A propósito del Día Mundial del Vitiligo, que se conmemora cada 25 de junio, expertos hacen un llamado a la empatía y la educación para frenar la estigmatización de una condición que afecta hasta al 2 % de la población global.

Publicado por: Redacción Salud
El vitíligo es una enfermedad autoinmune crónica que se caracteriza por la pérdida progresiva de los melanocitos, las células responsables de producir el pigmento que da color a la piel, el cabello y algunas mucosas. Como consecuencia de este proceso, aparecen manchas blancas de diferentes tamaños en distintas partes del cuerpo.
Aunque su causa exacta aún no se conoce por completo, la ciencia médica ha determinado que en su aparición intervienen factores genéticos, inmunológicos y ambientales. Puede afectar a personas de cualquier edad, sexo o grupo étnico, aunque con frecuencia suele iniciarse antes de los 30 años.
Se estima que entre el 0,5 % y el 2 % de la población mundial vive con esta condición. En Colombia, aunque no existen cifras exactas de prevalencia nacional, es considerada una enfermedad relativamente frecuente en la consulta dermatológica. Además: La lucha contra el vitiligo no solo es médica, sino también social

Vitíligo: Manifestaciones y señales visibles en la piel
El principal signo de alerta es la aparición de manchas blancas bien delimitadas en la piel. Si bien generalmente no produce dolor, picazón ni síntomas físicos graves, sus manifestaciones visibles suelen localizarse en:
Zonas comunes: Rostro, manos, pies, codos y rodillas.
Otras áreas: Pérdida de color en el cabello, las pestañas, las cejas o la barba.
“El vitíligo no define a quien lo padece. La información, la empatía y la educación son herramientas fundamentales para construir una sociedad más incluyente, donde las diferencias sean vistas como una expresión natural de la diversidad humana”, explica la Dra. Claudia Patricia Angarita Poblador, docente de la Especialización en Medicina Familiar de la Fundación Universitaria Juan N. Corpas.

El verdadero impacto del vitíligo: La salud mental y la calidad de vida
Aunque el vitiligo no pone en riesgo la vida biológica de los pacientes, sí puede afectar profundamente su salud mental. Se recomienda: Vitiligo: cuando la piel cuenta una historia única
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La exposición pública de las manchas, sumada a los estrictos estándares de belleza impuestos por la sociedad, detona con frecuencia:
Afectación severa de la autoestima y la imagen corporal.
Dificultades en las relaciones sociales y laborales.
Episodios de ansiedad, tristeza, aislamiento social e incluso depresión.
Por esta razón, los especialistas insisten en que el acompañamiento médico de los pacientes debe ser integral, involucrando no solo el manejo dermatológico, sino también un fuerte apoyo emocional y familiar.

Opciones de tratamiento y avances médicos del vitíligo
En la actualidad no existe una cura definitiva, pero sí se dispone de diferentes opciones terapéuticas orientadas a estabilizar la enfermedad y favorecer la repigmentación de las zonas afectadas:
Tratamientos tópicos: Cremas y ungüentos específicos que ayudan a regular la respuesta inmune local en la piel.
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Fototerapia: Uso controlado de luz ultravioleta para estimular las células pigmentarias.
Medicamentos sistémicos: Fármacos orales reservados para casos seleccionados y bajo estricto criterio médico.
En ese sentido, la especialista Angarita Poblador enfatiza que “la respuesta al tratamiento varía de una persona a otra, por lo que el manejo debe ser estrictamente individualizado y supervisado por profesionales de la salud”.















