En el mundo de las mascotas, a menudo, la dinámica entre dueño y animal es más compleja de lo que parece. ¿Quién realmente lleva las riendas de la casa?

Publicado por: Redacción Vanguardia
Los dueños de mascotas, especialmente de perros y gatos, a menudo relatan historias de las ingeniosas maneras en que estos animales logran obtener lo que desean. Pero, ¿qué hay detrás de esos comportamientos, y cómo identificar cuándo tu mascota está intentando manipularte?
Los expertos en comportamiento animal, como la etóloga Lina Valencia, señalan que la manipulación no es necesariamente algo negativo o malintencionado. “Las mascotas aprenden qué comportamientos les brindan recompensas. Si maullar insistentemente les consigue comida o atención, es probable que lo repitan”, explica.
El psicólogo canino, doctor Ernesto Rodríguez, apunta que “los perros, en particular, son maestros en leer el lenguaje corporal humano. Si detectan que cierto comportamiento les genera empatía o atención, no dudarán en usarlo”.

Comportamientos más comunes
Perros
Mirada lastimera: Usan sus grandes y expresivos ojos para lograr que sus dueños cedan ante sus demandas, ya sea comida, atención o juegos.
Ladridos insistentes: Un método eficaz para llamar la atención o demandar algo específico.
Traer juguetes constantemente: Una forma de pedir juego y atención.

Gatos
Maullido constante: Los gatos pueden variar el tono y volumen de su maullido según lo que quieran comunicar.
Amasar con las patas: Aunque es un comportamiento ligado a la etapa de lactancia, también es una manera de demandar caricias o atención.
Posicionarse sobre objetos: Como computadoras o libros, para bloquear la actividad del dueño y obtener su atención.

Recomendaciones para no dejarse manipular
Establecer rutinas claras: Si tu mascota sabe que hay horas específicas para comer, jugar y descansar, será menos probable que intente manipularte fuera de esos momentos.
No ceder ante comportamientos no deseados: Si cada vez que tu gato maúlla le das comida, aprenderá que ese es el camino para obtenerla.
Entrenamiento positivo: Refuerza los comportamientos deseados con premios y caricias, y redirige o ignora los no deseados.
Consulta con expertos: Un entrenador o etólogo puede darte herramientas y estrategias para establecer una relación más equilibrada con tu mascota.
Recordemos que la relación entre humanos y mascotas debe ser siempre de respeto y amor mutuo. Identificar cuándo somos manipulados es esencial para establecer límites y garantizar una convivencia armónica.
















