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Viernes 13 de septiembre de 2024 - 02:26 PM

Un oasis de color y vida: el Mariposario del Tolima

En el corazón de Ibagué, un oasis de color y vida florece. El Mariposario del Tolima es un hermoso jardín, un santuario donde la naturaleza se revela en todo su esplendor. Miles de mariposas revolotean entre flores y plantas, creando un espectáculo visual que cautiva a grandes y pequeños. Cada especie, con sus colores y patrones únicos, es una obra de arte de la naturaleza.

Mariposario del Tolima. Foto: Marwin Tavera Vera / VANGUARDIA
Mariposario del Tolima. Foto: Marwin Tavera Vera / VANGUARDIA

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Ibagué, conocida por su patrimonio musical, es una ciudad del oeste de Colombia. Ubicada en el centro-occidente del país, sobre la Cordillera Central de los Andes, entre el Cañón del Combeima y el Valle del Magdalena, y en cercanías del Nevado del Tolima, es la capital del departamento de Tolima.

En su zona rural, se encuentra el Mariposario del Tolima, a 5 km al noreste de Ibagué, en el Bosque de Caracolís del Vergel y a una altitud de 1145 msnm. Este bosque se ha transformado en un museo natural y es el primer mariposario abierto en Colombia. Con una extensión de 4 hectáreas, es un bosque húmedo tropical que, tras dos años de cuidado, alberga 48 especies de mariposas nativas en un hábitat restaurado.

“Lo que el ojo no ve, un viaje de río” del maestro Guillermo Londoño. Foto: Marwin Tavera Vera / VANGUARDIA
“Lo que el ojo no ve, un viaje de río” del maestro Guillermo Londoño. Foto: Marwin Tavera Vera / VANGUARDIA

Al ingresar al recinto, se expone un compilado de pinturas que retratan los diferentes colores y paisajes del Tolima. Se trata de la obra “Lo que el ojo no ve, un viaje de río” del maestro Guillermo Londoño.

“Mis pinturas parten inicialmente del color, que mezclo aleatoriamente y esparzo sobre la tela. Y así, como quien sale a cazar figuras buscando en las nubes formas, mis cuadros se van construyendo a partir de accidentes y manchas controladas que van creando lugares inventados o de una memoria lejana. Paisajes abstractos, entre neblinas y ríos y montañas, ausentes de figuras humanas, pero no de sus huellas o cicatrices, como carreteras, luces o siembras que los transforman y alteran” , cuenta el pintor.

Colombia es hogar de aproximadamente el 20 % de todas las especies de mariposas del mundo, con más de 3,740 especies registradas. De estas, 289 son exclusivas del país. Foto: Marwin Tavera Vera / VANGUARDIA
Colombia es hogar de aproximadamente el 20 % de todas las especies de mariposas del mundo, con más de 3,740 especies registradas. De estas, 289 son exclusivas del país. Foto: Marwin Tavera Vera / VANGUARDIA

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El mariposario funciona como un Laboratorio de Biodiversidad Urbana, promoviendo la creación y cooperación en proyectos ambientales para Ibagué y Tolima, alineándose con la filosofía de la conferencia Hábitat III de las Naciones Unidas, que busca un compromiso renovado para el desarrollo urbano sostenible.

María Victoria Vila Mejía, directora general del Mariposario del Tolima, gestora ambiental. Foto: Marwin Tavera Vera / VANGUARDIA
María Victoria Vila Mejía, directora general del Mariposario del Tolima, gestora ambiental. Foto: Marwin Tavera Vera / VANGUARDIA
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Pequeños puntos brillantes, objetos voladores no identificados nos recuerdan que todo es posible, y que la imaginación y la realidad están estrechamente relacionadas para hacer de cada uno de nosotros un individuo único

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Guillermo Londoño
El caparazón de las chicharras, conocido como exoesqueleto, es lo que queda cuando las ninfas se transforman en adultos. Este exoesqueleto se endurece y se queda pegado a los troncos de los árboles mientras la chicharra adulta despliega sus alas. Foto: Marwin Tavera Vera / VANGUARDIA
El caparazón de las chicharras, conocido como exoesqueleto, es lo que queda cuando las ninfas se transforman en adultos. Este exoesqueleto se endurece y se queda pegado a los troncos de los árboles mientras la chicharra adulta despliega sus alas. Foto: Marwin Tavera Vera / VANGUARDIA

La junta directiva y su directora, María Victoria Vila Mejía, han convocado a diversas entidades y ciudadanos para formar una alianza estratégica que fomente cambios de actitud hacia la conservación del ecosistema andino y mejores prácticas ambientales, en respuesta a los impactos del cambio climático. Además, están recopilando estudios y fotografías de la región para su difusión y valoración.

Visitar el Mariposario del Tolima es una experiencia inolvidable. Un lugar donde el tiempo parece detenerse y la conexión con la naturaleza se hace más fuerte. Si busca un escape de la rutina, viajar y maravillarse con la belleza de la vida, este es el lugar perfecto.

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