Fue al baño por un fuerte malestar y expulsó un parásito gigante, pero el verdadero terror para esta mujer comenzó con lo que hallaron en su cabeza.

Publicado por: Redacción Tendencias
Un escalofriante hallazgo en el baño terminó convirtiéndose en una pesadilla médica para una mujer oriunda de Gales. La protagonista de esta historia es Lowri Denman, una mujer de 42 años que pasó una década lidiando con una infección parasitaria contraída durante un viaje a la India en 2007.
En una entrevista reciente, Denman revivió el momento de terror en el que descubrió que había expulsado una lombriz solitaria (tenia) de un metro de longitud, un parásito que ella misma describió con horror como “absolutamente repugnante, similar a una cinta adhesiva con pequeñas estrías”.
Sin embargo, el enorme parásito intestinal fue solo la primera señal de alarma de un peligro mucho mayor que ya se había extendido por su cuerpo. Además: Bacteria “come cerebros” habría causado la muerte de una niña de Bucaramanga

¿Qué es la neurocisticercosis y que síntomas tiene?
Tras someterse a intensos exámenes médicos, los especialistas confirmaron que la mujer padecía de neurocisticercosis, una infección parasitaria del sistema nervioso central causada por las larvas de la tenia. El diagnóstico reveló la alarmante cifra de 38 parásitos alojados en el tejido de su cerebro. Le interesa: Crisis de salud: siete bebés mueren por peligrosa bacteria en un hospital
Esta grave condición neurológica fue la causante de una serie de síntomas severos que Lowri venía experimentando sin explicación aparente, entre los que se incluían fuertes e invalidantes dolores de cabeza, convulsiones repentinas y episodios de psicosis.

Su viaje a la India en 2007 fue la razón de su contagio
Lowri realizó un viaje de tres meses por India en 2007. Fue allí donde su médico, el doctor Brendan Healy, consultor en enfermedades infecciosas y microbiología, cree que contrajo la infección. Optó por no comer carne durante el viaje, con la esperanza de evitar una intoxicación alimentaria pero lo que vino después fue peor. Otras noticias: Video | ¡Impresionante! Tenía 150 larvas de insectos en su nariz, y no sabía que estaban allí
El especialista Healy dijo que lo más probable es que ingirió accidentalmente carne de cerdo que contenía huevos microscópicos de tenia o solitaria.
“Viví ajena a esa invasión que crecía silenciosamente en mi interior durante cuatro años. Hasta que en 2010 me enfrenté en el baño al primer signo concreto de esa pesadilla. Lo que vi fue una tenia transparente y aterradora de aproximadamente un metro de largo. Corrí al médico, pero las primeras pruebas salieron limpias y continué con mi vida como si nada hubiera pasado”, explicó la mujer.
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La primera vez que Lowri Denman supo que algo andaba mal fue cuando descubrió, con horror una lombriz solitaria (tenia) de un metro de larga después de ir al baño
— Anabella 🇦🇷 (@76Anabellan) July 8, 2026
"Tenía un aspecto absolutamente repugnante. como cinta adhesiva con pequeñas estrías", dijo esta mujer de 42 años de… pic.twitter.com/spsbGs6RjO
Sin embargo, lo peor vino después. Tras meses de incertidumbre, entró en la consulta del médico sin saber cómo cambiaría el resto de su vida. “Teníamos los resultados de la resonancia magnética, y una sola frase del doctor hizo añicos todo lo que yo conocía. Finalmente, me diagnosticaron larvas de tenia en el cerebro”, recordó la galesa. Se recomienda: Video: ¡Increíble! Descubren araña y su nido dentro del oído de un hombre
El caso ha encendido las alarmas sobre los riesgos de este tipo de infecciones parasitarias que, si no se detectan a tiempo, pueden dejar secuelas neurológicas irreversibles en las personas.












