Ayer se cumplieron dos años de la muerte del popular cantante de champeta, John Jairo Sayas Díaz ‘El Sayayín’. Un atentado a la salida de un establecimiento en el centro de Sincelejo acabó con la vida del músico, a sus 30 años de edad.

Publicado por: COLPRENSA
John Jairo Sayas Díaz conformó una familia con la sincelejana Ivonne De La Espriella Vergara, sus hijos Jeansue, Jhon Caleb y la pequeña Regina. Al momento de su muerte, en la Fundación Reina Madre de Sincelejo, ‘El Sayayín’ llevaba 6 años radicado en la capital sucreña, por lo tanto sus últimos años transcurrieron entre el ajetreo de las grabaciones entre Cartagena y Sincelejo, presentaciones en el territorio nacional y viajes al exterior.
Luz Marina Díaz, madre del cantante, recuerda con nostalgia la primera canción de ‘El Sayayín’, cuando a sus escasos 14 años la melodía y la letra de sus canciones se aglomeraban en el patio de la casa.
“Recuerdo que para esa fecha tenía un sobrino que tenía problemas en la calle por una cadena. Yo estaba brava y le decía a mi sobrino ¿dónde está?”. ‘El Sayayín’ ya empezaba a ponerle música a las palabras de su madre y le cantaba “dónde está, dónde está la cadena”.
Jhon Jairo respiraba música desde pequeño. Luz Marina cuenta que ni teniendo hambre dejaba de cantar. ‘El Sayayín’ llegó a afirmar siendo niño que sería un artista internacional, logro que sin duda alcanzó. “Él cumplió su meta”, cuenta Luz Marina.
La primera vez que Luz Marina vio a su hijo en televisión no se le hizo extraño, pues ‘El Sayayín’ trabajaba sin descanso en un oficio que más que trabajo, representaba una pasión.
Llegó el reconocimiento
Telecaribe, el programa María C de la actriz y presentadora María Cecilia Botero y el programa de Jorge Barón, fueron los primeros escenarios desde donde John Jairo se mostró a la audiencia, con las canciones que marcaron la infancia de muchos y el auge de un género musical pegajoso y popular. “Paola”, “La Llamada”, “La Suegra Voladora (La propia Nubecita)”, canciones que aún suenan en el bus, en la calle, en los picós de Cartagena, y que con nostalgia ponen a cantar al público nacional.














