Expertos señalan que los suplementos de testosterona deben usarse bajo supervisión de un médico y su uso inadecuado “puede causar infartos, problemas cerebrales, daños en el hígado y en el sistema endocrinólogo”.

Publicado por: Redacción Vanguardia
El deseo sexual, una fuerza intrínseca que conecta a las personas a nivel íntimo, puede ser influenciado por factores físicos, psicológicos y hormonales. En la era de la medicina moderna, los suplementos como la testosterona han emergido como una opción para aquellos que buscan mejorar su libido.
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Sin embargo, ¿son realmente efectivos? Y más importante aún, ¿cuán seguros son?
La ciencia detrás del deseo
La testosterona, una hormona esteroidea, es conocida como la “hormona masculina”, aunque también está presente en las mujeres. En ambos sexos, juega un papel crucial en la libido, la masa muscular, la distribución de la grasa y la producción de glóbulos rojos.
Estudios han demostrado que niveles bajos de testosterona pueden estar asociados con una disminución del deseo sexual. Sin embargo, este es solo uno de muchos factores que pueden influir en la libido.

Beneficios de los suplementos
Los suplementos de testosterona, a menudo recetados para el hipogonadismo (una condición donde el cuerpo no produce suficiente testosterona), pueden mejorar el deseo sexual en aquellos con niveles bajos de la hormona.
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Además de la testosterona, otros suplementos y medicamentos como la flibanserina, aprobada por la FDA para tratar el trastorno del deseo sexual hipoactivo en mujeres, han mostrado beneficios en algunos pacientes.
Riesgos y precauciones
Si bien estos tratamientos pueden ofrecer beneficios, no están exentos de riesgos. Alberto Reyes, endocrinólogo, advierte: “El abuso de la testosterona puede conducir a problemas cardíacos, hepáticos, aumento del riesgo de apnea del sueño, y en hombres, agrandamiento de la próstata y disminución de la producción de esperma”.
Además, no todos los problemas de libido se deben a niveles bajos de testosterona. Factores como el estrés, la medicación, los problemas de relación y otras condiciones médicas pueden influir en el deseo sexual.

Consejos para un uso seguro
Consulta a un especialista: Antes de considerar cualquier tratamiento, es esencial obtener una evaluación médica adecuada para identificar la causa subyacente del problema.
Infórmate: Conoce los posibles efectos secundarios y contraindicaciones de cualquier suplemento o medicamento.
Vigilancia médica: Si decides seguir un tratamiento, es vital hacerlo bajo supervisión médica y realizar chequeos regulares.
Enfoque holístico: Además de los suplementos, considera terapias como el asesoramiento o la terapia de pareja, y no subestimes el poder de un estilo de vida saludable para mejorar la salud sexual.
La testosterona y otros suplementos pueden ofrecer soluciones a quienes enfrentan problemas de deseo sexual, pero no son una panacea. Un enfoque informado y equilibrado es crucial para garantizar la salud y el bienestar sexual.















