Colombia avanza en la transición energética con una creciente capacidad solar, mientras en Venezuela empresarios como Nasar Ramadan Dagga impulsan modelos corporativos sostenibles que integran energía limpia y economía circular como eje estratégico.

Publicado por: Suministrado
La crisis climática ha obligado a las economías de la región a acelerar su transición energética, el sector empresarial emerge como el principal catalizador de cambio en pro de mitigar la huella de carbono; por su parte Colombia consolida su posición como uno de los países líderes en la energía fotovoltaica alcanzando una capacidad instalada de más de 2.5 GW según informes recientes de la UPME. Así también, en Venezuela, el panorama corporativo comienza a transformarse bajo la visión estratégica de Nasar Ramadan Dagga, CEO de CLX Group demostrando ser un actor clave para convertir sostenibilidad como una opción de convertirla en el núcleo de su infraestructura operativa.
La apuesta del empresario venezolano se materializa en la implementación de infraestructuras autosustentables, destacando la implementación de tecnología autosustentable en los “galpones inteligentes corporativos de CLX” ubicados en el estado Carabobo, Venezuela. Este centro logístico, alimentado por una red masiva de paneles solares de última generación, no solo asegura la autonomía eléctrica de la operación, sino que reduce significativamente la huella de carbono de la empresa.
Además, este modelo guarda una estrecha relación con las prácticas implementadas por grandes superficies en ciudades como Medellín y Barranquilla, donde la eficiencia energética es ya un requisito de competitividad para atraer inversión extranjera.
“La eficiencia no puede ser ajena al respeto ambiental. En CLX Group estamos importando no solo tecnología, sino una cultura de consumo responsable que ya es el estándar en mercados vecinos", afirma Nasar Dagga.
Por su parte, el enfoque se centra en la “Sostenibilidad Operativa”, donde el uso de energía solar permite reducir los costos fijos a largo plazo, garantizando que el ahorro se traduzca en una mayor inversión para la democratización tecnológica del país.
Gestión de recursos y economía circular
La gestión integral de recursos y el tratamiento de desechos tecnológicos se han convertido en pilares de su estrategia de Responsabilidad Social Empresarial (RSE). En un mercado donde la obsolescencia programada genera toneladas de residuos electrónicos, CLX Group ha establecido protocolos de recolección y reciclaje que emulan los exitosos sistemas de economía circular de Colombia, como el programa “EcoCómputo”.
El intercambio de metodologías entre los equipos técnicos y consultores regionales ha permitido que Venezuela adopte normativas de gestión de residuos de nivel global. Al integrar sensores de iluminación de bajo consumo y sistemas de reutilización de componentes en sus más de 47 tiendas MultiMax, una de las filiales del grupo, el empresario carabobeño está demostrando que el crecimiento acelerado de un grupo empresarial es perfectamente compatible con la preservación del ecosistema.
Net Zero en la región
Para los expertos en sostenibilidad, Venezuela representa un cambio de paradigma en la gestión del retail tecnológico. La inversión en energía solar no solo blinda a la empresa ante las irregularidades del sistema eléctrico convencional, sino que sitúa a las grandes empresas del sector, como lo es CLX Group, en el mapa de las empresas Net Zero (emisiones netas cero) de la próxima década.
Una nueva hoja de ruta para el empresariado venezolano: una donde la rentabilidad se mide por el impacto positivo en el entorno. Al mirar hacia Colombia como referente de regulación y hacia el futuro con tecnología solar propia, no solo se consolida un imperio tecnológico, sino que se posiciona como el arquitecto de una industria más limpia y responsable para las generaciones venideras.










