El tabaquismo es una crisis de salud en Colombia: causa 35.000 muertes anuales y es el principal factor de riesgo para la EPOC, la tercera causa de muerte en el país.

Publicado por: Redacción Salud
El tabaquismo continúa siendo una de las amenazas más letales para la salud pública. En Colombia, las cifras son alarmantes: cerca de cuatro millones de personas consumen tabaco y, como consecuencia directa, 35.000 colombianos mueren cada año por enfermedades asociadas a este hábito.
Más allá del impacto global, donde el tabaco cobra cerca de 7 millones de vidas anualmente, en el territorio nacional el panorama es crítico debido a su estrecha relación con el desarrollo de enfermedades respiratorias crónicas y progresivas, como la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC).

EPOC: Una pandemia silenciosa en Colombia
La EPOC, que se manifiesta como una dificultad permanente para respirar, ha escalado posiciones hasta convertirse en la tercera causa de muerte en Colombia y la cuarta a nivel mundial. Según el estudio PREPOCOL II, la prevalencia de esta enfermedad en colombianos mayores de 40 años alcanzó el 12,1 %, lo que representa un incremento del 36 % en las últimas dos décadas.
Lo más preocupante, según los expertos, es que gran parte de los pacientes son diagnosticados en etapas avanzadas, cuando el daño pulmonar ya es severo. Al respecto, se estima que cerca del 40 % de los casos de EPOC están directamente ligados al consumo de tabaco, lo que subraya la urgencia de intervenciones preventivas.

¿Qué pasa cuando decide dejar de fumar?
El cuerpo humano posee una capacidad sorprendente de recuperación. Abandonar el tabaco genera beneficios casi inmediatos, según destaca Mónica Olmos, gerente médica del área respiratoria de GSK Colombia:
- 24 horas después: Los niveles de monóxido de carbono en la sangre comienzan a normalizarse y el cuerpo activa su proceso de recuperación.
- Tres meses después: Los pulmones recuperan capacidad de autolimpieza y la función pulmonar puede mejorar hasta en un 10 %.
- Al cabo de un año: El riesgo de complicaciones cardiovasculares disminuye significativamente, mejorando la calidad de vida y la capacidad respiratoria.

Además de los beneficios clínicos, el ahorro económico es considerable. Un fumador que consume una cajetilla diaria en Colombia puede gastar más de 4,3 millones de pesos al año, sin contar los gastos adicionales en atención médica y seguros.
“Hablar de prevención y del abandono del consumo de tabaco puede marcar la diferencia en la calidad de vida de millones de personas y contribuir a construir un futuro con más salud para todos” agregó la doctora Olmos.















