Un estudio internacional identifica niveles elevados de bisfenol A en gatos que viven exclusivamente en interiores, lo que genera inquietud entre expertos en salud animal y ambiental.

Publicado por: María José Díaz Calderón
En la última semana, un estudio científico de alcance internacional puso bajo la lupa a los gatos domésticos que nunca salen al exterior: estos animales presentan niveles significativamente más altos de bisfenol A (BPA) en su pelaje que sus congéneres que sí tienen acceso al exterior, alertan investigadores.
Este compuesto, ampliamente utilizado en la fabricación de plásticos y resinas, actúa como un disruptor endocrino, capaz de interferir con el sistema hormonal de los seres vivos. Su presencia en artículos cotidianos desde envases hasta muebleshace que esté prácticamente en todos los hogares modernos, incluso en aquellos que parecen más seguros para mascotas.

¿Qué es el bisfenol A y por qué importa?
El bisfenol A es una sustancia química industrial introducida masivamente en el mercado desde principios del siglo XX para producir plásticos rígidos como el policarbonato. Está presente en envases de alimentos, botellas reutilizables, revestimientos de latas, juguetes, electrodomésticos y superficies plásticas. Debido a su uso generalizado, la producción global supera miles de millones de toneladas anuales.
Muchos países han restringido su uso en productos infantiles, el BPA sigue siendo común en otros objetos de consumo. Se le ha asociado con alteraciones hormonales en humanos y animales, y algunos estudios lo vinculan a problemas metabólicos, obesidad y disfunciones reproductivas. Tambien te puede interesar: Escándalo por orden de ‘dar de baja’ a animales enfermos en la UBA de Bucaramanga

Exposición constante de gatos en entornos cerrados
El análisis realizado a pelo de 70 gatos clínicamente sanos reveló que el 97 % de las muestras contenía BPA detectable. Las cifras promedio en felinos que viven en interiores fueron considerablemente mayores que en aquellos que pasan tiempo afuera. Según los autores del estudio, esta diferencia sugiere que los objetos del hogar como alfombras, muebles y electrodomésticos actúan como fuentes continuas de exposición a este compuesto en espacios cerrados.
Veterinarios consultados por medios internacionales señalan que los gatos, debido a su comportamiento de acicalamiento frecuente, pueden ingerir o inhalar más polvo y partículas químicas que otros animales domésticos, lo que podría explicar los resultados observados. Se requiere más investigación para determinar los efectos clínicos a largo plazo de esta exposición. También te puede interesar: Tras denuncias de crueldad animal, tres funcionarios de la UBA de Bucaramanga salieron de sus cargos

El impacto en la salud animal y humana
Los especialistas advierten que el hallazgo no sólo incumbe a los gatos: si estos animales reflejan una presencia elevada de BPA en el ambiente doméstico, es posible que las personas que comparten ese mismo espacio también estén expuestas, aunque en grados distintos. Esto abre la discusión sobre la necesidad de evaluar la calidad del aire y las fuentes de partículas domésticas en hogares con mascotas. Se recomienda: Día del Gato: ¿está listo para recibir uno en casa?
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Se recomiendan medidas básicas como reducir el uso de plásticos en la casa, limpiar con regularidad el polvo donde estos compuestos pueden acumularse y promover la ventilación de los ambientes.
















