Cristopher Adrián Santander Manrique, estudiante bumangués e integrante del semillero Letras Búcaras, presentará este 11 de junio su primer libro, Antpherix.

Publicado por: Redacción Cultural
A los cinco años, Cristopher Adrián Santander Manrique pidió una batería. Y no una de juguete: una batería para seguir el ritmo de esos sonidos que desde muy pequeño parecían llamarlo.
“Nunca ha tenido profesor de batería. Él ve videos en YouTube y toca. Desde pequeño le ha gustado mucho la música”, cuenta su mamá, todavía sorprendida por esa habilidad que fue apareciendo casi sin aviso. Después llegaron las clases de guitarra, el gusto por los instrumentos. Cristopher era una especie de cajita de sorpresas.
Pero la música no ha sido su único lenguaje. También están los libros. Ha leído a Gabriel García Márquez, a Julio Verne y uno de los últimos títulos que tuvo entre sus manos fue Momo, de Michael Ende. En su casa, la biblioteca también guarda parte de ese mundo que él va armando con paciencia, entre las obligaciones del colegio y los ratos libres.
“Primero están sus responsabilidades académicas y ya en sus espacios libres desarrolla sus otras habilidades”, dice su mamá. Cristopher, además, es buen estudiante, de esos que sobresalen por sus notas, pero también por su curiosidad.
Ahora, esa curiosidad tiene forma de libro. Se llama Antpherix y es su primera publicación. El título nace de una mezcla entre su nombre y sus apellidos, como si desde la portada anunciara que estas páginas pertenecen a un universo muy suyo.

El libro reúne tres relatos cortos inspirados en aventuras, vacaciones y experiencias vividas junto a sus dos hermanos menores. Cristopher es el mayor de tres niños y, según quienes lo conocen, buena parte de su imaginación nace precisamente de esos juegos que inventa con ellos, de las historias familiares y de los viajes al campo que tanto disfruta.
“Desde muy pequeño encontró en los viajes al campo una fuente infinita de inspiración, donde cada experiencia se convierte en una historia por contar”, se lee en la contraportada de su libro.
Aunque Antpherix es su primer libro publicado, Cristopher ya escribía desde antes de llegar al semillero de literatura infantil Letras Búcaras, que funciona los sábados en la Biblioteca Pública Gabriel Turbay, de 2:30 a 4:00 de la tarde. Allí lleva cerca de un año y medio fortaleciendo su proceso creativo.
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Natalia de Londoño, directora del semillero y correctora de estilo de la obra, lo describe con afecto: “Cristopher es un niño muy talentoso, muy despierto, un excelente estudiante y con un corazón muy noble. Ama los animales y tiene una imaginación muy especial”.
Para Natalia, uno de los aspectos más valiosos del libro es la manera en que el niño rescata personajes de su entorno. En sus cuentos aparecen vecinos, familiares y figuras de su barrio, Transición 5, en el norte de Bucaramanga. No son personajes lejanos ni fantásticos en exceso: son personas cercanas, vistas desde la mirada de un niño que observa, recuerda y transforma lo cotidiano en literatura.
“El lenguaje de los cuentos es sencillo, diáfano, comprensible. Él logra contar desde su mundo, desde lo que vive con sus hermanos, con su familia y con su barrio”, explica Natalia.

Cristopher también tiene una forma particular de presentarse ante los demás. No espera a que le pregunten demasiado. Cuando conoce a alguien, saluda y dice con naturalidad: “Buenas, mucho gusto, yo soy escritor”. Así ocurrió en una actividad en Neomundo, donde terminó llamando la atención de un camarógrafo que le hizo una nota sobre su vocación literaria.
A su mamá le causa ternura esa seguridad. Dice que no le da pena hablar con la gente, aunque tiene un tono de voz pausado y bajito. También cuenta, entre risas, una de sus particularidades: su letra no siempre es fácil de entender.
“Él me dice que piensa muy rápido y que la mano no le da para escribir todo lo que quiere”, relata su mamá. Por eso, aunque en casa trabajan para mejorar la letra, también entienden que detrás de esos trazos apresurados hay una mente llena de historias intentando salir.
Antpherix fue publicado por la editorial independiente Arrasada. La corrección de estilo estuvo a cargo de Natalia de Londoño y la diagramación fue realizada por Fabián Leonardo Perea. El primer tiraje fue de 100 ejemplares, pero quienes han acompañado el proceso creen que podría quedarse corto.
El lanzamiento será este 11 de junio, a las 5:00 de la tarde, en un encuentro que celebrará no solo la publicación de un libro, sino también el comienzo de un camino literario.














