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Domingo 10 de junio de 2012 - 12:00 AM

Obesidad mental: Es hora de hacer una buena dieta

Si usted es una de esas personas que sabe que Keneddy fue asesinado pero no sabe quién fue, que la capilla Sixtina tiene techo pero no sabe para qué sirve, y que Mandela es bueno pero no reconoce el por qué, usted puede estar sufriendo de Obesidad Mental.

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Publicado por: PAOLA BERNAL LEÓN

Así se acuñó este término en la sociedad, asociándolo con las personas que se llenan de información pero no analizan, no trascienden los hechos.
Y si usted lo mira desde una perspectiva más cercana, podrá darse cuenta que muchas veces vive rodeándose, contagiándose, alimentándose de hechos y comentarios que no valen la pena.

Puede estar sufriendo de obesidad mental si se alimenta de un entorno que no le resulta provechoso, que sólo lo deja sobrecargado por chismes, por pesimismo, por malas intenciones, por banalidades. Usted puede sentir muchas veces que es como un gran peso que no lo hace libre.

Y no sólo ocurre con el consumo de información negativa. También puede darse porque tiene una actitud pesimista, sólo se rodea de personas que ven todo color negro, su discurso se torna negativo, y su mente sólo programa pensamientos de ese estilo, tragedias, malos ratos, enfermedades.

Hacer dietas mentales son fundamentales y a favor de la psiquis. Mucho más en un entorno rodeado de casos extremos de violencia y pesimismo.

Preguntas y respuestas

Leonel Vidal
Motivador personal

¿Cómo hacer una dieta mental para sentirnos mejor?
En primer lugar conviene aclarar que la obesidad mental (término que acuñó Andrew Oitke, de Harvard U.) hace referencia al hecho de atiborrarse de “información chatarra”, abundante e inútil.
La dieta consiste en limitar la información chatarra, evitar llenar nuestra mente de información superficial, inútil y repetitiva. 
Si ya leímos en el periódico una nota, ¿para qué leer lo mismo en una revista, verlo en el noticiero de tv y volver a leerlo en internet? 
El mundo de hoy es tan abundante en noticias, que si no las limitamos rápidamente nos desbordará y pronto estaremos descuidando lo que realmente valía el esfuerzo.

¿De qué debemos alimentar nuestra mente, nuestra psiquis?
Conocer las noticias importantes tiene sentido. Profundizar en ellas, está bien.
El propio Andrew Oitke, señala lo que hemos permitido que suceda: la gente sabe que Kennedy fue asesinado, pero pocos saben qué hizo. Hemos trastocado lo que es importante.
Naturalmente, yo recomiendo lecturas que nos ayuden a crecer como seres humanos. Lecturas sobre cómo crear hábitos de motivación personal, manejo del tiempo, espíritu emprendedor, productividad, vida en familia, y otras lecturas que nos ayuden a ser mejores seres humanos.
 
¿Qué pasa cuando nos sentimos obesos mentales? ¿Qué tan perjudicial puede ser?
Hay estudios que afirman que cuando la información desborda a la persona, ésta se vuelve distraída, dispersa, olvidadiza de lo importante.
De ahí la conveniencia de limitar temas y profundizar con juicio en algunos que representen mayor interés personal o profesional.

LISTA

Sufrir de obesidad mental es…
Estas son algunas de las señales dadas por el catedrático Andrew Oitke, en su libro Mental Obesity, de las personas que ya sufren de esta obesidad mental.

1 Absorbe información inútil a diario.
2 Opina sin saber de lo que se habla. No argumenta.
3 Le enseña a los hijos  a ver solo dibujos animados, videojuegos y telenovelas.
4 Se queda sólo en la adrenalina, el sexo, la violencia y la emoción. Esto no generará en los jóvenes una vida saludable y equilibrada.
5 Le gustan los escándalos, en lo morboso, en lo chocante y polémico.
6 Acumula sólo banalidades en el cerebro.
7 Es una persona sin inteligencia crítica. Usted sólo repite lo que escucha pero no es capaz de establecer una postura ante la realidad o lo que le cuentan.
8 Son aquellos que olvidaron la familia, la tradición, la religión, el folclore, el arte.
9 Es aquel que imita, no es auténtico.
10 Es una persona insípida. Y esto involucra no solo el raciocinio sino los sentimientos.

LISTA

Una nueva forma de alimentar la psiquis

Hay quienes refuerzan su psiquis con espiritualidad, con ejercicios de Programación Neurolingüística que hacen que la mente y el cuerpo funcionen en conjunto. Esto les permite reprogramarse, replantear su discurso, hablar en positivo, cancelar pensamientos negativos, entrar en sincronía con el universo. 

Hay quienes alimentan su psiquis con una mejor respiración que les permite lograr el equilibrio, otros lo hacen con música, algunos con lecturas que alimentan la mente.
Ellos ya han aprendido a identificar qué temas no les generan interés, por eso evitan hablar de las enfermedades o aprenden a entenderlas como parte de un proceso y transforman su ser, pero al mejor estilo de otras culturas orientales, jamás se sentarían a la mesa a consumir sus alimentos y hablar de negatividades y tristezas.

Ellos saben que alimentar el cuerpo es alimentar el espíritu, por eso le dan a ese momento todo un ritual.

Frente al tema, la psicóloga especialista en PNL, Marisol Ramírez Cabrera, explicó que “el primer paso es reconocer que necesitamos una dieta, reconocer si somos adictos a estas conductas de poner nuestra atención en lo negativo, en contenidos de información que nos están dando otros de su dolor, de su desdicha, de sus malas decisiones y de todo aquello que sea negativo y que al poner toda nuestra atención en ese tipo de contenidos nos daña”.

Estas son algunas recomendaciones dadas por la experta para que comience la dieta:

1 Reconozca que hay un problema. Así ya se habrá dado el primer paso. “Se debe ser consciente en la mente que a partir de ahora voy a evitar juntarme o mezclarme o estar pendiente de ese tipo de información de personas, situaciones, películas, canciones que hablen de desdicha y desgracia”, enfatizó Marisol Ramírez.

2 Posteriormente hay que buscar las estrategias a ese estado presente. La profesional recomienda alejarse por siete días de ese contenido con carga de negatividad. Puede ser un buen comienzo.

3 Mientras va evitando la telenovela, la música triste, los comentarios, escándalos, y chismes, que nos contagian de tristeza, también debemos buscar o rodearnos de personas que estén alegres, positivas, buscar música que influya positivamente como ‘Color esperanza’ de Diego Torres, música que nos diga cosas positivas y que nos haga ver esas posibilidades de estar bien.

4 Otras de las estrategias es buscar un grupo de personas que tengan objetivos, que tengan metas, proyectos con contenido humanitario, de un contenido superior a uno mismo y que trasciendan a una individualidad. Estar en algún compromiso social para ayudar a alguien es estar haciendo algo por sí mismo. “Cuando piensas en una causa superior a tu problema estás contribuyendo a tu propio estado de euforia, sin siquiera esperar que te den las gracias. Eso hace un efecto positivo en tu cerebro, se generan químicos del bienestar que te hacen sentir que estás feliz y así adelgazas de esa carga de negatividad, producto de los estímulos de todos lados”, dijo Ramírez Cabrera.

5 Recuerde que lo contrario a pensar demasiado es hacer. Es levantarse del televisor, de escuchar las canciones tristes o alejarse de una persona que escucha sus miserias. Al juntarse con personas que hacen actividad física, notará el cambio. Estas personas viven con endorfinas y adrenalina activas, están felices y tienen ganas de hacer proyectos, de seguir moviéndose. No se quedan dándole vueltas a la cabeza.

6 También está la meditación. Empiece por buscar un lugar cómodo, siéntese en loto o sencillamente busque una silla. Ayúdese de música de sonidos de la naturaleza, o sólo instrumental. Posteriormente hágalo sin ningún sonido de fondo y en silencio total. Empiece por 20 minutos hasta que sea capaz de lograr meditar durante una hora. Desconéctese del celular y esto alimentará su mente.

Logre una mente más sana y saludable

Estas son algunas recomendaciones dadas por el coaching de vida, Leonel Vidal, para que comience a alimentar su cerebro.

1. Desarrolle nuevos hábitos de lectura y aprendizaje.
2. Despierte su interés por biografías de grandes personajes. ¡Qué bueno sería coleccionarlas y devorarlas en su tiempo libre!
3. Elegir las noticias de actualidad más cautivadoras para profundizar en ellas.
4. Elegir programas formativos. Desechar los programas que se centran en la violencia con el argumento de que están reflejando nuestra realidad o nuestra historia. ¿Cuándo harán una historia novelada sobre la vida de Gaitán o de uno de los grandes estadistas o empresarios colombianos?
5. Retome lecturas enfocadas al desarrollo personal.

Publicado por: PAOLA BERNAL LEÓN

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