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Martes 19 de marzo de 2024 - 12:50 PM

¿Cuánto dinero necesita una persona para ser feliz? Estudio de Harvard revela la cifra

El dinero que una persona necesita para ser feliz es el equivalente al mínimo necesario para lograr tener estabilidad económica, es decir, con lo que se pueda pagar un techo, ropa qué vestir, alimentación y la manutención de una familia estable y con bienestar, dice un estudio de Harvard.

Cubrir adecuadamente las necesidades básicas, y muy especialmente en el ámbito de la salud, es “imprescindible”, dice el estudio. Pexels / VANGUARDIA
Cubrir adecuadamente las necesidades básicas, y muy especialmente en el ámbito de la salud, es “imprescindible”, dice el estudio. Pexels / VANGUARDIA

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Publicado por: Ángela Castro Ariza

En una sociedad donde el dinero a menudo se considera el marcador definitivo del éxito y la felicidad, es fácil caer en la trampa de creer que la riqueza material es el camino hacia una vida plena.

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Sin embargo, un estudio de la Universidad de Harvad, en Estados Unidos, ha desafiado este paradigma al ofrecer una explicación que va más allá de las cifras en nuestras cuentas bancarias.

La investigación, liderada por Robert Waldinger, psiquiatra de Harvard y director del Centro de Terapia Psicodinámica e Investigación del Hospital General de Massachusetts, y Marc Schulz, doctor en psicología clínica de la Universidad de California, analizó los factores más importantes del desarrollo adulto.

Se determinó que las personas nacidas en la pobreza o que formen parte de minorías desfavorecidas tendrán un circunstancia desfavorable para alcanzar la felicidad.

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Pero poseer una fortuna tampoco es la clave, sino alcanzar “un nivel básico de seguridad económica” que permite hacer frente a los inevitables reveses para el bienestar personal y familiar. Esa cifra se ha calculado concretamente en 72.000 dólares anuales ($279 millones) para un estadounidense promedio.

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Y en cuanto a los latinoamericanos, el ingreso es más bajo, y debería ser de 35.000 dólares anuales (aproximadamente $135 millones), señala el estudio.

El estudio argumenta que el dinero en sí mismo no garantiza la felicidad, pero sí juega un papel crucial en ciertos aspectos de nuestras vidas. Pero según sus investigaciones, existe un umbral financiero a partir del cual el dinero adicional tiene un impacto decreciente en nuestro bienestar emocional.

Este umbral, según los expertos, varía según la región y las circunstancias individuales, pero hay un patrón general que emerge: en la mayoría de los casos, alcanzar la estabilidad financiera proporciona una sensación básica de seguridad y comodidad que contribuye significativamente a la felicidad.

Más allá de este punto, el aumento de ingresos tiende a tener un impacto marginal en el bienestar emocional.

No se compra la felicidad duradera

La importancia del dinero en la vida de las personas es innegable. No solo proporciona acceso a necesidades básicas como alimentos, refugio y atención médica, sino que también puede influir en nuestra calidad de vida y nuestras relaciones interpersonales. Sin embargo, el dinero por sí solo no puede comprar la felicidad duradera.

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Waldinger destaca la necesidad de adoptar una perspectiva equilibrada hacia las finanzas, reconociendo su importancia pero evitando obsesionarse con la acumulación de riqueza.

En lugar de perseguir incesantemente una cantidad arbitraria de dinero, sugiere que las personas se centren en cultivar relaciones significativas, perseguir pasiones y buscar un equilibrio entre trabajo y ocio.

Al comprender el papel del dinero en nuestras vidas y establecer metas financieras realistas, podemos liberarnos del ciclo de consumismo desenfrenado y buscar una forma más auténtica de satisfacción.

La verdadera riqueza, concluye el terapeuta, radica en encontrar un equilibrio entre nuestras necesidades materiales y nuestras aspiraciones emocionales y espirituales.

Publicado por: Ángela Castro Ariza

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