Salud
Viernes 07 de agosto de 2026 - 12:00 AM

La vejez activa comienza con los hábitos que se construyen hoy

Mantener la independencia en la vejez no depende únicamente del paso de los años, sino de los hábitos que se construyen desde etapas tempranas. Para el fisioterapeuta Óscar Niño Vera, la alimentación, la actividad física y el descanso son los pilares para preservar la movilidad, prevenir enfermedades y disfrutar de una mejor calidad de vida.

Suministradas magnific /VANGUARDIA
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Cada vez son más frecuentes los problemas de salud asociados al sedentarismo y a los malos hábitos desde edades tempranas. El aumento del sobrepeso, la obesidad, la diabetes y la hipertensión en personas jóvenes evidencia que el cuidado del cuerpo no debe comenzar cuando aparecen las molestias, sino mucho antes.

Oscar Niño Vera, fisioterapeuta, antropometrista ISAK y entrenador personal especializado en rehabilitación deportiva, explica que el cuerpo humano está diseñado para mantenerse en movimiento. Sin embargo, el uso prolongado de dispositivos electrónicos, las largas jornadas frente al computador y la disminución de la actividad física han favorecido estilos de vida cada vez más sedentarios, con consecuencias que suelen manifestarse años después.

“Nuestro cuerpo evolucionó para moverse. Cuando dejamos de hacerlo, aumentan los factores de riesgo para desarrollar enfermedades metabólicas y limitaciones físicas que afectan la calidad de vida”, señala el especialista.

Además, construir una vejez saludable no significa esperar a la adultez mayor para cambiar los hábitos. Por el contrario, es un proceso que comienza desde la infancia y la juventud, cuando es posible fortalecer el organismo y prevenir el deterioro físico que suele aparecer con el paso del tiempo.

Tres pilares para llegar a una vejez activa

El primer paso es mantener una alimentación equilibrada, con una dieta rica en proteínas, acompañada de frutas, verduras, una adecuada hidratación y un consumo moderado de carbohidratos y grasas, aporta los nutrientes necesarios para conservar la masa muscular, fortalecer los tejidos y favorecer el correcto funcionamiento del organismo.

A este hábito se suma la actividad física. La Organización Mundial de la Salud recomienda realizar al menos 150 minutos de ejercicio a la semana, una meta que puede alcanzarse mediante caminatas, deportes recreativos, ejercicios de fuerza, entrenamiento funcional o actividades como baile y aeróbicos. Lo importante, asegura el especialista, es encontrar una práctica que permita mantenerse activo de manera constante.

El tercer componente suele ser el más descuidado: el descanso. Dormir entre seis y ocho horas favorece la recuperación muscular, la regeneración de los tejidos y el adecuado funcionamiento del sistema nervioso. Por el contrario, la falta de sueño incrementa los niveles de estrés, disminuye las defensas del organismo y afecta la capacidad de recuperación física.

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Suministradas magnific /VANGUARDIA
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Prevenir antes que tratar

Desde la fisioterapia, el objetivo no es únicamente atender lesiones cuando aparecen, sino preservar la movilidad y la funcionalidad del cuerpo antes de que surjan limitaciones.

Por eso, el especialista recomienda buscar una valoración profesional cuando aparecen molestias musculares o articulares frecuentes, dificultades para realizar actividades cotidianas, dolores derivados de posturas prolongadas o movimientos repetitivos, e incluso cuando se desea conocer el estado físico para iniciar un plan de ejercicio de forma segura.

Durante estas valoraciones se analizan aspectos como la composición corporal, la movilidad, la fuerza, la postura y los hábitos diarios, con el fin de establecer estrategias preventivas que incluyan pausas activas, ejercicios de fortalecimiento y programas de movilidad adaptados a las necesidades de cada persona.

Según, estos cuidados también ayudan a prevenir la pérdida progresiva de masa muscular, conocida como sarcopenia, una condición frecuente durante el envejecimiento que incrementa el riesgo de caídas, lesiones y pérdida de autonomía.

El especialista concluye que nunca es demasiado temprano para empezar a cuidar el cuerpo. Adoptar hábitos saludables desde edades tempranas no solo disminuye el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas, sino que permite llegar a la adultez mayor con mayor movilidad, independencia y bienestar.

Cinco hábitos para cuidar el cuerpo desde hoy

  • Mantener una alimentación equilibrada.
  • Realizar al menos 150 minutos de actividad física a la semana.
  • Dormir entre seis y ocho horas cada noche.
  • Permanecer en movimiento durante la jornada y evitar el sedentarismo.
  • Consultar al fisioterapeuta ante molestias persistentes o como parte de una valoración preventiva.

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La prevención no comienza cuando aparece el dolor, sino mucho antes, con decisiones cotidianas que protegen la movilidad y la independencia.

Para mayor información: fitnesspeoplecolombia.com

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