Para algunos, añadir zanahoria es una tradición culinaria que aporta dulzor y textura al plato; para otros, se dice que absorbe la grasa del tamal durante la cocción.

Publicado por: Redacción Tendencias
El tamal, ícono de la gastronomía colombiana, vuelve a ser el centro de atención en mesas familiares y eventos culturales durante la época decembrina. Ya sea al estilo tolimense, valluno o en forma de hayaca norte antandereana, esta preparación tradicional acompaña las festividades navideñas y despierta curiosidad por un pequeño pero controversial ingrediente: la rodaja de zanahoria.
La receta del tamal para Navidad
El tamal, con su mezcla de carnes, arroz, masa y condimentos, incluye en muchas parte de colombia una rodaja de zanahoria cuya función ha sido motivo de debate. Para algunos, este ingrediente es una tradición culinaria que aporta dulzor y textura al plato; para otros, se dice que absorbe la grasa durante la cocción, convirtiéndola en un elemento que no debería comerse, por razones de salud.
Algunos chefs han explicado que aunque no hay evidencia científica que respalde que la zanahoria sea perjudicial, quienes buscan reducir el consumo de grasa pueden optar por no comerla. “Es recomendable no comerse la zanahoria en el tamal porque absorbe toda la grasa, pero no es necesariamente dañino”, aclaró.

¿Se debe comer la zanahoria del tamal?
Más allá del debate sobre su papel en la absorción de grasas, la zanahoria tiene propiedades que enriquecen el tamal desde una perspectiva culinaria y nutricional. Según el medio internacional TastingTable, este vegetal no solo aporta un dulzor característico, sino que también equilibra la acidez del plato, ayudando a neutralizar el nivel de pH y balanceando los sabores.
Desde el punto de vista nutricional, la Fundación Española de la Nutrición (FEN) destaca que la zanahoria es una excelente fuente de vitamina A, carotenoides y otros nutrientes esenciales como luteína, potasio y vitamina C. Estos componentes benefician la salud ocular, la piel y el sistema inmunológico, lo que convierte a la zanahoria en un elemento valioso, incluso en pequeñas cantidades.
Aunque la zanahoria en el tamal puede seguir siendo tema de debate, lo cierto es que este detalle no disminuye el encanto de uno de los platos más queridos por los colombianos.












