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Miércoles 15 de octubre de 2025 - 09:24 AM

“Limpia”: la película que retrata los silencios afectivos detrás del trabajo doméstico

“Limpia” retrata con sensibilidad la relación entre una trabajadora doméstica y una niña de seis años en Santiago de Chile. Dirigida por Dominga Sotomayor, la película revela cómo el afecto también puede ser una forma de desigualdad. Ya está disponible en Netflix.

Limpia, el drama psicológico chileno que desdibuja la línea entre el cuidado y la soledad. / Redes sociales
Limpia, el drama psicológico chileno que desdibuja la línea entre el cuidado y la soledad. / Redes sociales

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La figura de la trabajadora del hogar, o para muchos la “nana”, lleva décadas siendo un reflejo de las desigualdades estructurales de Latinoamérica. No solo en lo económico, sino en lo que respecta lo afectivo.

Esas mujeres que cuidan niños y niñas en su crianza, limpian, acompañan sin ser visibles, terminan muchas veces ocupando espacios que los padres dejan a un lado por, conforme dicen, su falta de tiempo debido a diferentes responsabilidades profesionales o simplemente por la rutina que los desconecta de su núcleo cercano.

La delgada línea entre el cuidado verdadero y la dependencia emocional es la que atraviesa Limpia, la nueva película de Dominga Sotomayor basada en la novela homónima de Alia Trabucco Zerán, que acaba de irrumpir en el catálogo de Netflix. Lea también: Qué ver este fin de semana: series y películas que son tendencia en Netflix y cines

La historia muestra a Estela (interpretada por María Paz Grandjean), una trabajadora doméstica que cuida a Julia, una niña de seis años, en una familia acomodada de Santiago de Chile. Durante un verano tormentoso, ambas construyen una relación donde se notan la ternura, intimidad y también las complejidades.

Estela no solo hace las tareas del hogar, sino que asume el rol de compañía, confidente y cuidadora ocasional de los desencantos y secretos de Julia. Esa cercanía creciente convive con la distancia social, con las jerarquías implícitas que la familia misma reproduce silenciosamente.

Entre el deber y el deseo de cuidar

Dicho desequilibrio es una constante a lo largo de la narración. Por ejemplo, Estela abandona cuidar de su propia madre anciana, y se desplaza casi sin cuestionar a cuidar de los otros.

Mientras tanto, los padres de la pequeña, un cirujano infantil y una mujer con un proyecto artístico, delegan buena parte del afecto y la responsabilidad emocional en la trabajadora del hogar, como si su presencia estuviera naturalizada en medio de su ausencia. Le puede interesar: El castillo de los ‘Hermanos Grimm’ está más cerca de lo que imagina, visítelo en Boyacá

Dominga Sotomayor emplea recursos que intensifican esa atmósfera íntima, como reflejos a través de los ventanales, espacios cerrados y sombras que sugieren lo que no se dice verbalmente.

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A Estela la acompañan Rosa Puga Vittini, quien da vida a Julia, la niña que se convierte en el centro de su mundo afectivo; Benjamín Westfall, como Cristóbal, el padre; Mara, interpretada por Ignacia Baeza; y Rodrigo Palacios, en un papel secundario cuya fugaz conexión con Estela expone la fragilidad y los deseos de una mujer que suele pasar desapercibida.

Vea el trailer oficial aquí:

Limpia tuvo su estreno internacional en el Festival de Cine de San Sebastián el 19 de septiembre de 2025 dentro de la sección Horizontes Latinos, y estará disponible globalmente en Netflix a partir del 10 de octubre.

Para Sotomayor, la intención no es simplemente mostrar desigualdad, sino explorar emociones reales, lo que duele, lo que se espera, lo que se asume sin decir. “Me interesa documentar emociones más que ideas” ha dicho la directora, refiriéndose al cuidado como una forma de invisibilidad, de exigencia que no se reconoce.

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