A las 4:00 p.m. de hoy, todos los harlistas de Bucaramanga le rinden un homenaje póstumo al emblemático ‘Patabrava’.

Publicado por: Euclides Kilô Ardila
Los seguidores del líder local de la icónica marca americana de motos Harley Davidson, el mismo que tenía una inconfundible imagen de ‘vikingo’ y que con su poblado bigote blanquecino desfilaba por las calles de la capital santandereana y de todo el país, han perdido a su mayor representante: Orlando Prieto, más conocido como ‘Patabrava’.
Él, quien durante años dirigió el club local de propietarios de este tipo de motos, el cual llevaba el título de ‘Los Fariseos’, falleció en la madrugada de ayer. Era natural de Bucaramanga y promediaba los 75 años.
De él eran famosas sus caravanas, rodeadas de un ambiente festivo, lleno de colores y del característico sonido de los motores bicilíndricos de estas grandes máquinas.
Lo más bonito de ‘Patabrava’ era que siempre desfilaba por una causa social: recolectaba fondos para ayudar a una entidad sin ánimo de lucro de la ciudad, en muchos casos para los niños enfermos de cáncer.
Él y la Familia de los Jeeps Willys de Colombia, que dirige Don Clemente Galvis, fueron protagonistas durante los últimos 25 años de la Feria Bonita de Bucaramanga: ‘feria sin ellos, no era feria’.
Siempre replicó que en su ‘Mundo Harley’, como definió la vida de estos moteros, “todos somos ejemplos de vida, de servicio y de sana libertad”.
Nuestro emblemático harlista siempre se comportó a la altura y hacía gala de civismo y de una gran cultura vial.
Llenaba el tanque de su moto con mucha gasolina y, por supuesto, sin necesidad de tragos ni ninguna otra bebida ‘alucinante’, nos alegraba al paso de su tradicional caravana.
Pasó buena parte de su vida en el barrio Mutualidad de Bucaramanga. Allá, en la carrera 18 con calle 16, tenía su propio ‘templo’ de las Harley Davidson. Hacía dos años había cambiado de sede, pues armó otro refugio motorista en la calle 17 No. 31-78, del barrio San Alonso, donde se la pasaba desarmando, refaccionando, pintando y decorando todas las motos que llegaban a su local.
Él mismo recordaba que su padre, Don Humberto Prieto Remolina, era mecánico y que de él cultivó el amor por estas máquinas rodantes. Es más, su progenitor tenía un club formado con nueve socios y de ahí nació su pasión por las Harley Davidson.
Su padre había ingresado como mecánico en la Dirección de Tránsito de Bucaramanga en 1953. En la década de los años 70, ‘Patabrava’ siguió su legado y antojando al entonces director de esa entidad, Aquiles Torres, se propuso comprar una decena de esas finas máquinas para el control de tráfico en Santander.
Su primera Harley salió de los retazos de un remate de viejas motos y con ella estuvo hasta el final de sus días.
“El harlismo es una gran terapia que no solo nos permite conocer las carreteras del país y los paisajes cuando se va hacia algún encuentro; también es un motivo para ayudar a quienes más nos necesitan”, dijo alguna vez ‘Patabrava’.
Se casó con Doña Cecilia Niño y fue el padre de Luz Ángela, Diana Karina, Zulma y Martín Orlando, a quienes les expresamos nuestras más sentidas voces de condolencia.
Está programada para las 4:00 p.m. de hoy una caravana con todas las de la ley, la cual parte de la Funeraria San Pedro respetando las normas de bioseguridad.
Todos los miembros del grupo de ‘Los Fariseos’ y demás amigos, junto a sus familiares, acompañarán el féretro en medio de un orden riguroso, con disciplina vial, acatando las directrices oficiales para despedir, como debe ser, al grande ‘Patabrava’.
Dicen que ahora los motores rugirán en el cielo. Paz en su tumba.





























