Este es un archivo vivo de liderazgo y transformación. Más de 50 mujeres han compartido aquí el pulso de una región que se construye desde empresas, tarimas, aulas, montañas y comunidades diversas.

Publicado por: Redacción Tendencias
En octubre de 2024 decidimos dedicar una página semanal a Las Santandereanas, al espíritu de las mujeres que sostienen e impulsan el departamento, y desde entonces, más de 50 referentes de nuestra región han atravesado estas páginas.
Sus historias, tejidas en grandes empresas, canchas de fútbol, mesas directivas, complejos médicos, talleres creativos, salones de clase, montañas, calles y cada rincón de este departamento, son un reflejo del temple santandereano.
Con cada relato nos han enseñado que la fuerza de esta tierra está en quienes se atreven a transformar su historia. Ellas lo hicieron. Nos hicieron volver a preguntarnos qué significa ser mujer en Santander.
De ellas hemos aprendido del liderazgo con coherencia. Hemos aprendido que la berraquera no es sinónimo de tener que atravesar la vida solas, sino una habilidad para llenarse de fortaleza para sostenerse aún en los días difíciles.
Que decir no, hablar fuerte y poner límites claros no tiene nada que ver con “ser bravas”.
En cada una de ellas, y las que nos faltan por escribir, hay una enseñanza que trasciende su oficio.
Beatriz González, artista

Que hay miradas que vuelven paisaje lo que duele, y colores que convierten la memoria en refugio. Que el arte, cuando nace de la tierra y del coraje, puede transformar silencios en verdad y dejar en cada trazo la luz que otros necesitan para ver.
María Juliana Remolina Ordóñez, gerente de la ANDI en Santander y presidenta del Comité Intergremial del departamento

Aprendimos que el amor por la tierra también puede ser un proyecto de vida. Que volver, después de recorrer el mundo, es reafirmar la raíz. Y que liderar requiere propósito, estructura y corazón para que todo lo demás encuentre su lugar.
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Marcela Beltrán Quesada, presidenta Funcampestre

Que la solidaridad se hereda y se honra. Que ser “ángeles en la tierra” es decidir, todos los días, dar un poquito de lo que somos. Y que cuando el servicio se convierte en destino, cada vida tocada es una forma de agradecer.
María Cristina Plata, cantautora

Que la música puede ser un puente emocional con nuestras raíces. Que conectar con nuestra tierra muestra que la autenticidad es un valor que trasciende fronteras.
Isabel Ortiz, directora de la Fundación Mujer y Futuro

Que cuando una mujer cuestiona la desigualdad y defiende la vida, abre un camino para que muchas más puedan avanzar.
María Lucía Agón, artista

Que migrar, aprender y abrirse al mundo puede fortalecer la identidad, pero que compartir lo aprendido con la tierra de origen es un acto profundo de amor y coherencia. También nos enseñó que el bienestar, el arte y el servicio pueden impactar a la comunidad, y que cuando una persona habita su propósito con claridad, esa luz se multiplica en los demás.
María José Uribe, golfista profesional

Nos enseñó que la verdadera fortaleza aparece en los momentos difíciles y que el éxito no es cuestión de suerte, sino de trabajo sostenido, amor por lo que se hace y fe en uno mismo, aun cuando el camino sea largo y complejo.
Alejandra Valdivieso, empresaria

Que la transformación no ocurre sin desprendimiento, pues hay momentos en los que, como la hormiga reina, es necesario arrancarse las alas para echar raíces más profundas. También deja claro que el verdadero éxito está en honrar la identidad, persistir con sentido y transformar la adversidad en belleza con propósito.
Luisa Fernanda Montero, directora de la Fundación Amigos FOSCAL

Que el servicio puede convertirse en un propósito de vida y que liderar desde el corazón no está reñido con la estrategia ni con la excelencia, y que la innovación social es capaz de transformar comunidades y que la esperanza, cuando se organiza, puede convertirse en una red que sostiene, inspira y cambia vidas.
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Elena Arenas de Ortiz, gestora cultural

Que ser artista es crear, pero gestar nuevos espacios y oportunidades es permitir que otros creen. También nos enseñó que la pasión por la cultura y el compromiso con los artistas permanecen como un faro inmutable, pues el arte es un puente que une generaciones.
Esther López Barbosa, artista

Que las obras de arte pueden ser memoria, mensaje y espejo para quienes las encuentran en el camino. También nos recuerda que cuando se educa desde el arte, no solo se está enseñando técnicas, también se está sembrando creatividad y sensibilidad en quienes aprenden a través de ellas.
Daniela Arias, futbolista profesional

Que el fútbol también es territorio de mujeres. La pasión puede convertir la cancha en un lugar donde los sueños femeninos también florecen y conquistan el mundo.
Cecilia Reyes de León, exrectora de la UIS

Que defender la educación, el orden y los valores no siempre genera aplausos, pero sí transforma realidades de quienes hacen parte de una institución educativa superior. Su historia enseña que romper barreras de género, de miedo y de violencia exige disciplina, convicción y una profunda fe en el propósito.
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Carolina Galvis, Directora Ejecutiva de Clínica FOSCAL

Que el liderazgo con propósito transforma empresas en legados humanos y cuando las decisiones cambian vidas, la misión se convierte en orgullo.
Andrea Cote, poeta

Nos demuestra que el arte no es un lujo, sino una forma de resistencia y de salvación, pues escribir permite nombrar el miedo, atravesar la migración y reconciliar mundos distintos sin perder la memoria del origen.
Ana María Lian, directora de la Fundación Montañas Azules

Que el servicio es una forma profunda de agradecer y sanar; que ayudar a otros no requiere heroísmos, sino sensibilidad, constancia y amor organizado. Su liderazgo es una prueba de que la bondad, cuando se convierte en propósito, tiene la capacidad de cambiar vidas.
Natalia Bayona, directora ejecutiva de ONU Turismo

Que la disciplina es la prueba de que ama lo que se hace. Y que el turismo es un acto de dignidad, una manera de acercar al mundo, con respeto y humanidad, a la esencia de cada territorio.
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Gaitabunyí, agrupación musical

Que el estudio, rigor y voz abren rutas donde antes había puertas cerradas, y que su insistencia demuestra, una y otra vez, que también desde la cultura se conquista el derecho a existir en plural.
Amparo Caballero, directora de la Alianza Francesa de Bucaramanga
Que enseñar no es solo transmitir contenidos, sino crear vínculos, abrir mundos para el intercambio de culturas y sostener proyectos cuando parecen a punto de desaparecer y que cuando el trabajo se hace con rigor y sensibilidad, una persona puede transformar un espacio en un hogar simbólico para toda una ciudad.
Tita Pulido, artista
Que a veces el alma solo encuentra su rumbo cuando se atreve a escuchar lo que duele por dentro. Que hay caminos hechos de renuncias, de madrugadas silenciosas y de pequeñas revelaciones, donde una mujer aprende a mirarse sin miedo y descubre que la paz se cultiva y, al fin, renace.
Carolina Charry Reyes, rectora del New Cambridge School

Que el liderazgo nace también del ejemplo familiar, de las mujeres fuertes que anteceden nuestro camino. Nos ha enseñado que la formación humana es tan importante como los resultados académicos, y que orientar a un niño a resolver conflictos, sentir, dialogar y construir paz es un acto tan valioso como enseñarle matemáticas.
Ángela Patricia Janiot, periodista y CEO de ‘Life Memories’

Aprendimos que la credibilidad se construye paso a paso. Que el temple no se amplifica con el brillo, sino con la disciplina que sostiene los sueños.
Nora Loza, referente de marroquinería de alta calidad en Colombia

Que la líder de empresa también puede sentirse como un abrazo en la adversidad. Que la verdadera elegancia está en caminar junto a otros mientras se construye camino.
Adriana Convers, creadora de contenido experta en moda, emprendedora, mercadóloga y publicista

Que se puede desmontar estigmas, abrir espacios reales para todos los cuerpos y recordarnos que el estilo no es un privilegio: es un lenguaje. Uno que se escribe con autenticidad, inteligencia y empatía.
Sheyla Assaf, empresaria

Que una mujer puede convertir 30 metros cuadrados en un sueño de talla mundial cuando mezcla disciplina y visión. Que detrás de cada vitrina, apuesta arriesgada y jornada difícil, hay una certeza sencilla: crecer sin olvidar el origen, sostener a otros mientras se avanza y demostrar que la belleza también se construye con trabajo, fe y berraquera.
Liliana Caballero Rojas, caficultura y gerente de Hacienda Casablanca

Que los sueños sí se siembran, que pueden hasta brotar entre la roya, el cansancio y las lágrimas. Que el detalle, ese que las mujeres miramos con lupa, puede hacer que un grano se convierta en ‘oro’.
Loida Niño Franco, capitán de Corbeta de la Armada Nacional

Que una mujer puede pasar de mirar montañas a custodiar archivos marítimos, crear oficinas que antes no existían y demostrar, con rigor y constancia; y dejar huella en la memoria de un país.










