Manuel Masalva, actor mexicano de 43 años, contrajo la infección durante un viaje a Dubái y Tailandia. Los médicos reportan que su estado de salud es grave.

Publicado por: Redacción Tendencias
El actor mexicano Manuel Masalva enfrenta un grave estado de salud tras ser diagnosticado con una severa infección mientras se encontraba en el extranjero. Durante un viaje a Dubái, Masalva contrajo una bacteria conocida como Burkholderia, que ha afectado gravemente su sistema respiratorio, obligando a los médicos a inducirlo al coma para intentar estabilizarlo.
En un principio, el intérprete de 43 años disfrutaba unas vacaciones en Filipinas, pero comenzó a presentar síntomas como fuertes dolores en la cadera, fiebre alta y dificultad para caminar. Tras ser trasladado a Dubái, los exámenes médicos confirmaron la presencia de una bacteria altamente resistente, frecuente en ambientes húmedos y difícil de tratar con antibióticos convencionales.
Aunque inicialmente mostró señales de mejoría, su estado de salud se deterioró rápidamente. La infección llegó a comprometer sus pulmones, provocando serios problemas respiratorios y forzando a los especialistas a tomar la drástica medida de inducirlo al coma para proteger sus órganos. Lea: Muere Rubby Pérez: Así fue el momento en que se desplomó el techo de la discoteca
Actualmente, Masalva permanece hospitalizado en una clínica privada bajo observación permanente. Su familia se desplazó a Dubái para acompañarlo; al principio solo podían verlo a través de un cristal, aunque más tarde se les permitió ingresar brevemente a su habitación.
Ante los elevados gastos médicos, amigos y colegas del actor, como Mario Morán y Alberto Guerra, organizaron una campaña de donaciones a través de la plataforma GoFundMe para apoyar los costos del tratamiento y la estancia en el extranjero.
¿Qué bacteria afecta a Manuel Masalva?
El microorganismo identificado es de la familia Burkholderia, conocido por su capacidad de resistir múltiples tratamientos antibióticos. Aunque en individuos sanos sus efectos suelen ser controlables, representa un alto riesgo para personas inmunodeprimidas o con antecedentes respiratorios. Las infecciones causadas por esta bacteria pueden derivar en graves complicaciones como sepsis e insuficiencia respiratoria, lo que dificulta su manejo clínico incluso en hospitales especializados.














