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Miércoles 20 de julio de 2011 - 12:00 AM

Evite comportamientos anti románticos

Es cierto. El amor entra también por los ojos, así que cualquier cosa que se salga de los parámetros sociales, de la moda, de la etiqueta y el protocolo, puede acabar en un instante con la atracción.

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Publicado por: PAOLA BERNAL LEÓN

En un instante, con una palabra, con un comportamiento fuera de tono, podría acabarse la atracción por una persona o decirle adiós a un momento romántico.
Por eso es importante que analice muy bien sus comportamientos si no quieren que la persona que a usted le atrae salga corriendo.
Lo cierto es que existen parámetros sociales muy bien definidos y que todos conocemos. Y en cuestión del amor, sobre todo en la etapa de la conquista y la galantería suelen ser bastante importantes.
Nos referimos a evitar acciones que dejen la velada a medias, que acaben con la magia. Por ejemplo, en la primera cita no es recomendable que usted pida un plato complicado de comer, como un pescado. Imagínese teniendo a su pareja al frente y usted tratando de sacar de su boca las espinas. Sería fatal.
O pedir espaguetis y no comer tranquilamente por miedo a que la salsa termine en su camisa o en la blusa de su pareja.
Otros comportamientos anti románticos tienen que ver con violar la etiqueta y el protocolo. Imagínese a una persona que la invite a cenar y no espere a que usted comience a comer cuando ya va acabando. Incluso que no parezca que come sino que devora los alimentos.
Las prendas de vestir también influyen en la pasión y el romanticismo. Por eso es que la ropa interior de abuelita se conoce como "matapasiones" y en los hombres están pasadas de moda las tangas. ¿Qué tal que la invitaran a la playa y su pretendiente saliera con una tanga de tigrillo o de cebra? Seguro saldría espantada.
Conozca algunas de las situaciones que pueden dejarlo muy mal ante alguien que quiere conquistar.

Recomendaciones
1. Comer antes de que empiece el invitado: Y adicional a esto atragantarse. No solo dejará la imagen de que no ha comido en años, que está que se muere de hambre, sino que además será de muy mal gusto para quien lo acompaña sentir que está frente a alguien que va a toda carrera y que no esperó para acompañarla y tener una velada interesante.
2. Elegir alimentos con picante: En las primeras citas usted debe evitar al máximo comer alimentos que emanen olores muy fuertes. Los ajís, los alimentos con condimentos, pueden dejarle un mal aliento y espantar a cualquier persona ante un intento de beso.
3. No aplicar las normas mínimas de etiqueta al comer: Sería de muy mal gusto que usted saliera con alguien a un restaurante y esta persona pidiera palillos al mesero. Así como lo lee. Primero, no encontrará en un lugar de estatus este elemento y segundo, no habría nada más feo que ver a esa persona que lo pretende tratando de limpiar sus dientes. Ante esa imagen, ¿cuál espacio para el romanticismo? Lo mismo hablar con la boca llena o dejar submarinos en la copa del agua. Y qué decir del que se come el arroz con cuchara.
4. Aplaudir al mesero: Por favor, recuerde que el mesero no es un perro. Además es muy mal visto ese tipo de ademanes en un restaurante. Tan solo haga señas con su mano o con su mirada para que esta persona le colabore.
5. Chiflar: Imagínese a alguien que quiere conquistarla haciendo uso del chiflido para llamar un taxi. Incluso ni en el estadio viendo un partido se escucha bien o se ve bien este tipo de comportamientos.
6. Tutear sin saber: No hay nada que desencante más que una persona que no sabe tutear acuda a este estilo al hablar para conquistar. Eso será una razón suficiente para que no haya una segunda cita. Qué mal resultaría escuchar: "Usted tienes ganas de ir a cine". Ni a cine ni a ninguna parte con alguien que habla así.
7."Mami" ó "papi": Existen personas que no tienen un solo papá o mamá, sino que esa misma palabra la usan con sus parejas. Quién les habrá dicho que eso suena romántico para un hombre o una mujer.
8. La camisa sudada: Si usted sufre de sudoración excesiva debe tener mucho cuidado si no quiere que su camisa se vea humedecida en las axilas. Seguro la persona que galantea no querrá mirarlo en toda la noche por temor a que los ojos se detengan en esa zona especial.
9. Descuido en el aspecto personal: Que una mujer llegue a una cita con las piernas peludas, al mejor estilo de un jugador de fútbol, o peor aún que descuide sus axilas, pondrá a correr a cualquier hombre. Seguro la cita no durará más de media hora y al final solo escuchará: "Hasta la vista baby".
10. No revisar sus dientes: Si lo invitan o la invitan a comer debe estar al tanto de revisar su dentadura. Recuerde que durante las primeras citas usted sonríe todo el tiempo y habla sin parar. Así que después de comer retírese al baño para verificar que cualquier molesto pedazo de perejil o de residuo no haya quedado entre sus dientes. De no hacerlo, la persona que tenga al frente de usted se distraerá todo el tiempo con ese molesto parche en sus dientes.
11. Cuidado con la gripa: No es un buen plan ir a piscina, a un jacuzzi, incluso salir, si usted se siente así de incómodo. Lo mejor es posponer el encuentro, sobre todo si tiene esa tos de perro que parece que se le fuera a desprender un pulmón. Y por favor, entienda que el pañuelo de tela dejó de usarse hace rato y que es fatal en esos días. Eso es demasiado antihigiénico.  
12. Ajustarse la ropa interior a la vista de todos: Qué horrible sería ver a una mujer o a un hombre ajustándose la ropa interior que se le corrió de lugar,  ante la mirada de todos. El famoso "perro" no tiene presentación.

El autoconocimiento, el sentido común, la educación, el buen gusto y la naturalidad son los pilares en que se basan los modales en nuestra vida. Unos modales que no sólo denotan respeto hacia los demás, sino también un estilo de vida que se refleja desde el cuidado del aspecto externo hasta la forma de comportarnos en la mayoría de las situaciones":
Margarita Santander, experta en protocolo y etiqueta.

Hay situaciones que tienen solución
Así como es anti pasión ver la media rota en su pareja mientras el dedo pulgar del pie saluda, existen comportamientos en cuestión de etiqueta y protocolo que tienen solución. Seguro no soportará la grosería, la mala educación, pero lo que no puede olvidar es que como seres humanos fallamos o cometemos errores o que existen ciertas normas que no conocemos.
Frente al tema, la experta en protocolo y etiqueta Margarita Santander expuso que "en cuestión de amor el ser humano puede reivindicar esas malas actuaciones y decida en nombre de ese sentimiento iniciar un proceso de aprendizaje sobre normas y comportamientos en concordancia con el estilo de vida de la otra persona". Esto en el caso de que haya diferencias marcadas respecto al comportamiento.
Importante evaluar también las costumbres que pueden variar de una región a otra o de un grupo humano a otro, pero no se puede justificar todo en cuestión de arraigo cultural. "La delicadeza y el respeto hacia los demás son valores que no tienen fronteras", agregó la experta.

Pregunta y respuesta

Freddy Hernando Cristancho
Psicólogo social
 ¿Qué decir respecto a las normas sociales que como seres humanos debemos seguir para no rayar con los demás? Esto teniendo en cuenta que hay personas que no siguen estas normas, cosas tan sencillas que también rayan con la etiqueta
Las normas sociales son una construcción inmersa en cada cultura, esto está definido desde aspectos como el lenguaje y la dialéctica que usamos, la forma de vestirnos y hasta la topografía en la que vivimos. Entonces teniendo claro que la cultura hace parte de nuestro comportamiento más natural, las normas que rigen la sociedad son parte de la misma forma como aceptamos y compartimos nuestra forma de vivir y pensar dentro de la cultura de nuestra sociedad.
En otras palabras, cada norma social se convierte en un paliativo adicional a nuestra forma de aceptarnos y reconocernos dentro de un mundo social y cultural y de aceptar de la misma forma a nuestra sociedad. Muchas personas son irreverentes a aceptar los parámetros que rigen las normas, por eso vemos como aún dentro de una misma comunidad aparecen comunidades minoritarias de personas que adoptan otro tipo de comportamientos que en algunos casos es por convicción o por simple capricho o irreverencia
Es aquí donde utilizamos la frase "eso está mal visto" o "eso así no se hace", porque esos parámetros que normalmente la mayoría acepta como correcto y compartidos es en parte una medida para conocernos y darnos a conocer.
Entre las normas sociales está no chiflar, no hablar con la boca llena, no usar prendas de vestir rotas, no comer el arroz con cuchara, no usar pañuelo de tela cuando se tiene gripa, y cantidad de normas de educación. ¿Qué podemos decir de las personas que se salen de ese parámetro? ¿Socialmente pueden estar mostrando un nivel cultural diferente, emitiendo otro tipo de mensajes a los demás?
No es solamente no vestirse bien, o hablar de forma extraña o muchos otros comportamientos que atentan contra la disciplina, la educación, la etiqueta o la urbanidad.  De fondo hay una profunda trasformación multicultural y que nuestra sociedad en particular siente que como parte de su lado cultural va quedando en la historia. Parece que poco a poco se fuera perdiendo el sentido o la razón del porqué de las cosas, y esto pasa porque no hemos evolucionado culturalmente.
Algunas personas ven la irreverencia como una forma para hacerse notar o para hacerse sentir. No es que estén pensando únicamente en seguir o no un orden prediseñado culturalmente.
¿El amor también entra por los ojos? Es decir, ¿qué tanto las personas hacemos lectura de esos códigos o de ese lenguaje corporal para sentir atracción por alguien?
Si, el amor también entra por los ojos. De una u otra forma siempre seremos comparados con algo o con alguien, nuestros logros serán comparados con otros y nuestra apariencia y forma de ser también. Eso pasa única y exclusivamente porque somos seres sociales, con la particularidad de que somos diferentes pero a la vez muy parecidos y esa particularidad hace que las personas siempre busquen identificarse con los demás para sentirse seguros.
Entonces sí es bastante posible que pueda ser como quiero y actuar como pienso pero no debo olvidar que entre más lejos esté de la forma de actuar y pensar de los demás, ellos más lejos estarán de mí porque no se sentirán identificados.


Margarita Santander
Experta en protocolo y etiqueta
¿Qué decir respecto a las normas sociales que como seres humanos debemos seguir para no rayar con los demás?
"Siempre habrá un momento justo para hacer lo justo". Esta máxima de la etiqueta orienta el comportamiento adecuado en la mayoría de las situaciones y circunstancias en que nos vemos abocados en los diferentes ámbitos de nuestra vida. La etiqueta y el sentido común nos dan la luz  para comprender que las relaciones interpersonales se deben basar en la armonía y el respeto que son los pilares para que exista equilibrio en los diferentes escenarios donde los seres humanos nos relacionamos.
Las personas que desconocen las normas básicas del comportamiento siempre van a rayar con los demás, nos movemos en un mundo de imágenes y siempre vamos a tener frente a nosotros "jueces" que de alguna forma están pendientes de que nuestra conducta sea la adecuada.
Estos son algunos de  los aspectos por los cuales nos pueden juzgar y nos tildarían con una expresión contundente como es "esa persona no tiene clase" y es que hablar de clase conlleva a establecer que ésta es el resultado de una riqueza interna que se proyecta al exterior inevitablemente.
 ¿El amor también entra por los ojos? Es decir, ¿qué tanto las personas hacemos lectura de esos códigos o de ese lenguaje corporal para sentir atracción por alguien? ¿Qué decir del hombre que empieza a comer sin esperar a que la mujer empiece, esto por lo menos en una cita romántica? ¿Qué otros comportamientos también están mal vistos desde la parte romántica?
Cuando se inicia una nueva relación sentimental la expectativa siempre se cimienta desde el idealismo, es decir en el imaginario tanto de hombres y mujeres se construyen imágenes de una pareja ideal donde no caben las imperfecciones, pero la realidad es otra. Los seres humanos somos eso, humanos, y por esta razón estamos llenos de imperfecciones, pero luego del primer momento donde se identifica la atracción mutua y en nuestros anhelos empezamos a visualizar a  esta persona como esa posibilidad de realización de amor pleno, nos encontramos con una realidad desde la cotidianidad y es aquí donde se empieza a desdibujar ese ideal de pareja.
Empezamos a darnos cuenta que  los estilos de vida, las costumbres, los modales, el manejo de etiquetas en diferentes situaciones por parte de la otra persona, difieren sustancialmente de la forma como el otro ve el mundo y su dinámica, y es entonces cuando se experimenta sentimientos de decepción y frustración al comprobar que la imagen de príncipe azul se desvanece. Y es que hay situaciones de situaciones que conllevan a generar en la otra persona actitudes de rechazo y censura.

Publicado por: PAOLA BERNAL LEÓN

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