El fallecimiento de Sammy Basso, el hombre con progeria más longevo del mundo, a la edad de 28 años, volvió a poner en el foco esta condición extremadamente rara. A continuación, exploramos en detalle qué es la progeria, sus causas, síntomas y cómo Sammy Basso dedicó su vida a crear conciencia sobre esta enfermedad.

Publicado por: Redacción Tendencias
El reciente fallecimiento de Sammy Basso, a la edad de 28 años, ha generado un renovado interés en la progeria, una enfermedad genética extremadamente rara que causa un envejecimiento prematuro en los niños. Sammy, conocido por ser el hombre con progeria más longevo del mundo, dedicó su vida a estudiar y crear conciencia sobre esta condición. Lea también: El cáncer como problema de salud pública: barreras de acceso y tipos más comunes
La progeria, o síndrome de Hutchinson-Gilford, es un trastorno genético progresivo que provoca un envejecimiento acelerado en los niños. Esta enfermedad es causada por una mutación en el gen LMNA, que produce una proteína anormal llamada progerina. La acumulación excesiva de progerina daña las células, lo que resulta en un envejecimiento prematuro.
La progeria no es hereditaria y generalmente ocurre de manera aleatoria. Los niños con progeria suelen parecer sanos al nacer, pero los síntomas comienzan a manifestarse en el primer año de vida. Estos síntomas incluyen crecimiento lento, pérdida de grasa subcutánea y cabello, piel arrugada, y problemas cardiovasculares.
A medida que la enfermedad progresa, los niños desarrollan características físicas distintivas, como una frente prominente, ojos grandes y una nariz delgada con punta aguileña. Aunque la progeria afecta gravemente el cuerpo, el desarrollo motor y la inteligencia de los niños no se ven comprometidos.

La esperanza de vida promedio para los niños con progeria es de aproximadamente 15 años. Las complicaciones más graves incluyen enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares, que son las principales causas de muerte en estos pacientes. Sin embargo, Sammy Basso desafió las probabilidades al vivir hasta los 28 años, convirtiéndose en un símbolo de esperanza y resiliencia para muchos. Lea también: Tendencias menos invasivas: lo que debe saber antes de elegir un tratamiento estético
Sammy Basso nació en 1995 en Schio, Italia, y fue diagnosticado con progeria a los dos años. A lo largo de su vida, Sammy se convirtió en un defensor incansable de la investigación sobre la progeria. En 2005, su familia fundó la Asociación Italiana de Progeria para apoyar la investigación y aumentar la conciencia sobre la enfermedad.
Sammy ganó reconocimiento internacional a través del documental de National Geographic “Sammy’s Journey”, que seguía sus viajes por la Ruta 66 en los Estados Unidos. A pesar de los desafíos físicos, Sammy mantuvo una actitud positiva y un sentido del humor contagioso, inspirando a muchos con su valentía y determinación.
Aunque no existe una cura para la progeria, se han desarrollado tratamientos que pueden ralentizar la progresión de la enfermedad. Uno de los medicamentos más prometedores es el lonafarnib, que ha demostrado aumentar la esperanza de vida de los pacientes en un promedio de dos años y medio. Además, la terapia física ayuda a los niños con progeria a mantener la movilidad y manejar el dolor.
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El legado de Sammy Basso perdura a través de su trabajo en la Asociación Italiana de Progeria y su impacto en la comunidad científica. Su vida y su lucha contra la progeria han inspirado a muchos a continuar investigando y buscando tratamientos más efectivos para esta enfermedad rara.

¿Cuánto tiempo vive alguien con progeria?
La progeria, también conocida como síndrome de Hutchinson-Gilford, es una enfermedad genética extremadamente rara que causa un envejecimiento acelerado en los niños. La esperanza de vida promedio para las personas con progeria es de aproximadamente 15 años. Sin embargo, algunos individuos pueden vivir más allá de esta edad, llegando incluso a los 20 años o más, dependiendo de varios factores, incluyendo el acceso a tratamientos médicos y la gestión de complicaciones asociadas. Lea también: Rector de la Udes recibe premio en Congreso de la Sociedad Internacional de Hipertensión
Las personas con progeria enfrentan complicaciones cardiovasculares graves, siendo la principal causa de muerte las enfermedades como la aterosclerosis, que provoca el endurecimiento y estrechamiento de las arterias, lo cual puede llevar a ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares.
Sin embargo, en los últimos años, se han desarrollado tratamientos médicos que pueden ralentizar la progresión de la enfermedad; uno de los medicamentos más prometedores es el lonafarnib, que ha demostrado aumentar la esperanza de vida de los pacientes en un promedio de dos años y medio, ya que ayuda a reducir la acumulación de progerina, la proteína defectuosa que causa el envejecimiento prematuro.
Además, la terapia física y otros tratamientos de apoyo pueden ayudar a los niños con progeria a mantener la movilidad y manejar el dolor, mejorando así su calidad de vida y, en algunos casos, extendiendo su esperanza de vida.
La investigación sobre la progeria ha avanzado considerablemente en las últimas décadas. Los científicos han identificado la mutación genética específica que causa la enfermedad y han desarrollado tratamientos que pueden ralentizar su progresión. Además, las organizaciones dedicadas a la progeria, como la Progeria Research Foundation, continúan trabajando para encontrar una cura y mejorar la calidad de vida de los afectados.















