Una mascota no es un simple animal, es un ser que le entrega toda su fidelidad y le demuestra un verdadero amor. Por eso decir adiós cuesta, pero debe saber hacerlo agradeciendo esos magníficos momentos.

Publicado por: PAOLA BERNAL LEÓN
Es como si le arrancaran un pedacito del alma. Y no es para más, si ese ser especial estuvo por usted tantos años, si esa mascota se convirtió en un integrante más de la familia. Sólo basta mirar el álbum digital para encontrarlo en cada momento especial que vivieron juntos; en su cumpleaños, en su matrimonio, en el día de la madre, del padre, en Navidad.
Por eso es imposible que no duela la partida de su mascota. Que no doliera sería lo extraño.
Muchos parten antes de tiempo, otros con los años se deterioran y están aquellos que terminan consumidos en enfermedades irreversibles, lo que implica tomar decisiones fuertes como la eutanasia, pero como un acto de amor hacia ellos por tanto tiempo y tanto amor sincero entregado en épocas de salud.
Y es que una mascota es casi un hijo, por eso historias en el cine como ‘Marley y Yo’, por ejemplo, le llegan a lo más profundo de su corazón.
Vanguardia Liberal aborda este tema para que todas las personas que aman a las mascotas y le dan ese lugar especial en sus hogares, sepan decirle adiós cuando llega ese duro pero irremediable momento.
Preguntas y respuestas
Liceth Patricia Vargas Orduz
Psicóloga
¿Es bueno llorar y hacer el duelo tal y como se hace con una persona?
El duelo debe ser igual como el de un ser querido, aunque muchas personas crean que es ilógico o incomprensible pasar por un duelo.
El que vive solo tiene a la mascota como compañía y por eso establece en ellos un amor más profundo. Hay personas que tratan a la mascota como un “bebé”, y es parte de ellos.
Por eso es claro que cuando fallezca la mascota se encuentre un vacío en casa.
Y en ese duelo es normal que se llore.
La invitación a la familia y a los seres cercanos es que no hagan comentarios que lastiman o quieran minimizar el dolor en el otro. Algunos son criticados, dicen “solo era un perro”, “un gato”, “un pájaro”, pero el duelo es igual. También es importante que nosotros como dueños de la mascota no nos sintamos mal porque los otros integrantes de la familia no hacen el mismo duelo, ya que influye mucho la personalidad, el temperamento, el carácter. Recuerde que cada uno expresa el duelo de manera distinta.
Se dice que el periodo de duelo debe ser de dos meses, y que después de ese periodo es bueno hacer un cierre. ¿Qué decir de las personas que sienten fallecer con la mascota?
He tenido consulta terapéutica por la muerte de la mascota, sobre todo de personas que viven solas y adquieren perros de compañía. Sus dueños les hablan, los bañan, lo llevan a la peluquería y han hecho rutinas con su perro como salir a caminar con ellos. Por eso en el momento en que no están el vacío es muy grande. Hay quienes ven un animal parecido y se enfrentan a emociones, suelen preguntarse si deben o no comprar otro.
Sin embargo hay quienes viven un duelo crónico y hablamos de crónico cuando pasan años y no se logra superar la partida, cuando la vida diaria se afecta. En esos casos es importante el acompañamiento profesional pues se está presentando depresión.
Hay personas que se despiden de la mascota, le agradecen por todo lo que le dieron, momentos previos a su fallecimiento, pues se convierte para ellos en una terapia de exteriorización. ¿Qué tan bueno es hacerlo?
Cuando se trata de la muerte de la mascota porque fue atropellada, por ejemplo, el duelo se da de inmediato y es brusco. Pero se puede hacer un duelo anticipatorio si sé que mi mascota tiene una enfermedad terminal.
Y este duelo incluye llorarlo, empezar a desprenderme de él para que sea más sano, hablar de que está próximo a morir, apoyarse en las personas cercanas, en los seres queridos.
Es una buena terapia consentirlo, transmitirle sentimientos y emociones, pues los animales lo perciben, ellos sienten el afecto de su amo. Por eso existe la psicología animal. En esos momentos debemos brindarles todo el amor y toda la calidad de vida, manejarles el dolor, acariciarlos.
Quien no sea capaz de prepararse por sí mismo también puede hacerlo con ayuda del veterinario o de un psicólogo de animales.
Jorge Reyes
Médico veterinario Pequeños Animales
¿Qué decirle a la persona que está sufriendo con el estado crítico de su mascota?
Realmente cuando se agotan recursos terapéuticos, alternativas médicas, cuando hay patologías terminales, problemas de alteraciones músculo-esqueléticas, de problema de columna, de tipo oncológico, cuando se deteriora la calidad de vida de la mascota, por supuesto se deteriora la del propietario. Pienso que la eutanasia debe ser considerada en ese tipo de casos, pues es más un gesto de amor hacia la mascota. Hay veces que no tiene sentido prolongar la vida de un animal que no tiene solución.
¿Cómo vivir el duelo?
Es importante que se siga el duelo, que se llore, pero también que si se toma la decisión de la eutanasia la persona tenga claro o sea consciente que esa decisión fue lo más positivo que pudo hacer. Es un procedimiento ético y aceptable. Debemos ser conscientes que el promedio de vida de una mascota es de 12 años y que tarde o temprano finalizará su ciclo. Debemos programarnos para ese momento.
¿Es bueno comprar una nueva mascota o esperar?
Se puede adquirir una nueva mascota pero con el paso del tiempo, finalizado el duelo, pues no se trata de un artículo material que reemplazamos por otro.
¿Cuál debe ser la postura de los médicos veterinarios tras vivir ese duelo?
Es clave que el profesional, que el médico veterinario, pueda ayudarle a la familia a tomar una decisión. Sobre todo en el caso de los niños, de personas especiales, que están tan vinculadas afectivamente a una mascota. A ellos debemos aprender y explicarles ese tipo de decisiones de manera sutil.
Por eso es importante conocer la psicología del paciente para ayudarle. Lo mismo ocurre con el adulto mayor, es explicarles la situación y cuál es la decisión adecuada.
¿Cómo aprender a decir adiós?
1. Prepárese: Ninguna persona está preparada para evidenciar la muerte de nadie. Pero ante una noticia donde el médico veterinario le dice que las esperanzas hacia la mejoría de su mascota son irremediables, es su deber con su salud mental y la de su familia, hacer un verdadero duelo.
Debe empezar a prepararse, a aceptar la realidad, no puede negarla. Así será mucho más fácil decir adiós. Por eso haga todo lo que esté a su alcance, si es necesario consulte dos opiniones médicas, regálele a su mascota cuidados, tiempo, dedicación, así como él lo hizo durante tanto tiempo y sin cuenta de cobro. No lo abandone a la primera opinión, tampoco desista, inténtelo una, dos, tres veces, las veces que sean necesarias.
2. Agradézcale a su mascota por todo el tiempo y amor brindado: Es posible que muchos digan que las mascotas no entienden, pero lo cierto es que este ejercicio se convierte en un desahogo. Además de ser una terapia para dejar salir esa tristeza que la embarga y que se le convierte en un gran nudo en la garganta, es lo mejor tras esa despedida. Exteriorice.
3. Viva el duelo: Algunas personas empiezan a hacer el duelo días o semanas antes de que la mascota fallezca. Muchos miran las fotografías, traen a su mente los recuerdos más bonitos que impactaron en la familia alrededor de ese ser especial. Por supuesto esos recuerdos vendrán cargados de lágrimas. Llore todo lo que quiera, pero no pierda el rumbo.
4. Únase en familia: Hay personas que se ofuscan, se irritan, pues niegan la realidad que tienen ante sus ojos. Ese no es el mejor momento para gritar, perder la cordura. Al contrario, únase en familia y recuerde que cada miembro se encuentra con el corazón quebrantado. Un abrazo es necesario, un beso, llorar acompañados y ante todo ser reflexivos sobre la situación, a tal punto que todos conozcan la realidad de la mascota, los dictámenes médicos y los pasos a seguir.
5. Tome decisiones: Existen mascotas que sufren enfermedades degenerativas como el cáncer, problemas pulmonares, deterioro de la columna vertebral. Su estado cada es más desfavorable, por lo que médicos éticos y altamente preparados le explican a los propietarios los pasos a seguir. Aunque la eutanasia es una de las alternativas para que la mascota deje de sufrir, hay quienes se oponen. No toda la familia está a favor, por eso es importante hablarlo y tomar decisiones a favor de la mascota. En el caso de la eutanasia, hable con el profesional, expóngale su decisión y despídase de su mascota. Él se encargará del resto así como de la cremación.
6. Finalice el duelo: Quédese con el mejor recuerdo de ese ser especial. Que esos momentos de felicidad que siempre le brindó su mascota sean suficientes para hacerla sonreír. Sea consciente que un animal doméstico como un perro tiene un promedio de vida regular de 12 años. Disfrútelo al máximo mientras lo tiene, bríndele todas las comodidades, afecto, tiempo y atención que requiere, para que el tiempo que está junto a usted sea perfecto.
El duelo está sanado cuando
Puede recordarlo sin dolor.
Si no altera su vida cotidiana.
Puede jugar con otras mascotas, anhelar tener una nueva mascota. Eso es estar abierto al proceso de sanación.
No siente culpa ni impotencia o rabia.
Eutanasia: Una difícil decisión
La eutanasia es una opción que dan algunos profesionales, desde su mirada ética, cuando la mascota sufre, no tiene solución, se agotaron todas las posibilidades. ¿Cómo abordar el tema en familia? Si hay diferencias, ¿cuáles deben ser los acuerdos?
La psicóloga Liceth Patricia Vargas Orduz expone que el tema siempre será controversial por la cantidad de creencias espirituales y emociones, pero si se ve a un animal agonizar, sufrir, si aumenta su dolor y no hay bases científicas ni médicas que ayuden a su mejoría es necesario dejar de ser egoístas y brindarles tranquilidad a la mascota.
“Los veterinarios saben cuál es la cuota o el punto más alto de dolor. Por eso debemos saber el pronóstico, el diagnóstico y está en la persona dueña de la mascota o la más fuerte del núcleo familiar tomar la decisión”, dijo Vargas Orduz.
Frente al remordimiento o culpa que pueda aparecer a los pocos días, tras la decisión de la eutanasia, la profesional en psicología invita a las personas a entender que fue la mejor decisión, que fue la mejor manifestación de amor hacia la mascota y a no torturarse. “La culpa llega como parte del duelo pero debemos saber qué es real y qué no, qué estaba en nuestras manos y qué no. Ya es suficiente el dolor por la pérdida de la mascota para torturarnos y culparnos toda la vida. Es empezar a decirse ya no había nada más qué hacer y seguir, pues otras personas necesitan de mí”, enfatizó la profesional.
Manejar el duelo en el niño
Para toda la familia es dolorosa la pérdida de una mascota, pues el tema de la muerte sigue siendo enigmática. Sin embargo, está en usted explicarles a sus hijos pequeños qué es la muerte.
Así lo explicó la psicóloga Liceth Patricia Vargas Orduz, al indicar que “influye mucho la edad, pues no es lo mismo hablar con un niño de tres años que con uno de diez. Por eso es importante acudir a la simbología. En el caso del pajarito que fallece hacerle el duelo, el entierro en el jardín de la casa”.
En el caso de mascotas más grandes, hay que explicarles a los niños que los animalitos tienen un ciclo de vida más corto que el de las personas, que también se enferman.
“Siempre se debe decir la verdad pero con palabras sutiles”, indicó Vargas Orduz.
El niño también debe hacer el duelo, y es normal que llore, que sienta rabia hacia el veterinario, que sufra. Por eso es importante que los veterinarios también hablen con los niños y les expliquen que también les duele el fallecimiento de su mascota.















