Las Santandereanas
Lunes 17 de marzo de 2025 - 09:46 PM

Teresa Eugenia Prada González: La mujer con el corazón morado que late por las empresarias colombianas

Teresa Eugenia Prada González, economista y administradora de empresas, transformó el acceso al crédito para mujeres en Colombia. Su lucha por la inclusión financiera ha impulsado a millones de mujeres en el país y el mundo.

Marco Valencia/Vanguardia
Marco Valencia/Vanguardia

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En el corazón del sector microfinanciero colombiano hay un latido constante: el de Teresa Eugenia Prada González, una santandereana con el corazón morado, que desde hace 39 años trabaja incansablemente para abrir caminos a las mujeres emprendedoras del país. Su pasión por el desarrollo económico femenino ha cambiado la vida de miles de colombianas, y como presidente ejecutiva de Fundación delamujer, ha sido testimonio de perseverancia, visión estratégica y un compromiso inquebrantable con la equidad económica de las mujeres.

En Santander, donde la ‘berraquera’ es parte del ADN de las mujeres, Teresa Eugenia Prada González se ha consolidado como una de las figuras más influyentes en la inclusión financiera del país.

Su historia con las microfinanzas comenzó en las calles, cuando a finales de los años 80, en su primer trabajo tras graduarse como economista, se enfrentó a una dura realidad: mujeres vendedoras ambulantes que trabajaban incansablemente sin posibilidad de crecimiento, sin acceso al crédito y condenadas a la informalidad. “Nadie nos presta”, le repetían una y otra vez.

Este problema, que afectaba a miles de familias, la llevó a investigar las razones detrás de la exclusión financiera. Descubrió que los bancos tradicionales consideraban a estos pequeños negocios demasiado riesgosos y, al no contar con garantías ni contabilidad estructurada, eran invisibles para el sistema financiero. Sin crédito, su crecimiento era imposible y su vulnerabilidad económica, inevitable. Lea también: Silvia Pinto Frattali: la voz que transforma el liderazgo empresarial en Santander

Teresa Eugenia no se resignó a esa realidad. Inspirada por la filosofía de la red mundial del Women’s World Banking, con sede en la ciudad de Nueva York, comenzó a construir una solución adaptada a las necesidades de aquellas mujeres trabajadoras del sector informal.

Con un capital escaso, dio el primer paso para implementar un modelo que se ajustaba a las necesidades de las mujeres y características de sus negocios. Su propuesta iba más allá del crédito: incluía educación socioempresarial, y asesoría en los negocios para empoderar a las mujeres y darles herramientas para administrar sus emprendimientos y mejorar su calidad de vida.

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Sabemos que ninguna industria atraviesa su mejor momento y que la incertidumbre genera preocupación. Sin embargo, es fundamental persistir, innovar y buscar nuevas formas de hacer las cosas, porque siempre existen oportunidades. Todo es posible con determinación y trabajo constante.

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Teresa Eugenia Prada González, presidente ejecutiva - CEO, Fundación delamujer

Pero el camino no fue fácil. En 1990, después de que los bancos colombianos rechazaran su idea, presentó una propuesta de financiamiento al Banco Interamericano de Desarrollo (BID) el cual le otorgó un préstamo de USD 500.000. Fue la validación de que su modelo era viable y de que su intuición no estaba equivocada.

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“Siempre pongo mi propio ejemplo: fui a los bancos y me dijeron que estaba loca. Pero yo veía un mercado inmenso, lleno de oportunidades. Si ayudábamos a estas mujeres con capacitación y crédito justo, podrían salir adelante”, recuerda.

Su modelo ha sido replicado en distintos países y ha transformado la economía de miles de familias. La Fundación delamujer opera en 29 departamentos de Colombia y recientemente fue reconocida como la mejor entidad microfinanciera para mujeres en América Latina y el Caribe por la International Finance Corporation (IFC) en Brasil.

Para Teresa Eugenia Prada González, la persistencia y la confianza en ella han sido clave. Asumió el reto con determinación: aprobaba los créditos, salía a la calle, cobraba las cuotas y, cuando alguien no pagaba, recurría a una estrategia particular, una anécdota inolvidable: el pingüino.

De ‘berracas’ a empresarias

El impacto de este sistema no solo se mide en cifras, sino en historias de transformación, como la de una cliente que comenzó sembrando limones y ahora tiene una plantación de más de 5.500 cítricos en Lebrija. O la de otra emprendedora que pasó de vender material reciclado a exportarlo, innovando en tecnologías de transformación de residuos. Estas mujeres, que alguna vez fueron ignoradas por el sistema financiero, hoy generan empleo y aportan a la economía del país.

“Lo pequeño es el negocio, pero la mujer que lo lidera es una gran empresaria”, dice Teresa Eugenia con convicción. Es por eso que la Fundación delamujer creó un premio para destacar a empresarias y visibilizar sus esfuerzos, demostrando que con oportunidades y apoyo pueden alcanzar sus sueños. Le puede interesar: Nora Loza: una vida forjada en cuero, creatividad y compromiso

Pero su legado va más allá de la inclusión financiera. Bajo su liderazgo, Fundación delamujer ha implementado políticas de equidad de género, reflejadas en su estructura organizacional: más del 50 % de los cargos directivos están ocupados por mujeres. Además, ha entendido que en los sectores urbano y rural las dinámicas económicas familiares requieren un enfoque más integral, permitiendo apoyar tanto a hombres como a mujeres en sus emprendimientos.

En Santander, donde la fuerza de las mujeres impulsa grandes sueños, Teresa Eugenia Prada González ha demostrado que con oportunidades, una idea puede transformar vidas y redefinir el futuro de generaciones enteras. Su historia, fundamentada en la convicción y el trabajo constante, es el testimonio de que la inclusión financiera no solo es posible, sino necesaria para el desarrollo del país.

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