Probar comidas nuevas, consumir alimentos en la calle o beber agua de procedencia desconocida puede aumentar los riesgos durante las vacaciones. Expertos explican qué precauciones tomar.

Publicado por: Redacción Vanguardia
Durante 2026, Colombia acumula más de 1,8 millones de casos de Enfermedad Diarreica Aguda. Expertos recomiendan prestar especial atención al agua, el hielo y la manipulación de alimentos durante las vacaciones.
La semana de receso es una oportunidad para viajar, conocer nuevos destinos y probar diferentes comidas. Sin embargo, los cambios en los hábitos de alimentación, el consumo de alimentos preparados fuera de casa y el uso de agua de procedencia desconocida pueden aumentar el riesgo de presentar una Enfermedad Diarreica Aguda (EDA).
De acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Salud (INS), hasta el 19 de septiembre de 2026 se habían reportado 1.848.224 casos de EDA en Colombia. Bogotá concentra el mayor número, con 556.323 casos, seguida de Antioquia, con 297.832, y Cundinamarca, con 118.586.
Entre los territorios turísticos incluidos en el reporte aparecen Santander, con 69.938 casos; Tolima, con 45.246; Cartagena, con 37.932; La Guajira, con 30.836; Quindío, con 23.317; Santa Marta, con 14.711, y San Andrés, con 1.949 casos.
El panorama también llama la atención por las consecuencias que estas enfermedades pueden tener en los menores de edad. El INS reporta 37 muertes confirmadas por EDA durante este año en niños menores de cinco años. Lea también: Farmacéutico advierte sobre el ibuprofeno de 600 mg: podría aliviar igual que el de 400, pero con más riesgos
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Revise los alimentos antes de consumirlos
Durante los viajes es habitual probar la gastronomía de cada destino. Sin embargo, antes de consumir un producto es importante verificar las condiciones en las que fue almacenado y manipulado.
Diana Sandoval, experta del Programa de Enfermería de la Universidad Manuela Beltrán, recomienda prestar especial atención a los alimentos empacados.
“Si va a viajar, tenga en cuenta los alimentos que consume. Si son productos cerrados, deben estar sellados y es importante verificar la fecha de vencimiento”.
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En restaurantes también es recomendable observar las condiciones generales del establecimiento y la forma en que se manipulan los alimentos.
“Si va a comer en un restaurante, tenga en cuenta si las personas que lo están atendiendo se higienizan las manos. También revise que la comida no tenga olores fuertes o desagradables y que las carnes tengan un aspecto adecuado”.
Si come en la calle, observe cómo manipulan la comida
Los viajes también pueden llevar a consumir alimentos preparados en la calle o en establecimientos que no se conocen previamente.
En estos casos, una de las recomendaciones es fijarse en la manipulación simultánea de dinero y alimentos. “Si come en la calle, observe que la mano con la que reciben el dinero no sea la misma con la que están despachando los alimentos”.
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El agua y el hielo también pueden representar un riesgo
Otro aspecto que puede pasar inadvertido durante las vacaciones es la calidad del agua utilizada para beber, cocinar o preparar bebidas.
Si existen dudas sobre el agua del grifo, la recomendación es optar por agua segura.
“Si durante su viaje no confía suficientemente en la calidad del agua del grifo, es preferible comprar agua”.
La misma precaución debe tenerse con el hielo, ya que, según la experta, este puede estar elaborado con agua de grifo y contener microorganismos.
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Para preparar jugos y otras bebidas también se recomienda utilizar agua segura o hervirla previamente.
“Si va a preparar jugos, trate de hacerlos con agua segura o hervir el agua antes de utilizarlo”.
¿Cuándo consultar al médico?
No todos los cuadros gastrointestinales tienen la misma gravedad. Si durante el viaje aparecen vómito, diarrea u otros síntomas, es importante observar su evolución y el estado general de la persona.
Sandoval recomienda buscar atención médica cuando se presentan señales que puedan indicar una complicación.
“Es importante asistir al médico si el cuerpo no recibe ningún alimento o suero, si presenta fiebre durante varias horas o si tiene un dolor que no puede soportar. No se automedique y tómese la temperatura para hacer seguimiento a la fiebre”.
Además, durante estos episodios es fundamental mantener una adecuada hidratación y vigilar la evolución de los síntomas.
Niños y adultos mayores, entre los más vulnerables
Aunque cualquier persona puede presentar una enfermedad gastrointestinal, algunos grupos tienen un mayor riesgo de sufrir complicaciones.
La experta señala especialmente a los niños menores de cinco años, los adultos mayores de 60 años y las personas con enfermedades de base, como diabetes e hipertensión.
Por eso, durante la semana de receso, además de disfrutar del destino y su gastronomía, conviene mantener precauciones básicas: revisar los alimentos, cuidar la procedencia del agua y el hielo, observar las condiciones de manipulación y consultar oportunamente ante señales de alarma.
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