la calma.
Después de la borrasca, viene la calma.

¿A qué viene todo esto? A que a veces la vida cambia de un momento a otro, como una tormenta que llega sin avisar y transforma el paisaje. Lo que ayer estaba en calma, hoy puede llenarse de dudas.

Cuando las dificultades se acumulan, es normal sentirse cansado. Hay días en los que cuesta levantarse con ánimo, y las preocupaciones parecen ocuparlo todo. En esos momentos, es fácil sentir que nadie entiende lo que se está viviendo. Sin embargo, cada persona carga sus propias luchas.

La vida tiene momentos buenos, pero también etapas que ponen a prueba la paciencia y la fuerza. Hay problemas familiares, dificultades económicas, enfermedades o decepciones que duelen más de lo que se muestra. Son situaciones que nadie busca, pero que, tarde o temprano, forman parte del camino.

Aun así, hay algo que no se debe perder: la esperanza. Cuando se mantiene viva, lo que hoy parece un problema sin salida puede convertirse mañana en una oportunidad. Muchas veces, cuando parece que todo está cerrado, aparece un camino que antes no se veía y que nos permite continuar.

La fe también puede sostener en los momentos difíciles. No porque se tengan todas las respuestas, sino porque ayuda a confiar en que Jesús camina al lado, incluso en los días más oscuros. Aunque no siempre se entienda lo que sucede, con el tiempo muchas cosas se aclaran y muchas heridas empiezan a sanar.

Tal vez hoy existan preocupaciones que no dejan descansar, preguntas sin respuesta o cargas demasiado pesadas. Pero es importante recordar algo: ninguna tormenta dura para siempre. Poco a poco, todo encuentra su lugar, y también regresan las fuerzas que parecían perdidas.

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Muchas personas que hoy transmiten paz también pasaron por momentos muy duros. Lo que las sostuvo no fue la ausencia de problemas, sino la decisión de seguir adelante. Porque avanzar no siempre significa dar grandes pasos; a veces, simplemente significa no rendirse.

Por eso, si hoy está atravesando una etapa difícil, le conviene recordar que cada prueba deja una enseñanza. Cada obstáculo puede ayudarlo a crecer, a valorar más lo que se tiene y a descubrir una fortaleza que quizá no sabía que estaba allí. Es decir, de las circunstancias más difíciles usted también puede sacar algo ‘bueno’.

Todos los árboles son sacudidos por el viento y todos ellos, en la mayoría de los casos, resisten la borrasca.
Todos los árboles son sacudidos por el viento y todos ellos, en la mayoría de los casos, resisten la borrasca.

Y cuando esta etapa quede atrás, porque nada es para siempre, será posible mirar atrás y comprender una gran verdad: no hay árbol al que el viento no haya sacudido.

Pregunta del día

¿Cuáles son esos temores que lo afectan en la actualidad? Háblenos de ellos para reflexionar al respecto en esta página. Envíe su testimonio a Euclides Kilô Ardila al correo: eardila@vanguardia.com En esta columna, él mismo le responderá.
¿Cuáles son esos temores que lo afectan en la actualidad? Háblenos de ellos para reflexionar al respecto en esta página. Envíe su testimonio a Euclides Kilô Ardila al correo: eardila@vanguardia.com En esta columna, él mismo le responderá.
  • Las inquietudes asaltan con frecuencia a nuestro estado de ánimo. No obstante, con cada cuestionamiento tenemos una posibilidad más para afrontar un nuevo horizonte, ya sea razonando o aplicando sanas estrategias para el alma. Veamos el caso de hoy:
Mantener la fe, actuar con responsabilidad y cultivar la paciencia permite avanzar con mayor tranquilidad. ¡No se desespere!
Mantener la fe, actuar con responsabilidad y cultivar la paciencia permite avanzar con mayor tranquilidad. ¡No se desespere!

Testimonio: “Me la paso esperando una oportunidad, un cambio importante o una respuesta celestial para las cosas que he planeado y nada. A veces me pregunto. ¿Por qué tanta demora? ¿Acaso no voy para ningún lado? Vivo preocupado por lo que me depare el destino. ¿Qué me podría aconsejar? Gracias”.

Respuesta: Cuesta ser paciente, especialmente cuando se espera algo anhelado. Sin embargo, la vida tiene sus propios tiempos, y no todo ocurre cuando usted lo desea. A veces, lo que parece una demora es simplemente el tiempo necesario para que algo se acomode de la mejor manera.

Aunque en el momento no siempre se comprende el propósito de lo que sucede, con el paso del tiempo usted entiende por qué ciertos acontecimientos ocurrieron exactamente cuando tenían que ocurrir.

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Desde una perspectiva espiritual, confiar es fundamental. Creer que existe un fin mayor detrás de cada etapa de la vida permite caminar con serenidad. No significa quedarse de brazos cruzados, sino hacer lo que corresponde y dejar que aquello que no depende de usted siga su curso natural.

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Reflexione sobre el significado de la palabra “preocupación”. Si se divide en dos partes, aparece la idea de “pre” y “ocupación”. Es decir, “ocuparse antes de tiempo”. Cuando alguien se preocupa constantemente, está invirtiendo energía en situaciones que todavía no requieren atención.

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Euclides Kilô Ardila

La paciencia le permite concentrarse en lo que realmente puede hacer hoy, sin desperdiciar fuerzas en aquello que todavía no ha sucedido. Cada día trae sus propios retos y también sus bendiciones.

Ojo, le conviene recordar que no todo depende del reloj humano. Hay procesos que necesitan madurar, puertas que se abren en el momento adecuado y respuestas que llegan cuando se está preparado para recibirlas. ¡Feliz día!

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Cortas reflexiones

Gran verdad
Gran verdad
  • No podemos dejar que el tiempo pase sin hacer algo valioso. Los días avanzan más rápido de lo que imaginamos y cada momento trae una oportunidad para aprender, crecer y acercarnos a nuestras metas. El tiempo no se detiene ni espera a nadie; sigue su camino a mil. Por eso, es importante aprovechar cada día con intención, dar pequeños pasos hacia lo que soñamos y valorar las oportunidades que tenemos hoy. Lo que hacemos ahora puede marcar una gran diferencia en nuestro futuro, así que no esperemos el momento perfecto: el mejor momento para empezar es hoy.
El valor de la oración: la palabra de Dios es el alimento por el cual la oración es nutrida y, al ser pronunciada, usted se hace fuerte.
El valor de la oración: la palabra de Dios es el alimento por el cual la oración es nutrida y, al ser pronunciada, usted se hace fuerte.
  • La palabra tiene un poder extraordinario y más la de la plegaria, pues ella nos permite acercarnos al corazón de Dios y experimentar su presencia en cada área de nuestra vida. Por eso, orar no es solo una práctica espiritual, sino una expresión de una relación viva y constante con Jesús. A lo largo de toda la Biblia encontramos hombres y mujeres que acudieron a Dios en medio de sus alegrías, luchas, temores y necesidades.

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