Compartir comida con los gatos puede parecer inofensivo, pero algunos alimentos comunes pueden causarles intoxicaciones graves.

Publicado por: John Arias
Muchos dueños de gatos comparten de buena fe su comida con sus mascotas, sin imaginar que algunos alimentos cotidianos pueden resultar altamente peligrosos e incluso mortales para estos felinos.
La profesora Silvia Marcela Ruiz Cadena, profesora del programa de Medicina Veterinaria de la Universidad de Santander (UDES), explica por qué los gatos son tan sensibles y cuáles son los principales riesgos que suelen pasar desapercibidos.
Según la experta, el sistema hepático y el renal de los gatos funcionan de manera muy diferente al de los perros y los humanos. Esta particularidad hace que su organismo tenga dificultades para procesar muchas sustancias presentes en los alimentos que consumimos diariamente.

Comidas que nunca debería darle a su gato
Alimentos procesados, condimentados o dulces que para nosotros son normales, pueden generarles graves problemas de salud.
Además, entre las frutas que representan un riesgo importante se encuentran las brevas, los cítricos como el limón, las uvas, las pasas y las ciruelas. También las semillas de algunas frutas comunes, como las de manzana, durazno y melocotón, pueden ser tóxicas si el gato las ingiere.
En el caso de las verduras, la cebolla, el ajo y los puerros son especialmente peligrosos porque pueden provocar anemia. La papa cruda también debe evitarse por completo.
Otros alimentos que nunca deben ofrecerse a un gato son el chocolate y el café, ya que contienen sustancias que generan intoxicaciones a nivel neurológico, con síntomas como temblores y convulsiones. Lea también: ¿Su perra actúa como si tuviera cachorros? Síntomas y qué hacer ante un embarazo psicológico
El alcohol es igualmente muy tóxico para ellos. Los frutos secos, como almendras y nueces, tampoco están permitidos.
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La leche representa otro riesgo frecuente. Después de los siete meses de edad, la mayoría de los gatos desarrolla intolerancia a la lactosa, lo que suele ocasionar problemas digestivos como diarrea y malestar estomacal.
Los alimentos endulzados con azúcar o los que contienen altos niveles de sal pueden aumentar el riesgo de diabetes y dañar seriamente los riñones del felino.
La profesora Ruiz advierte que las proteínas de origen animal nunca deben suministrarse crudas. La carne o el pescado crudo, así como los huevos sin cocinar, “pueden causar gastroenteritis que va desde leve hasta severa”.
Igualmente, es importante evitar que los gatos consuman plantas ornamentales que suelen decorar los hogares, pues muchas de ellas resultan tóxicas.

Síntomas de intoxicación en gatos
Los síntomas de una intoxicación alimentaria en gatos pueden variar según el alimento y la cantidad ingerida. Entre los más comunes se observan vómitos, diarrea, temblores, debilidad y, en casos graves, convulsiones.
Si el dueño nota cualquiera de estas señales después de que el gato haya consumido algo sospechoso, lo más importante es acudir de inmediato a un centro veterinario. “Allí se puede iniciar rápidamente una terapia de soporte y desintoxicación que puede salvarle la vida”, recomienda Ruiz.
La experta aconseja que la mejor opción para alimentar a los gatos son las dietas comerciales de buena calidad. Estos alimentos ya vienen balanceados con todos los nutrientes que el felino necesita y, en la mayoría de los casos, no es necesario añadir suplementos.
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No obstante, si se desea preparar comida casera, es fundamental cocinar siempre todas las proteínas y evitar estrictamente las frutas, verduras y otros alimentos mencionados.
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