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Jueves 30 de abril de 2026 - 06:17 PM

El lujoso lugar donde se escondía la suegra de Carolina Flores en Caracas

La sospechosa del crimen de la exreina fue ubicada en un apartamento alquilado. Conozca cómo se logró su arresto antes de que la Interpol reaccionara.

El lujoso lugar donde se escondía la suegra de Carolina Flores en Caracas. | Foto: Vanguardia /Capturas tomadas de Redes / API.
El lujoso lugar donde se escondía la suegra de Carolina Flores en Caracas. | Foto: Vanguardia /Capturas tomadas de Redes / API.

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Publicado por: Redacción Vanguardia

La tranquilidad de El Cigarral, uno de los sectores más exclusivos y custodiados de Caracas, se vio interrumpida por un operativo que puso fin a la huida de Érika María Guadalupe Herrera. La mujer, señalada como la principal sospechosa del asesinato de su propia nuera, la exreina Carolina Flores, buscó refugio en el corazón de la alta sociedad venezolana, intentando camuflarse entre edificios de lujo y calles silenciosas tras cometer el crimen en Ciudad de México.

Una escala en Panamá y el refugio en El Hatillo

La reconstrucción de su fuga revela una frialdad absoluta. Herrera no esperó a que el rastro se enfriara; apenas 24 horas después de que Carolina Flores recibiera seis impactos de bala el pasado 15 de abril, su suegra ya estaba en el aire. La mujer de 63 años aprovechó un vacío de tiempo crucial: mientras su hijo apenas formalizaba la denuncia y las autoridades mexicanas procesaban la orden de captura, ella cruzaba los filtros de seguridad del aeropuerto de Ciudad de México sin ninguna alerta en su contra.

Su salida no parece haber sido fruto de una planeación meticulosa, sino de la desesperación por abandonar territorio mexicano. Según reportes de periodistas locales en Venezuela, Herrera tomó el primer vuelo disponible que encontró en la terminal aérea. Ese trayecto la llevó inicialmente a Ciudad de Panamá, donde hizo una escala técnica antes de aterrizar en la capital venezolana el 16 de abril. Ese mismo día, utilizando una App virtual, alquiló un lujoso apartamento en el municipio de El Hatillo, buscando la discreción que solo el dinero puede comprar en una zona de clase alta.

El astuto movimiento para evitar que escapara

Aunque el paradero de Herrera fue identificado rápidamente gracias a la coordinación entre las fiscalías de México y Venezuela, capturarla legalmente representó un reto de alta tensión. Cuando los uniformados llegaron al edificio en El Cigarral, la ficha roja de Interpol —el mecanismo que permite detener a una persona con fines de extradición en cualquier país— aún no se había oficializado.

Ante la presencia policial, Herrera mostró una actitud desafiante. Se resistió al procedimiento alegando que, al estar fuera de México, no podía ser procesada por un delito que, según sus palabras, no cometió. Fue en ese instante donde la estrategia de las autoridades venezolanas cambió: ante sus gritos y la negativa a colaborar, la arrestaron bajo el cargo de desacato a la autoridad. Esta figura legal permitió mantenerla bajo custodia durante 48 horas, el tiempo justo y necesario para que la orden internacional de Interpol se hiciera efectiva y blindara su detención.

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Publicado por: Redacción Vanguardia

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