El documental ‘NAZA’, producido por The Guardian, reúne testimonios de 24 militares y oficiales de inteligencia israelíes sobre presuntos ataques contra civiles palestinos.

Publicado por: Redacción Vanguardia
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, pidió investigar y procesar a los participantes del documental ‘NAZA’, que recoge testimonios de 24 militares y oficiales de inteligencia israelíes sobre presuntas prácticas del Ejército en Gaza. El mandatario los acusa de cometer delitos contra la seguridad de Israel y de perjudicar la imagen del país.
Según un comunicado publicado este domingo por la oficina de Netanyahu, la investigación busca establecer posibles responsabilidades por “delitos graves contra la seguridad de Israel”.
“La película construye una narrativa falsa, engañosa y sesgada que difama al Estado de Israel y a las FDI (Fuerzas de Defensa de Israel) a nivel mundial, y que perjudica gravemente la imagen de Israel”, afirmó el primer ministro.
Netanyahu también señaló posibles delitos relacionados con la seguridad de la información, la difamación penal y el perjuicio a los intereses diplomáticos del país. Lea también: Ataque contra aeropuerto de Riad deja 12 muertos y 309 heridos en Arabia Saudí
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De acuerdo con el comunicado, el mandatario dirigió su petición al jefe del Estado Mayor del Ejército israelí, teniente general Eyal Zamir; al director del Shin Bet, el servicio de inteligencia interior, David Zini, y a la fiscal general del Estado, Gali Baharav-Miara.

¿Qué revela el documental ‘NAZA’ sobre Gaza?
El documental, producido por el diario británico The Guardian, se basa en buena parte en investigaciones realizadas desde 2023 por el periodista israelí Yuval Abraham, codirector de la película, y publicadas en la revista israelí-palestina +972 y en el propio periódico británico.
En esos trabajos, fuentes de inteligencia describen un cambio en los criterios utilizados por Israel para autorizar ataques contra altos cargos de Hamás después de los atentados del 7 de octubre de 2023. Según sus testimonios, el Ejército habría permitido que decenas e incluso cientos de civiles murieran como “daño colateral” en determinadas operaciones.
El título ‘NAZA’ hace referencia a un acrónimo utilizado por la inteligencia israelí para estimar el número de civiles que podrían morir en un ataque. La expresión “20 NAZA”, por ejemplo, aludiría a una previsión de 20 víctimas civiles.
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Entre las prácticas expuestas en la película está el bombardeo de viviendas palestinas cuando el padre de una familia, identificado como presunto integrante de Hamás, regresa a dormir a casa, pese a la presencia de otros miembros del hogar.
El documental también aborda el uso de sistemas de inteligencia artificial para identificar posibles combatientes a partir de patrones en las llamadas telefónicas. Según los testimonios, estos modelos estimarían la probabilidad de que una persona sea integrante de una organización armada y presentarían un margen de error del 15 %.
Los militares y oficiales de inteligencia que participan en la producción, quienes declararon bajo condición de anonimato por temor a posibles represalias, también aseguran que el Ejército israelí bombardeó zonas de las que había ordenado evacuar a la población, aun sabiendo que todavía quedaban civiles en ellas. Le puedeinteresar: ¿Vandalismo o derecho a la protesta? Escultura fue pintada durante manifestación en la UIS
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La respuesta del Ejército israelí y de ‘The Guardian’
El Ejército israelí sostiene que sus normas prohíben atacar deliberadamente a civiles y obligan a los mandos a tomar medidas para reducir los daños a la población. También afirma que las decisiones finales sobre los ataques y la evaluación del riesgo de víctimas civiles corresponden a oficiales militares.
Por su parte, The Guardian defendió la investigación el pasado 2 de octubre y aseguró haber consultado durante tres años a más de un centenar de fuentes familiarizadas con los sistemas militares israelíes utilizados en la guerra, incluidos altos mandos que participaron en la autorización de ataques.
El periódico también afirmó que contrastó los testimonios con documentos clasificados filtrados y mediante la verificación de operaciones militares concretas.
















