Sueños en Concreto, una obra que narra las vivencias de Puerto Resistencia en 2021, se presentará este 22 de noviembre en Cine Colombia El Cacique. Al finalizar, el público podrá conversar con su codirector y uno de los protagonistas.

El documental "Sueños en Concreto", dirigido por el alemán Anton Wenzel y la colombiana Viviana Gómez Echeverry, reconstruye desde la sensibilidad y la memoria la creación del Monumento a la Resistencia, levantado en 2021 en pleno Paro Nacional en Cali.
El resultado de este proceso será proyectado en Bucaramanga este sábado 22 de noviembre en en el Múltiplex El Cacique (Cine Colombia), que ofrecerá una función especial a las 10:30 a.m. con entrada libre.
El espacio finalizará con un conversatorio con Antón Wenzel, codirector del documental, y Jhon Alejandro Hernández, uno de los protagonistas, quienes compartirán detalles del rodaje, del proceso comunitario y del significado de un monumento que se ha convertido en símbolo de memoria, lucha y posibilidades de futuro. Lea también: Cortometrajes hechos en Santander se proyectarán en barrios de Bucaramanga: conozca la programación
La película no busca recrear el pasado como un registro histórico, sino conectar emocionalmente con las experiencias de quienes hicieron posible esta obra colectiva. Durante 18 días, la comunidad de Puerto Rellena (hoy Puerto Resistencia) se reunió para construir una estructura de cemento de nueve metros que representa un antebrazo sosteniendo la palabra “Resiste”.
“Recuerdo que la huelga se había transformado en crisis social y Cali, ciudad en la que vivíamos, se convirtió en el epicentro de las protestas. Desde nuestra terraza podíamos escuchar los disparos”, cuenta Anton.
Su estructura se forma a partir de las historias de varios participantes: Juan Carlos, empresario de la moda y líder comunitario; El Indio, habitante de calle con reflexiones filosóficas mientras enfrenta adicciones y problemas de ira; La Zarca, madre desplazada que encontró en el movimiento una posibilidad de vida digna; Jhon, soldador que perdió a su hijo por la violencia policial y halló en el monumento un nuevo sentido; Alejandro, cuyo hermano menor fue asesinado por agentes del Estado; y Bairon, un joven que tras su participación decidió estudiar y aportar a la sociedad. Cada relato revela desigualdades, rupturas, pero también resiliencia, afecto y construcción colectiva.

“La historia que estamos mostrando es la de una comunidad que se unió para construir un monumento, pero es nuestro punto de vista. No es un reportaje, ni es un documento que pretende ser objetivo porque somos cineastas y el resultado es lo que nosotros captamos que pasó. Puede que alguien no esté de acuerdo con nosotros, pero nuestro punto de vista es válido”, concluye Anton.
Según sus directores, el documental no pretende ser objetivo ni representar “la verdad” del Paro Nacional; es, más bien, su punto de vista como cineastas que buscaron comprender la vida de una comunidad atravesada por la violencia y la exclusión, pero también por la esperanza. “Buscamos el lado humano de las historias”, afirman, resaltando que la película invita a cuestionar los imaginarios sobre quienes habitan sectores marginados y preguntarnos si realmente sabemos quiénes son y cómo viven.
















