La cantante vallenata reaccionó con dureza a un comentario del presidente Gustavo Petro durante un acto oficial en Bogotá, desatando un debate nacional sobre religión, libertad de expresión y respeto por las creencias cristianas.

Publicado por: Redacción Tendencias
La cantante vallenata Ana del Castillo protagonizó una fuerte reacción pública tras unas declaraciones del presidente Gustavo Petro sobre figuras centrales del cristianismo, lo que abrió un nuevo debate en Colombia entre sectores religiosos, sociales y políticos. El pronunciamiento del mandatario, hecho durante un acto oficial en Bogotá, generó interpretaciones encontradas y reavivó discusiones sobre los límites entre la libertad de expresión, la fe y el discurso desde el poder.
La controversia se originó durante el discurso de Petro en la reapertura del Hospital San Juan de Dios, cuando afirmó que “Jesús hizo el amor, sí, a lo mejor con María Magdalena, porque un hombre así, sin amor, no podría existir”. La frase fue ampliamente difundida en redes sociales y medios de comunicación, y para numerosos creyentes representó una lectura no tradicional de los textos bíblicos, lo que despertó incomodidad e indignación en distintos sectores religiosos.
En respuesta, Ana del Castillo publicó un video en sus redes sociales en el que manifestó su desacuerdo de manera enfática. En su mensaje aseguró: “Yo no me avergüenzo de Cristo, yo soy hija de Cristo. La gente dice que no puedo hablar, pero voy a hablar”. La artista defendió públicamente su fe y cuestionó las palabras del presidente, a quien se dirigió de forma directa: “¿Sabes una cosa, Petro? Te metiste con Dios, oíste. Y te van a llegar consecuencias graves. Blasfemaste contra el Señor, oíste, desgraciado”.
La cantante también puso en duda el sustento religioso de las afirmaciones del mandatario y apeló al respeto por las creencias cristianas. “¿Dónde en la Biblia dice que Jesús hizo el amor con alguien? Ojo, que en la Biblia no se puede modificar ni una tilde ni una coma”, expresó. A su juicio, más allá de las posiciones ideológicas o personales, las figuras públicas deben ser cuidadosas con sus palabras en un país donde una gran parte de la población se identifica con el cristianismo.
El pronunciamiento de la artista se sumó al de otros actores institucionales. La Conferencia Episcopal de Colombia pidió respeto por las creencias religiosas y recordó que los asuntos teológicos no corresponden al ámbito de las autoridades civiles. En su comunicado, los obispos enfatizaron que “la Constitución protege el derecho de las personas a profesar y difundir su fe sin interferencia de autoridades públicas”. La polémica, que se trasladó rápidamente a las redes sociales, dejó ver la polarización entre quienes respaldaron la postura de la cantante y quienes defendieron la libertad de expresión del presidente, en un debate que sigue abierto en la opinión pública.














